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sábado, 14 de septiembre de 2019

Duda metódica de un interventor crónico...



Duda metódica de un interventor crónico ante la alta probabilidad de una nueva convocatoria electoral

Unas nuevas erecciones
se nos avecinan, mi "arma",
y una duda, como empiezo
a estar ya mayor, me asalta:
¿Habré de tomar, con tanto
polvo seguido, Viagra?

martes, 5 de diciembre de 2017

El rayo que no cesa


Ana rebosa soberana.

(Palíndromo a mi madre, que siempre se nos dio, generosa.)

miércoles, 24 de mayo de 2017

Infancia


Palmeta y leche
en polvo americana.
Tierna, mi madre.

miércoles, 15 de marzo de 2017

¿Qué es poesía?


Mi madre, ya al final
de sus días, apenas
sin fuerzas y perdida
la vista, le pedía
a mi hermano pequeño
que le leyese alguno
de mis poemas. Mi madre,
tras escucharlos, siempre
terminaba diciéndole:
"Hijo mío, no entiendo
lo que escribe tu hermano."
Mi madre, que era rica
en esa maestría
de grado superior
que otorga la ternura,
no gozó de ocasiones
para instruirse en tiempos
de posguerra y fascistas.
¿Qué es poesía?, me digo
recordando a mi madre
escuchando de boca
de mi hermano unos versos
que apenas comprendía.
¿Qué es poesía? ¡Mi madre,
mi madre era poesía!

martes, 24 de mayo de 2016

Martín Montoya

Martín Montoya vino
de una aldea perdida
de la sierra de Huelva
para cursar primero
de BUP unos dos meses
antes de que muriese
el Dictador que fuera
para sus partidarios
el prohombre que fraguó
la modernización
de la Una, Grande y Libre.
Eran años de azufre
en el aire y del óbito
lento de las marismas
del Tinto bajo un manto
de residuos nocivos
procedentes del Polo,
y de impulso incipiente
de medidas de higiene
en centros de trabajo
y enseñanza al objeto
de, junto a otros factores,
tratar de mejorar
la calidad de vida
de obreros y estudiantes.
Y así fue que Martín,
tras su primera clase
de gimnasia en el patio
del instituto Alonso
Sánchez, fue conminado
por aquel profesor
—no recuerdo su nombre—
progresista y adepto
de la higiene, a asearse.
Martín, que ya dijimos
venía de una aldea
perdida de la España
moderna, al ver el agua
brotar de la alcachofa
de la ducha, espantado
y entre las crueles burlas
de los demás alumnos,
huyó como alma en pena
y no volvió ya nunca
a clase de gimnasia.
El profesor, no obstante,
ya muerto el Dictador,
tras suspenderlo en junio,
le dio un bien en septiembre.

jueves, 19 de febrero de 2009

Maraña



Mi padre, tan curtido en desengaños,
Solía repetirme, inapelable,
Igual que aquél que emite una sentencia:

“Que nunca te domine el corazón;

Cuando eso nos sucede, la esperanza
Dejamos, sin cauterio, hecha jirones,
Rendida y para siempre en los zarzales
Que, obstrusos, enmarañan nuestra senda”.

Mi padre, que a menudo erraba el tiro,
Lo puedo ya decir por experiencia,
No estuvo equivocado en tal aserto.

Mas qué regusto dulce en la derrota,
Por nunca haber seguido su consejo,
Sabiendo que, aun a ciegas y perdidas
Mis vanas ilusiones y hasta el vuelo,
Aún sigo conservando, en mi fracaso,
Rebelde, el entusiasmo por la búsqueda.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Del tiempo en que fuimos eternos


Cuando era un tierno infante yo pensaba
Que todo en este mundo era perenne;
Que el fuego, en la tormenta, siempre indemne
Por mucho que lloviese resultaba.

Soñaba que mi mama de mi lado
Jamás por un instante faltaría,
Que yo, en sus brazos cálidos, sería
Eterno niño siempre acompañado.

Es cierto que el dolor, de vez en cuando,
Mis sueños atería igual que el viento
Escarcha el agua, gélido, soplando;

Más breve en mi memoria era el lamento
Y alegre y sin pesar seguía soñando
Con ser inmarcesible y vasto aliento.