jueves, 23 de mayo de 2013

Baile

Te llamo al móvil y responde un tipo
–debí guardar tu número en la agenda–
con acento asturiano que aprovecha
mi error para ofertarme amablemente
una casa rural cerca de Mieres
–
“a precio de pariente, es una ganga,
mil euros la quincena”.
Declino su gentil ofrecimiento
–“la cosa esta muy mala,
¡puta crisis!”–
y, antes de despedirse,
me dice “cuídese; y ya sabe, amigo,
si cambia de opinión, dónde encontrarme.”
Debí guardar tu número en la agenda,
si acaso volveré a llamar mañana.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Amor de ciego

Cuando entró en la discoteca,
pese a su hábito novicio,
viendo en su mirada el vicio,
presumió "esta monja peca".
Dijo, amoroso, "muñeca,
¿nos damos tú y yo un buen lote?"
y ella, cautivo a su escote,
lo arrastró hasta un reservado
donde él quedó anonadado
al ver que era un sacerdote.

Curas (Agustín Casado)

Ocurrió hace una semana.
Levanteme una mañana
de hace apenas unos días
y, sería cosa mía,
pero olí a una cosa rara.
Era la atmósfera insana,
rancia, vieja, revenía.
Por hacerla más lozana
abrí todas las ventanas,
levanté hasta las persianas
mas el tufo persistía.
Y la cosa es que traía
la memoria de otros días,
como una arcada lejana
que te daban hasta ganas
como al niño del Gandía
de largar tóas las judías.
Pero fue hacia mediodía
cuando doy en la diana:
aquella peste malsana
como flor de cañería,
no había duda, provenía
de la ración cotidiana
de trentina ideología,
que esa nuestra Gran Hermana
que es la tele nos servía.
¡El país olía a sotana!
¿Seis millones sin empleo?
Se le reza a San Tadeo,
para pan, Eucaristía,
que aunque esté decirlo feo
tiene menos papeleo
y no aporta calorías.
En vez de buscar papeo,
y ser del trabajo reos
tragaros una homilía.
Si os cerró la factoría
se os abre la sacristía
y a ganar el jubileo.
Y en vez de tanto jaleo,
entonemos letanías;
a rezar avemarías.
¿Sindicatos? ¡Cofradías!
Que si sigue el escracheo
de Sáez de Santamaría,
comulgando a todos veo
con hostias de policía.
¿Fracaso educacional?
Es que ha hecho mucho mal
eso de la Educación
para la Ciudadanía
No digo que Formación
de Espíritu Nacional,
ganas no nos faltarían,
pero sí que Religión
en vena y a mogollón,
no como antes de “maría”.
Monseñor Rouco Varela,
faro y guía que tutela,
Ministro de Educación,
diseña la nueva escuela.
¿Problemas de botellón?
¿Que la niña es un putón?
Eso se arregla con tela.
No, claro que no son pelas;
ya saben, la recesión.
Cuando digo que con tela
me refiero a dimensión.
Su faldita de franela,
holgadito el pantalón,
bien altito el cinturón,
rebeca color canela,
de ranglán el chaquetón,
se acabaron las chinelas,
zapatitos de tacón.
Con recato y discreción,
como siempre fue su abuela.
Y a las diez te quiero en casa.
Mas si Borja se propasa,
y por mucho que nos duela,
se le pega un bofetón.
Si a pesar de las cautelas
y lo que ella ha visto en casa
se dieran un revolcón
y resulta un barrigón,
el asunto entonces pasa
a una otra jurisdicción:
Negociado Gallardón.
Se les coge, se les casa,
y si aquello no se atrasa,
tenemos otro mamón
chupando de la pensión
del abuelo, tan escasa.
Pero puede ser que acaso
la más grande innovación
sea verles poner el cazo
pagando en televisión
una campaña de spots
pa’ pedirnos el traspaso
en nuestra declaración
de unos eurillos escasos
que sumaos son un pastón.
Es la telecuestación.
“Mira que son mamonazos,
piden por televisión”,
a un pobre que duerme al raso
le oí decir de la cuestión.
“Que hagan como hacemos tos’.
Pongan en el suelo un vaso
y escriban en un cartón”

Texto e ilustración: Agustín Casado.

martes, 21 de mayo de 2013

Acción poética

Mucha cautela, poetas;
si sacáis los pies del tiesto,
seréis llamados pro-etas
por Mariano y sus palmeros.

lunes, 20 de mayo de 2013

De la suciedad de las jofainas

Si hubiese de elegir entre salvar
a Caifás o a Pilatos,
por nada de este mundo
-y entiendo que no hay otro-
me lavaría las manos.

Triana es un barrio típico y singular (y 3) (Carlos Parejo)


Festividad de San Jordi o de San Isidro. Fin de semana con acueducto o largo puente para catalanes o madrileños. Invasión asegurada de las 5.000 mesas de los veladores de Triana. ¿Cientos o miles de visitantes? ¿Qué más da?: “Esta invasión pacífica es beneficiosa para tanta gente. Los turistas son presas seguras, cargadas de dinero para gastar, y qué fácilmente lo sueltan aquí.” arguye el Señor delegado municipal.

No paran de hacer cientos de fotos digitales en cualquier rincón del caserío, sin saber remotamente su génesis ni su deambular por el tiempo. Lo importante es no morir de sed y no tener que llevar una molesta guía iniciática que, encima, habría que leer ¿Qué más da? ¿No es acaso éste un lugar típico, alabado y santificado por los programas de todas las emisoras?

Una vez sentados, entre tapa y cerveza, al tibio sol, sacan la cámara fotográfica. De nuevo, más y más fotos. En ellas quedan inmortalizados los ¿cientos o miles? de turistas invasores que los rodean. Lo único auténtico que se refleja (ni los camareros siquiera) es el fondo del escenario, la arquitectura secular del arrabal de la otra orilla. ¿Qué más da? ¡Y qué orgullo sentiremos luego al enseñar que estuvimos en uno de los sitios más típicos de España¡

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 19 de mayo de 2013

Nacionalcatolicismo

Apelando a la vida,
envenenan lo vivo.
Dejan morir a aquellos
que son innecesarios
a la liturgia espuria
de sus dioses de barro.
Legislan para hacer
de la miseria el caldo
de cultivo propicio
para las alimañas
que engordan como cerdos
devorando carroña.
Niegan el pan y el agua
a los que con la fuerza
de sus manos obraron
el sagrado prodigio
seminal de los ríos
fecundando las mieses.
Ordenan, por decreto,
“creced, multiplicaos,
para nutrir el caos
que nos otorga fuerza
para, crueles, seguir
sirviendo a nuestros amos.”
En el nombre de dios,
su dios violento y sádico
–terrible trinidad:
peste, intemperie y hambre–
construyen el infierno.
Si yo fuese su dios,
ese ídolo de fábula
al que han prostituido
mudándolo en diablo,
los echaría, a patadas,
del templo para siempre.

Seguidilla (XLIV)

Por el sendero angosto
que lleva al río,
tus labios sueño y llevo
secos los míos.

Ahíto de espinas
de zarza caigo lejos
aún de la orilla.

sábado, 18 de mayo de 2013

La navaja de Occam

No le demos más vueltas;
estoy unido a ti por tu desprecio.

Pleitesía

Me asomo a la ventana y, bajo el cielo
plomizo y corrosivo, una legión
de seres sin conciencia
deambula dando tumbos, traza círculos
que se hunden como el surco de un arado
en el terruño estéril
del diezmo y el derecho de pernada.
"Alzaos y caminad" -alguien les dijo;
y van sobre tizones, arrastrados
por la inercia caudal del desabrigo
sin saber que están muertos.

viernes, 17 de mayo de 2013

Obituario con hurra

En la Plaza de Mayo
están de fiesta;
ha muerto el genocida
Jorge Videla.

LETI

Use LETI en polvo

El detergente de las princesas

El que más blanquea
tanto a mano como a máquina

Limpia, fija y da esplendor
hasta en manchas de Borbón


Y ahora, en cada tambor de LETI en polvo,
un número con el que participará en el sorteo de
“EL FORTUNA”

Resultará premiado el número que coincida con
las cinco cifras del cupón de los ciegos del día X.

Porque en el país de los ciegos
Juan Carlos es el rey

jueves, 16 de mayo de 2013

Otro poema para E.


Sin puñetera idea de solfeo
y no habiendo resuelto con acierto
jamás un logaritmo neperiano,
en las noches de insomnio me debato
entre la matemática y la música,
con la adusta sospecha de engendrar
tan sólo caos y acordes de silencio.
Si me viesen Beethoven o John Napier
renunciarían de inmediato a cualquier cálculo
y al Himno a la Alegría.

El espejo de la melancolía (LXI)

Espejismo, espejismo,
dime,
¿no es cierto
que los más bellos sueños
son los que han muerto?


Fotografía: Halil Altindere

miércoles, 15 de mayo de 2013

El espejo de la melancolía (LX)

cuántas ansias por verte
a ti que ya no existes
que nunca has existido
más que en mi pensamiento
-ese sueño precario
de una bestia sin sueños

"Alborto" Ruiz Gallardón (Agustín Casado)

El gallardo Gallardón
era en los lejanos días
que el resto de la jauría

se oponía en la oposición
una especie de tardía
pero fiel reencarnación
de aquel zoon politikon
de griega filosofía.
Con sus gafas de empollón
y más cejas que dioptrías
ejerce una progresía
se diría que de salón.
Cómo de progre sería
que convirtió en vicaría
su despacho y su sillón
y oficiando el protocolo
bendeciría la unión
de otro señor y Zerolo,
y una vez que los casolo
salir juntos al balcón,
siendo del pepé él tan sólo
quien no dijo maricón.
Nuestro progre en la alcaldía
dentro del escalafón
por medrar se derretía.
Madera de líder nato,
prócer de tanta valía,
se postula al delfinato
convencido sin recato
que la derecha sombría
en su figura tendría
modernidad para rato.
Pero pronto encontraría
la horma de su zapato
en doña Espe la arpía
que -se lo dice su olfato-
a alcanzar el estrellato
aspira también la tía.
Y como el perro y el gato,
como el gato y el ratón,
transcurrieron sus mandatos
Mortadela y Filemón,
que aunque agentes de la T.I.A.
del mismo bando los dos,
zancadilla y coscorrón,
y hasta episodios de espías
por coger aquel tranvía
doña Espe y Gallardón.
Mas llegada la ocasión,
doña Espe que se olía,
que se huele la corría,
que lidiar con la crujía
era más bien un marrón
dice adiós y buenos días,
dice muy buenas y adiós,
y allí deja al tontorrón
encantado todavía
cuando supo que ascendía,
porque el fatuo se creía
que ser ministro es ser dios.
Tras recibir la noticia
de que le daban Justicia
guardó bien en un cajón
el disfraz de Filemón
y esa máscara fiticia,
refundó la Inquisición
y actuando a la fenicia
lo primero que propicia
es hacer recaudación.
PPV en la justicia
como el Plus en el salón.
Y esa febril obsesión
por defender al no nato,
por que no haya asesinato
de óvulo ni embrión,
importándole un cojón
de gallina, ni de pato,
y haciendo ojos cegatos
al dramático relato
de miseria y privación
del nacido ya hace rato.
“Ser madre es lo más elato,
lo más noble, un subidón”,
repite con la emoción
que da haber hecho teatro,
“y hay que darle protección
diga lo que diga el tato”
Y se te cae un lagrimón.
Hasta que sabes el dato
impropio de tal beato
de que para ese contrato
de secre de dirección
no hubo renovación
cuando se supo que el talle
le crecía a barrigón.
La pusieron en la calle,
mas tuvieron el detalle
de mandarle Pelargón.
Uno es que se queda absorto,
pasmaíto, boquiabierto,
Albertito, don Alberto,
viendo cómo sois de cortos.
Que quieran llevarme al huerto
es algo que no soporto
pero aquí una idea aporto
por si resuelve el entuerto.
Y es que, de patas abiertos
en cuclillas y a lo tonto
dándoos vayan por el orto.
De esa manera por cierto
no corréis el menor riesgo
de precisar un aborto.


Ilustración y texto: Agustín Casado

martes, 14 de mayo de 2013

Tele-burka

Sugiere el informativo
que hay que rezar contra el paro
y aunque suene rancio y raro
a la par que vomitivo,
que frente al hombre lascivo,
hay que vestir con recato.
¡Vaya credo mentecato
esgrime esta Inquisición
que ha hecho de Televisión
Española su aparato!

Se puede

No ha gustado al capital
que Elena Cortés pretenda
calificar la vivienda,
como derecho social.
Y es que la horda liberal
antepone su codicia
siempre a lo que beneficia
al pueblo, que lo separa
de la intemperie y lo ampara
frente al hambre y la injusticia.

Y el Gobierno Popular,
aplicado mamporrero
del sistema financiero,
en su afán por embaucar
al pueblo, viene a inventar
una misiva de Europa:
¿Cómo se atreve esta tropa
a poner en un aprieto
a la banca por decreto,
para dar vivienda y sopa?

Pues se atreve porque debe,
porque ya está bien, ya basta
de las tramas de esta casta
a la que nada conmueve
y, canallesca, promueve
la miseria y congoja.
Y si el fascismo se enoja
porque se puede y se fragua
otra manera, ¡ajo y agua!,
¡bravo por Cortés la roja!

lunes, 13 de mayo de 2013

Triana es un barrio típico y singular (2) (Carlos Parejo)


Una vivienda de la Calle Castilla. Dormía aquí la siesta Juan Belmonte, el pasmo de Triana. Lo hacía bajo la sombra de aquel frondoso limonero, entre frescos azulejos de la calle Alfarería y vislumbrando los granates geranios que colgaban de las paredes de mi patio. Antes de dar las cinco tendría que cruzar el puente hacia la corrida de toros.

Pero, cerrados los ojos, el suave arrullo de las aguas del vecino río Guadalquivir le templaba los nervios y hacía huir a aquellas pesadillas de cogidas mortales. Tenía la casa entonces una azotea que de florida parecía un jardín, una impresionante biblioteca, y aquellos altares protectores de los toreros a cuyos santos – San Judas, San Cristóbal, El Gran Poder, El Cachorro, La Esperanza,…- se encomendaba a cada instante.

No ha quedado nada. Llegó la piqueta y me derribaron por dentro. Sólo conservo la epidermis. Como la cara de una actriz boba y lerda pero que está de moda, sólo soy belleza superficial. Así me veo al día de hoy. Como casi todo el barrio. Sólo aguanto una visión pasajera y rápida, la foto desde afuera. Por dentro soy una casa estandarizada, que bien podría estar en el Aljarafe o en Manhattan.

Y es que ahora soy un loft, sin escaleras de caracol para subir por mis plantas, ni pasillos bajo soportales que rodeen el patio. Todo en mí es claridad diáfana. Y son tan anchos mis ventanales que aquí duerme su silueta cada atardecer la invasora Torre Pelli, con sus falsas estrellas, que no son sino luces que avisan a los aviones de su altura descomunal, y adornada con esa peineta de cemento que le han puesto en la cabeza, de flamenca futurista de hormigón.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 12 de mayo de 2013

Gancho

A Fátima Bañez, ministra rociera

Si estas cosas que pretenden
hacer y ya están haciendo
estos perros desalmados
criminales y elitistas
que, tras fraude democrático,
desde las instituciones
están saqueando España,
las perpetran convencidos,
¡virgencita del Rocío!,
de que es por el bien común
o la patria y, como dice
Mariano, como dios manda,
además de unos sicarios
de las mafias financieras
–algo así sería espantoso;
de tal sinergia diabólica
líbranos, ¡Blanca Paloma!–,
son a un tiempo gilipollas.
Y si es posible elegir
entre imbéciles y sádicos
los prefiero hijos de puta
antes que descerebrados.
Lo diré, por aclararlo,
una vez más, versionando
nuestro rico refranero:
Del necio me libre dios,
que, si es preciso, a sopapos,
de hijos de puta tiranos
ya habré de librarme yo.

Tribulaciones de una crisalida (XLVI)

De espaldas a la estrella, crecía su pensamiento hacia el poniente.

sábado, 11 de mayo de 2013

Segundo advenimiento

Cuando, sin saberse por qué medios había llegado hasta allí, fue localizado por la policía en el aeropuerto de Zaventem, las autoridades determinaron embarcarlo de inmediato en un vuelo sin nombre -sólo de ida- con destino a Guantánamo. Temían que pudiese expulsar de nuevo a los mercaderes del templo.

viernes, 10 de mayo de 2013

La gota

Aquella mañana, los manipuladores del lenguaje decidieron denominar a la pala sauna. "¿Cómo un obrero puede pretender hacer uso de privilegios reservados a los selectos?" -le dijeron, solemnes y distantes, las sanguijuelas del sudor ajeno. Aquella mañana, trabajando en unas condiciones penosas como nunca, descubrió que podía utilizar uñas y dientes.

Tribulaciones de una crisalida (XLV)

Se me caído un verso de las manos y se ha partido en seis; está sangrando. No quiero recordar lo que nombraba –si es que nombraba algo-, pero el silencio es sucio como el vino y se esculpe a mazazos en la frente de la jerga señera de los muertos. Hay una cicatriz que anega el aire, lo está petrificando con su voz de seda y árboles. Finjo ignorar sus salmos ebrios, y escucho con espanto los lamentos de los que no han gozado de la noche, de los desheredados comedores de vidrio y pan celeste. Más allá de los huesos de la risa, hay una playa de ojos grandes y arenas del color de un moribundo, sumiéndose en la ciénaga de los labios del vinagre, que arrastra tras sus remos el bálsamo de Poe. Ya sé que sobran adjetivos. Pero trato de llenar con sus despojos, el hueco que han dejado, desertando, los adverbios de tiempo.

jueves, 9 de mayo de 2013

Apetitos soñámbulos

Me incorporo zombinámbulo
al tiempo que algo funámbulo
y reptando por el techo
de la jaula hago al acecho 
el trecho que desde el lecho
me conduce hasta el maltrecho
retrete –me ando meando
De súbito sube al pecho
un vértigo atroz y caigo
a plomo en el piso y piso
tal que a uva en qué lugar
sin ponerme en su lagar
a una cruda cucaracha
que hace un crash leve y grasiento
y devoro su cerebro
como Saturno a su casta
o impúdicamente mística
una mantis a su macho
Luego no aguanto y descargo
un río de oro en el suelo
cursi como esta metáfora
y me duermo ¿O me despierto?

Semifinales

En diez minutos apenas
dieron las redes sociales
con la clave de los males
de este país de verbena,
proclamando claro cuáles
son las causas de esta pena
que triste nos envenena,
y rotos los ideales,
nos asola, nos condena,
sin diferencias sociales
a todos nos hace iguales
a las malas, no a las buenas.
Que para nuestros chavales
color sea de berenjena
el futuro y que la escena
de ver a los carcamales
queriéndose abrir las venas
sea de las más normales,
ahora que en los hospitales
no te empastan ni una muela.
Y ya nada nos consuela,
sin apetencias carnales,
sin ilusiones, sin cena.
Fueron las redes sociales
que hace una semana apenas
dieron en la diana plena
de las razones fatales
que a todos nos enajenan
y las glorias nacionales
dejan ya por lo que valen
a la altura de la suela.
Un momento, no se embalen,
que hablo yo de cosas serias.
¿Los desahucios?,¿la miseria?,
¿la fuga de capitales?,
¿Gürtel? ¿EREs?, ¿corruptelas?,
¿la ruína de la escuela?,
¿la realeza a dos reales
y a otro tanto los jornales?,
¿los banqueros sanguijuela
que no vivan en la trena?,
¿estafas preferenciales
y justicia sandunguera?,
¿las pensiones, vaya tela?,
¿el pestazo éste a cabrales,
este duelo, esta llorera?...
¡Pero, hombre, son bagatelas!
que por tonterías tales
no saco yo a que se duela
mi lira por sonetos ni espinelas.
Ni canto a cosas banales,
que el drama que a España entera
la alegría puso en salmuera
se llama semifinales.
Era la última frontera,
el refugio, el baluarte,
era esa llama que arde
donde ya no queda cera,
nuestro orgullo, nuestro farde,
alegría pa’ las penas,
de la Patria su bandera
era el fútbol hecho arte.
Hasta ese maldito martes
que vimos por la Primera
y el miércoles en el Plus
cómo se apaga esa luz,
cómo nos comen las fieras,
cómo nada es lo que era,
que de final, tururú,
que nos han dejado fuera.
Y Séneca en el Feisbú
que con Aznar y Raúl,
dijo, era el Madrí el primero.
Luego cambió el banco azul
y entre Messi y Zapatero
al azul pusieron grana
y es el culé el que gana
asombrando al mundo entero.
Mas vamos a lo que voy
que en esta era mariana
en que malvivimos hoy
-qué cenizo eres, Rajoy-
la victoria es alemana.


Ilustración y texto: Agustín Casado.

Va por usted, Maestro

Si Wert dijese a su hermano,
"no eres ya uno de los nuestros,
malditos seáis los maestros
que, mirando por lo humano,
apostatáis de Mariano
y de todo su Gobierno",
¿diría aquel, sin doblez,
"Maestro tú, pero en Jerez
de la Frontera, fraterno
allegado, ¡vete al cuerno!?"

miércoles, 8 de mayo de 2013

Que te folle un pez, Fernández Díaz

Jorge Fernández, ¡borrico!,
tras tu necia afirmación
deberías con jabón
enjuagar tu sucio pico.
A ver como te lo explico:
no es por ser de majareta
el relacionar con ETA
el aborto. Más que lerdo,
sobre todo eres un cerdo
que a la mujer no respeta.

Que te folle un pez, Beatriz

Beatriz Escudero ha dicho
que suele ser la mujer
menos formada, ¡jo-deeeer!,
la que, casi por capricho,
más aborta; ¡qué mal bicho,
nauseabundo en su malicia!
Mas lo que más me desquicia
de semejante parida
no es su maldad sin medida
sino su impar estulticia.

Putada, amputada, no imputada

Mártir de la disputa
-¡Se imputa! ¡No se imputa!-
Themis se muda en puta
a la que el fiel se amputa.

martes, 7 de mayo de 2013

Hijos de la gran putada

Los españoles de este siglo somos
los hijos de una gran putada,
llamada transición y apellidada
con altivo cinismo democrática,
que se urdió en el telar de los verdugos
con los hilos del miedo y del olvido
de los ajusticiados por el régimen,
en favor de una casta abominable
de hijos de la gran puta –diferente collar
para los mismos perros-.

El espejo de la melancolía (LVIX)



como la jaula al pájaro
son a mis ojos
los párpados cerrados

inmenso el mar las olas
y yo en la orilla
con un velo enclaustrando
el humor corrosivo
del lamento al ocaso

(así de opaca y nimia
transcurre la agonía
del que encara en su cántico
inaudible en las sombras
la liviandad del tiempo)

lunes, 6 de mayo de 2013

Canción lejana

No cabalgo hacia altas torres
ni una jaca es mi montura;
me arrastro como un gusano
por galerías oscuras.

En los túneles, el aire
no es más que una piedra dura
que nimba sin epitafio
mi anónima sepultura.

¡Ay qué angosto laberinto!
¡Ay qué sima tan profunda!
¡Ay qué jaula sin cautivo
donde no alcanza la luna!

Triana es un barrio típico y singular (1) (Carlos Parejo)


Sí, queridos míos. Está en todas las guías turísticas del mundo. Motivos los hay de sobras. Veréis:

Las motocicletas aparcan indiscriminadamente sobre las aceras para desesperación de minusválidos y madres con carros de ruedas. Y, cuando están en marcha, agobian al viandante de acera estrecha, circulando contramano detrás de él, acelerando y tocando el claxon, en busca del atajo perfecto.

Los veladores se han extendido como una plaga. Cualquier fin de semana hay que irlos sorteando, como equilibrista de circo, con un pie en la calzada y otro en el bordillo de la acera. Los camareros salen de sus boxes a toda velocidad, cargados de bandejas dispuestas a abalanzarse sobre quién se interponga. Un bosque de piernas y brazos se encoge y alarga mientras el peatón pasa con un ojo mirando adelante y otro al lado.

Cuando se llega al puente de Isabel II la cosa empeora. Decenas de turistas te imploran con los ojos que te detengas, han de hacerse la foto tópica con el río y la torre del Oro y la Giralda al fondo. Cuando pasas, te encuentras un grupo embobado mirando las firmas de los candados del amor, colgados de las barandillas. Nuevo frenazo. El tráfico se hace más denso que en la SE-30. Por el carril izquierdo viene un ciclista dejando afónico su timbre y por el derecho, una excursión estudiantil de primavera en cerrada formación espartana. No te queda más remedio que pararte y charlar imaginariamente con los patos grises y blancos.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 5 de mayo de 2013

Singular licantropía

Cuando irrumpió la luna llena de entre las nubes como elefante en una cacharrería, y viola radiante como pimiento transgénico de invernadero hidropónico del Campo de Dalías, se transmudó en hombre-bobo. O puede que en hombre-baba.

Poemas serios (XXXIX)


La inconsolable calma de la desesperanza.

sábado, 4 de mayo de 2013

Mancha'e cabrones


(antipoema mu, mu feo)

Demos-cracias a la urnas,
pais-anos ano-nadados,
y a su vasta trampa-herencia,
que es matriz de meretriz,
alquimia negra que engendra
la poltrona en que se turnan
tunantes de esos de antes
-anque el gusano se vista
de seda es un proxeneta-
con mala sangre y tirantes
y en la cartera una foto
en blanco y negro de Fraga.
¡Nos van a dejar en bragas!,
paisanos de anos ahogados
por el ano-nadamiento
en esperma sifilítico
del gobierno memo-crático
de estos títeres, teatro,
lo suyo es puro teatro,
falsedad bien ensayada
estudiado simulacro.
¡España: / Una! / ¡España:
Grande! (pues comedme todo el
glande) ¡Deutschland!...digo ¡ESPAÑA:
libertina! ¡Arriba España,
Arriba¡ ¡Manos arriba!
Esto no hay quien lo levante.
Españolas, españoles:
A tomar mucho por culo.

El cazador castrado


Era todo un maestro. Lo había hecho en cientos de ocasiones sin contratiempo alguno. En parques, ascensores, callejones oscuros... Hasta aquella noche en la que se topó de bruces con un tajante imprevisto.

viernes, 3 de mayo de 2013

Tósigo

Hablan sobre el "adelgazamiento" del Estado con el desparpajo y la indolencia de los que se piensan impunes. De los que se otorgan a sí mismos la condición de miembros de una estirpe superior tocada por la mano de los dioses. No obstante, aún se escudan cobardemente en el eufemismo. Porque adelgazamiento del "Estado" significa hambre y frío y sed y cadenas y marginación y desesperanza y tristeza para el pueblo. Ese pueblo al que ya han obligado a colocarse a cuatro patas para, con el sadismo propio de déspotas e inquisidores, proceder reiteradamente a su violación salvaje. Lo cierto es que, observándolos en su criminal cinismo heredero del aceite de ricino y los fusilamientos al alba de aquel infausto Generalísimo, de aquel nauseabundo y detestable golpista por la gracia de dios, dan ganas de desempolvar las guillotinas. Pero no; así no se haría justicia. Porque, a veces, ni la ley del Talión es suficiente. Lo justo -y ejemplarizante- sería condenarlos a la intemperie hasta el fin de sus días. Desnudos. Viéndose obligados a buscarse el alimento entre la putrefacción de los contenedores de basura. Teniendo que dormir en las cloacas, que es lugar que por su naturaleza les corresponde. Para que comprendieran en toda su crudeza el significado de sus propias consignas. Para que bebiesen del amargo tósigo al que ya han sentenciado sin posibilidad alguna de apelación a los pueblos de España. El tósigo de la miseria.

Canción infantil para niños listos


La siguió por la charca
por toda una semana.
Usó mil artimañas
–lazos de miel, sonatas,
ron de nuez, marihuana...-
queriendo darle caza.
Y nada, nada. Nada
hasta que, al fin, exhausto,
siendo aún muy de mañana,
alcanzó a darle un beso
en una de sus ancas.
Y no era una princesa,
era republicana.
Y estuvo todo el día
cantando que te canta
"que no, que no, que no,
no me ha salido rana."

jueves, 2 de mayo de 2013

1 de mayo en Huelva


Avanza la manifestación del 1 de mayo por las calles de Huelva. O, para ser más exactos, la convocada por los sindicatos mayoritarios; la de los minoritarios discurre por un itinerario diferente -nunca alcanzaré a entender los motivos de esta aberrante división sindical; menos en estos tiempos de emergencia que sufrimos los trabajadores y los ciudadanos en general a causa del brutal avance de los postulados neofascistas esgrimidos con inusitada violencia por los paladines y sicarios del totalitarismo financiero.

De cuando en cuando, surgen entre la multitud tímidas consignas que se me antojan estériles porque los que deberían escucharlas están sordos y ciegos al lamento agonizante de los desposeídos. En esta España que ha vuelto a ser -tal vez nunca ha dejado de serlo- aquella que tan acertadamente describió Antonio Machado, ha sido secuestrada la palabra y, en tanto no logremos liberarla del zulo de la incomunicación y las mordazas, no podrá ser ese arma cargada de futuro que nos dijo Celaya.

Ya cerca del final de su recorrido, el largo cortejo es recibido por un hombre mayor o puede que hombre-anuncio o que poema. Rondará los 70 y su atuendo, raído por el tiempo, llama la atención, más que por otra cosa, por su esmerada limpieza. Porta un cartel en el que, con cuidada caligrafía, diserta acerca de la insolidaridad, de la indiferencia, de la invisibilidad de la que adolecen los abatidos. Se me antoja que más que pedir limosna, lo que pretende es que alguien le confirme de algún modo que aún existe. Cuando están terminando de pasar los últimos manifestantes apenas si ha recibido un par de miradas de soslayo. En este punto, casi punto y final, una pareja joven se detiene a charlar con este hombre-expresión de nuestra detestable indolencia. Por sus gestos, intuyo que el hombre-dignidad y bofetada sin manos no les es desconocido. Antes de despedirse, la chica deja un euro en una pequeña caja de cartón que el hombre invisible sostiene con firmeza en su mano izquierda. Me acerco y mantengo una breve conversación con él, en la que, torpemente, trato de darle ánimos. En el instante de marcharme dejo un euro en la cajita de cartón, que me agradece serenamente. En tanto voy alejándome, no puedo evitar pensar que tenemos la batalla y hasta la guerra casi definitivamente perdidas.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Romancillo del fin de la Historia

Pacifistas, pacifistas,
es la paz la que os anima,
lo mismo dicen los yanquis
y ya veis lo de Hiroshima.

Chicho Sánchez Ferlosio


Como quien le cuenta un cuento
por la noche a un niño chico
vino Francis Fukuyama,
cometiendo “historicidio”,
a decirnos que la lucha
de clases, la hoz y el martillo
ya eran cosa del pasado
gracias al capitalismo
y su vasta y democrática
división de beneficios.
Y acabamos olvidando
las virtudes del marxismo,
soñando que en un futuro
no muy lejano seríamos
todos como Rockefeller,
Capone o Luciano Liggio.
Y nos fueron desarmando
como se le roba a un niño
inocente y confiado
su juguete favorito.
Y cuando quisimos darnos
cuenta de lo sucedido,
de la impostura y el burdo
latrocinio cometido,
no éramos más que corderos
pusilánimes que uncidos
a la ingenua apología
a ultranza del pacifismo,
íbamos al matadero
silenciosos y rendidos.