lunes, 29 de septiembre de 2008

Estación de penitencia


Con los recuerdos a cuestas
Y sobre huellas ajenas
Soy angostura en las calles
Que me llevan a un lugar
Absurdo, que no es el mío.

¡He caído tantas veces
A tus pies!, ¡hay tanta sangre
En mis manos!, que me arrastro
Con mis jirones, rendido
E inocente, hacia el cadalso:

Ya no siento los latidos
¡Ya no los siento en mi pecho!

Con el tiempo ya cumplido…
Tarde,

Demasiado


Tarde.


Enero de 2007

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Tremendas palabras, llenas de dolor, de tiempo que se cuela entre los dedos y no queda nada.

Bellamente triste.

Un fuerte abrazo.


MaLena.

Anónimo dijo...

Tarde… hoy ya es demasiado tarde, para volver a sentir lo que ya se ha muerto, pero no es tarde para volver a encontrar un sentimiento nuevo, algo para soñar y volver a vivir.
Mil besos Rafa y uno más porque hoy es tu santo, ¿no?

Anónimo dijo...

Hoy la que no tiene palabras soy yo, querido amigo, estoy pasando momentos tan difíciles que verdaderamente no distingo el blanco del negro, lo bueno de lo malo, estoy en un pozo blanco por un lado y negro negro por otro. Lo malo es que yo soy de las que tiro a matar y arraso con todo, esa pasión que me puede, ese vagar por la vida y no acabar. En esas estoy.

Anónimo dijo...

Rafa, felicidades!

Por tus letras inigualables y por ti santo; no es que esté muy puesta en el santoral, pero mi padre y mi hermano se llaman Rafa.

Un besazo para ti, mi poeta

Anónimo dijo...

Creo que aún mantengo un sentimiento dentro, que pudo ser el del comienzo.

Anónimo dijo...

Conmovedor, triste, muy triste tu poema, "Con los recuerdos a cuestas...", así vamos palante.

Felicidades y besos Rafa.

Anónimo dijo...

Tremendos versos como lo que representa, la penitencia. Pasos penitentes por las callejuelas de Triana, una saeta rompe el ocaso, una escalera apresurada que viene para bajar al nazareno....un abrazo.

Anónimo dijo...

Si hay otra vida después de esta espero llevarme las mochilas cargadas con toda la vida que hay antes de la muerte, para gozar sufriendo verso a verso..., Complejos que somos, carajo

Anónimo dijo...

simplemente es así: tantas veces es demasiado tarde...