lunes, 1 de julio de 2013

Anti seguidilla (III)


Tanto llevan inmóviles
mis dos zapatos
que parecen dos tumbas
más que zapatos.

Y cómo hieden;
será que el muerto calza un
47.

1 comentario:

Vivian dijo...

Qué destino cruel el de los zapatos, no poder ir solos a ninguna parte.