martes, 1 de agosto de 2017

Garzón y los cretinos

Rayando lo impecable, en lo relativo a la coherencia entre la ideología que defiende y sus actos, debe andar la conducta de Alberto Garzón, para que, a fin de tratar de desacreditarlo, los descerebrados fascistas de toda la vida de este país de todos los demonios como dios manda, tengan que acudir a argumentos tan estúpidos y sin sustancia como que el Coordinador General de IU se pegase con unos amigos un chapuzón en una piscina o que en la celebración de su futura boda se vayan a servir gambas de Huelva y jamón de Jabugo. Más necios y no nacen.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Que sean felices y coman perdices