lunes, 5 de enero de 2015

Escenas sevillanas (12): Anuncios y anunciantes (Carlos Parejo)


Allá por el novecientos los tenderos y negociantes sevillanos decoraban sus locales con bellos y coloristas azulejos salidos de los talleres de casi medio centenar de fábricas cerámicas trianeras. Además, sus preciosos diseños y dibujos daban trabajo a los artistas locales. Con ello, no solo se anunciaban sino que embellecían sus calles y la ciudad en su conjunto.

Con el desarrollismo de los años sesenta los pujantes profesionales liberales (abogados, notarios, médicos,…) pusieron de moda colocar placas de metal (doradas, bronceadas y plateadas) en los portales de sus viviendas. Y en la transición al siglo veintiuno casi toda la ciudad antigua se vio invadida por el plástico de los metacrilatos y los anuncios luminosos.

De manera que las calles principales y más transitadas se vistieron de una moderna costra de anuncios de todo tipo que enmascara a los ojos de los viandantes su magnífica arquitectura, que queda ahora como telón de fondo. Y si no, intérnese por un callejón estrecho y retorcido, vedado al automóvil, y prepárese a descubrir la piel auténtica de la ciudad, la de su arquitectura de piedra y ladrillo, o la bella plasticidad de las paredes encaladas o pintadas con los colores rojo almagra y albero.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 4 de enero de 2015

La sexta plaga


Aquella calurosa mañana de principios de septiembre, no vino el aguador. Más tarde, el cura, en su homilía, nos habló, apocalíptico, de las plagas de Egipto. “La sequía, las moscas, el incendio… Y ahora el aguador. Ahora que, perdida la cosecha, apenas queda vino en las bodegas. ¡Moriremos de sed! ¡O de algo aún peor! ¿Qué queda por venir, qué queda? ¿Qué oscura maldición de los demonios? Entre nosotros hay, hermanos, un pecador supremo, un ángel del infierno, un emisario de la ira de Satán. Y ahora estamos todos, purgando sus pecados.”

Por la tarde cayó granizo. Tan grueso como nueces o huevos de gallina. Hiriendo a los labriegos, rompiendo los cristales, horadando las puertas y tejados. Las beatas, asustadas, evitaban tocarlo. “Es la plaga” –gritaban, huyendo a guarecerse en las sombras del templo.

Yo lo acopié, a escondidas, en cubos y barreños. Y, cuando se fundió, les di a beber su jugo a las gallinas, a mi amiga Isabel, a los abuelos.

Anti epopeya

“Regresemos a casa”
–gritaba un concurrente,
quizás un infiltrado,
en medio del gentío
a punto de ser pueblo.
“Regresemos, ahí vienen
los héroes a salvarnos.”

La plaza quedó, al poco,
sin gente alguna ni héroes,
a merced del tirano.

sábado, 3 de enero de 2015

Fábula del pastor y el lobo


¡QUE VIENE EL LOBO, EL LOBO, EL LOBO, EL LOBO! –gritó el zagal, descojonado de la risa.

Poco después, su cuerpo sin aliento, yacía despedazado sobre el prado.

¡Qué desgracia tan grande, qué desgracia! –aullaban, sollozantes, los pastores.
Bueno –dijo el pastor más viejo-, ya le dejamos claro la otra vez, cuánto nos disgustaban estas bromas.

viernes, 2 de enero de 2015

La historia se repite

La historia se repite, es cíclica,
con sus altos y bajos,
sus vacas, ahora gordas,
luego flacas,
sus periodos de avances,
de horizontes
luminosos y abiertos,
de conquistas
del Hombre para el Hombre, y sus etapas
de involución y jaulas,
de eclipses y sequía.
La historia se repite —aseveraban,
palmarios, los maestros en la escuela.
Pero la historia, aquí
y ahora, con la usura
por bandera, parece
haberse detenido,
y es invierno, un invierno
de intemperie y cellisca,
y esta noche, en las calles,
repitiendo la historia
de tantas otras muchas
historias sin historia,
habrá alguien que, invisible,
perecerá de frío.

jueves, 1 de enero de 2015

La maraña

Soñé que era mujer y que me amaba. Me llamaba como ella –la innombrable-, tenía sus mismos ojos, su voz de miel y espinos, y me buscaba entre la gente, a gritos, con ansias de abrazarme. Cuando desperté, estaba muerto. Pero cómo dolía.

Músicos (Amaia Orueta y Agustín Casado)

Artrosis en los nudillos. Inicial
asombro, las espaldas hechas cisco.
Zapatos lustrosos y reverencial
esmero tanto en cuidar el menisco

como, por eso de lucir, elegir
corbata o pajarita, beat, swing o son.
Ellos han decidido sobrevivir
tomando sólo aire de un diapasón.

No es que hagan música los instrumentos,
el esqueleto entero es sonajero.
Y hasta sus blue notes tienen salero.

Combo que abre el cielo con un bolero
vibra el compás, brisa de barlovento,
y sobre el Cervantes cae un aguacero.


Texto: Amaia Orueta,
 e ilustración: Agustín Casado

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Relicario

A los corruptos

Cuando muera quisiera
ser, como aquella santa
ebria de cornezuelo,
brazo incorrupto. Y, puestos
a soñar, por qué no
incluir la otra mano
en el lote. Ambas piezas
darían mucho juego
en ese breve espacio
de tiempo que los hombres
llaman eternidad.

martes, 30 de diciembre de 2014

El abismo

Un vehículo negro
derrapa sobre el hielo
en una carretera de montaña
y, fuera de control, se precipita
al fondo del abismo.
Ningún superviviente.
Muy lejos del lugar
y ajeno a la tragedia,
pienso, helado de insomnio
y de desesperanza, que la muerte
acecha en cada curva del camino.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Escenas sevillanas (11): Buscando novio (Carlos Parejo)


Cuando paseas por las calles y plazas del centro histórico te preguntas: ¿Por qué tantos y tan grandes balcones? ¿Cuál es la razón de esos espléndidos miradores de cristales? Sin ellos, muchos sevillanos no estarían aquí. Fue allí donde sus bisabuelas - casi ocultas entre visillos-, pillaron novio. Se pasaban horas y horas asomadas, contemplando a los pretendientes que les paseaban la calle. Cuando les daban su consentimiento, recibían la carta-declaración y podían tener sus primeras palabras (Carmela le habla a Juan). Luego venía la primera entrada en la sala de confianza de la casa y su presentación a los padres. Entre cinco a diez años de relaciones discurrían hasta que terminaban en matrimonio.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 28 de diciembre de 2014

El alumno dilecto del estrangulador de Londres

(los crímenes del Aljarafe)

Este poema o lo que sea
no habla
del estrangulador de Londres,
ni de un supuesto alumno
dilecto o no dilecto
del estrangulador de Londres.
Tampoco habla de crímenes
en Gines, Espartinas o Tomares
-donde, nunca lo olvides,
cuatro huevos,
matemáticamente, son dos pares.
Este poema o lo que sea
es un experimento. Y tú has picado.

El poema es el sueño...

El poema es el sueño
de los insatisfechos,
de los que, hastiados, odian
este mundo vacío
colmado de odio y cólera.
Un sueño que, a dolor,
se plasma en el precario
soporte de un papel
para que no se pierdan
los escasos esquejes
clandestinos que aún quedan
de sosiego, esperanza,
paz, amor, alegría.

sábado, 27 de diciembre de 2014

La mancha


Entonces no lo entendía. Pero ahora sé que no fue mi orfandad puerperal lo que nunca me perdonaron los abuelos. “Eres el hijo del pecado” –me decían; y me obligaban a ir a misa todos los domingos, descalzo y con una enorme cruz a cuestas.

Aunque no creía en él, yo odiaba a dios sobre todas las cosas. Y cada noche, luego de rezar a regañadientes mis oraciones, cuando la abuela caía rendida de tanto maquinar maldades y el abuelo rememoraba, ebrio como una cuba, sus viejos tiempos de ballenero, yo ofrecía a Satán en sacrificio, libélulas azules y ratones de campo, y le rogaba que, en contrapartida, viniese a salvarme.

No sé si alguna vez llegó a escucharme. De lo que estoy seguro es de que la noche en la que la casa ardió hasta los cimientos, el fuego fue prendido por un ángel; el más bello y bondadoso ángel que pueda nadie nunca llegar a imaginarse.

viernes, 26 de diciembre de 2014

La Creación

Hace ya mucho tiempo, el hombre despertó una noche oscura, colmada de cellisca y de relámpagos, y, tratando de hallar consuelo a su espantoso desamparo, comenzó a inventar dioses. Pero los dioses nunca le fueron suficientes. Y así fue que nacieron la música, el poema...

El ruido de los necios

Llegados a este punto
de casi no retorno,
si hacemos oídos sordos
al ruido de los necios,
se pudrirá el nogal y perderemos
para siempre la paz y la palabra.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Monjas (Agustín Casado)

Es tarde de catequesis
de Primera Comunión;
hoy, la Transustanciación
les explican en la “resi”.

Vaya milagro molón,
vaya milagrosa tesis,
piensa el émulo de Messi,
“mas yo lo hago sin copón

que es más difícil con creces”.
-“Repita monja mil veces”
le dice a Sor Asunción.

-“Mon-ja-mon-ja-mon-jamón…”
-“Ahí tiene, ¿qué le parece?”
Y busca confirmación
...
levantándole el ropón
que la monja es ya trevélez.

Texto e ilustración: Agustín Casado

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Villancico del Empalmado

Ay del Urdangarín, Urda, Urdangarín
metidito entre rejas,
ay del Urdangarín, Urda, Urdangarín
y la Infanta a las puertas.

Con un par el juez Castro, no se ha arredrado,
contra Horrach y Marea, los ha imputado.

Comisión

Cuando las autoridades con atribuciones para ello, no saben cómo solucionar un problema o, peor aun, no tienen intención de hacerlo o, ya en el colmo de la perfidia y la bastardía, pretenden agravarlo al haber calculado que les será de algún modo provechoso, no resulta raro que se termine por crear una comisión a los efectos.

martes, 23 de diciembre de 2014

Villancico de Españistán

En el portal de Belén
los ladrones han entrado,
pero una horda de corruptos
se les había adelantado.


Ande, ande, ande,
Gürtel y Madeja,
Naseiro, los ERE
y el caso Filesa.

Duermevela

Me digo “¡NO!”, me digo
que no quiero más cuentos,
que me niego a contarme
nuevamente el estúpido
cuento de la lechera.
Luego sueño contigo;
no contigo, con otra,
aquella que no fuiste,
no estuvo, no estará,
y cada noche invento
para enfrentar la angustia
de estar sólo, y dotarme
de, aunque falso, un motivo
para seguir asiéndome

a la vida: este espanto.