domingo, 8 de noviembre de 2015

Las voces y los ecos


“Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna. “
Antonio Machado

En la actualidad, la cultura del esfuerzo brilla entre, no todos, pero sí un porcentaje nada despreciable de jóvenes por su ausencia. Y no es que estos jóvenes sean unos vagos por acomodo o abandono. Es que las, tan acostumbradas al saqueo, mafias político-financieras del capital, les han robado las esperanzas y con ellas el futuro. Y, sin futuro, a qué esforzarse. Muertos en vida, a qué esforzarse. Y, en este contexto, a aguas estancadas, ganancia de enterradores. Sujetos sin escrúpulos disfrazados de progresía, que en lugar de luchar por volver a esperanzar a esos jóvenes sin futuro, se aprovechan de su desidia para hacer su agosto. Y mal reescriben obras maestras de la literatura universal para que puedan ser fácilmente consumidas por esta juventud sin esperanzas. Ah, el dios consumo y los beneficios que proporciona a sus chamanes. Poco importan los maleficios que puedan recaer sobre sus fieles. Y reescriben y manipulan la historia, despojándola de todo sentido crítico, tratando de que, de este modo, sus bodrios equidistantes, incoloros, inodoros e insípidos puedan llegar a ser atractivos hasta para las amebas. Y así seguir forrándose. Y los especialistas en cultura los aplauden. Y los historiadores los aplauden. Y los filólogos los aplauden. Y los medios de manipulación masiva interesada los aplauden. Y los rebaños los aplauden… Y los pocos que critican tanto aplauso estólido y baboso son acusados de estar carcomidos por la envidia. Y hasta de ser unos reaccionarios. Y los jóvenes ahí siguen. Consumiendo fast foot cultural que los engorda sin nutrirlos. Engañados una vez más. Manipulados. Sin futuro. Sin esperanzas.

2 comentarios:

Fackel dijo...

Suscribo lo que escribes de manera tan clara, precisa y angustiada. En cuanto vi que el autor de la foto sacaba un libro sobre un tema tan complejo como el de la guerra civil temí lo peor. Aún no he visto el libro, lo que comentas me quita las ganas. Un ejemplo más de los tiempos líquidos, superficiales y borradores de memoria. Luego no nos extrañemos que sigan perviviendo los partidos unicelulares de siempre y que los emergentes no sean sino un fiel retrato de aquellos que solo aspiran a disputar márgenes del poder (estúpidos y presuntuosos ellos) y a reproducir las mismas pautas y modelos sociales, éticos y políticos. Más sistema inservible, oigan. Gracias por tu comentario, me ha llegado.

carlos parejo dijo...

Lo de comida basura cultural es ya una moda, series, libros de vampiros,....