jueves, 26 de junio de 2014

Ordalía

Por sistema el sistema
—a poco que bajemos
la guardia los rebaños—
se torna inquisitivo,
y toda presunción
de inocencia termina
pegada y consumida
en la sartén de aquellos
—los lobos para el hombre
que refiriese Plauto—
que la tienen asida
a muerte por el mango.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

El sistema es el cocinero y nosotros la tortilla que se pega a la sarten de los recortes