viernes, 27 de junio de 2014

El doble

Se bajó de la tribuna y, a la altura del pueblo, pronunció un tan improvisado como impecable y esperanzador discurso. A los pocos minutos de finalizar el acto, le fue entregado el finiquito.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Los que dimiten pueden prometer desde el oro hasta el moro