martes, 17 de junio de 2014

La firmeza del frío

Después de cuánto tiempo
de dejarla, a pesar
del invierno, entreabierta,
he cerrado la puerta.

(Es inútil la espera
una vez sepultados
los caminos precarios
por la nieve y las sombras)

Pero, por las rendijas,
sigue irrumpiendo aún, fúnebre,
la cellisca sin hálito
del recuerdo vacío.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Ningún recuerdo es vacío, aunque nos cause vacio