domingo, 7 de diciembre de 2008

Lo infranqueable


¡Quién fuese sangre de tu sangre, amor!
Tu madre, alguna hermana, cualquiera de tus hijas-,
Para así, despojado del deseo,
Frontera infranqueable que se alza entre nosotros,
Poder permanecer siempre a tu lado
Temiendo nada más que al crudo instante
Que todo muda en polvo sin memoria.

4 comentarios:

rosa_desastre dijo...

Que privilegio sentirse amado de esa forma, y suavizar la amarga renuncia con palabras tan dulces.
Abrazos

Anónimo dijo...

Me fascina cuando escribes así ;)... Un abrazo súper cálido Poeta...

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con Yohanna: me fascinas cuando escribes simpre, pero mucho más cuando lo haces así. Un besazo, Rafa

Anónimo dijo...

Tremenda lección de amor, incondicional y puro, admiro el texto porque yo jamás sería capaz de claudicar así, soy demasiado epidérmico.

Tortitas de nata y cafe con leche