martes, 4 de noviembre de 2014

S.O.S. interestelar

El fuego purifica –según dicen
bomberos y pirómanos,
cadas cuales llevando
el ascua a su sardina o viceversa,
mientras maúllan famélicos
y sin fuerzas los gatos
ahogándose en las aguas
de un diluvio sin tregua.
Pienso en la podredumbre
del vertedero España,
en las ratas prolíficas
y orondas que se nutren
de sus rancios despojos,
y sueño, enajenado,
con el advenimiento
de una horda de alienígenas
devotos del incendio,
que erigen una pira
funeraria en la Plaza
Mayor de Ana Botella
y sus relaxing cup
of coffee de los güevos,
haciendo arder en ella
Constitución y leyes
hechas a la medida
de ratas y rateros,
para luego aventar
en las tibias cenizas,
el germen, la semilla
de otra España, una España
limpia y sin alimañas,
La “España de la rabia y de la idea.”

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Parecen los sueños de las pinturas negras de Goya trasladados al siglo XXI