miércoles, 13 de abril de 2016

Jodiendo el refranero (el buen árbol y su sombra)


Quien a buen árbol se arrima
con la tormenta bramando
—y lo tendrá, por estúpido
e imprudente, bien ganado,
que a quién leches se le ocurre
ir con el tiempo así al campo―,
más que cobijarlo buena
sombra, ¡qué lo parta un rayo!

Antípodas

Tártaros olvidados
habitados por ángeles
abatidos, jodidos,
rejodidos: los nadie
sin futuro ni nombre,
que sólo son un número
sin haber en las listas
del hambre y la miseria;

y paraísos fiscales,
morada de demonios:

cara sin rostro, y cruz
de calvario y expolio,
de la misma herejía.

Dónde Uriel con su espada
de fuego, o con su látígo,
aquel bravo insurgente
que, para hacer justicia,
expulsó, sin reparos,
a los diablos del templo.
Dónde demonios, dónde,

martes, 12 de abril de 2016

Historias bíblicas: el drama del paraíso

Tendida al sol sesteaba
tan pancha la serpiente,
cuando Adán, beodo y pánfilo,
le pisó la cabeza.
La sierpe, como es lógico,
sintiéndose agredida,
se puso en armas y hecha,
—y quién no— un basilisco,
y Eva y Adán huyeron
deprisa y pavoridos
lejos del paraíso.
Luego se urdió la fábula
aquella tan insólita 
del diablo y la manzana,
a fin de exonerar
a Adán, culpando a Eva,
y
colorín, colorado,
fraguaron los cimientos
donde se obró el infierno
sin fin del patriarcado.

Lazo


Una pequeña rata
mordisquea las huellas del tiempo.
No hay salida,
los dedos de la lluvia han ahogado el esperma
de la última esperanza.

lunes, 11 de abril de 2016

La California de Philpip Marlowe (2) (Carlos Parejo)


Las colinas que rodean las ciudades albergan urbanizaciones para gentes ricas… Beverly Hill, Bel Air,… que son los espacios más vigilados por kilómetro cuadrado… miles de elegantes casas blancas se encaraman a sus laderas… Desde lejos se contempla su firmamento de luces nocturnas y la deslumbrante alfombra de luces que sube y baja por una carreterita sin aceras…

Las casas se adivinan, sin verlas, detrás de altos muros y la espesa frondosidad de sus jardines. No hay el menor movimiento. No hay el menor ruido, salvo el blando murmullo de los neumáticos… Junto a la verja de hierro de cada casa, un buzón blanco con marco dorado o plateado, da cuenta del nombre de la familia propietaria… Las casas tienen cuidados céspedes delanteros con plantíos de coloristas flores, y un aspecto alegre por sus paredes de tonos pasteles o encaladas…

En las cimas de las colinas predominan las mansiones, grandes moles de piedra de estilo colonial, con gruesas columnas, buhardillas afrancesadas, miradores, decenas de habitaciones,…Tienen a la entrada una zona de estacionamiento circular donde aparcan los negros acorazados o las limousines de los patriarcas junto con los diminutos coches deportivos o coupés descapotables de su prole… Las piscinas tienen luces submarinas, y a su alrededor hay duchas y alfombras de césped cuidadosamente recortado, con hamacas, tumbonas y mesas bajas cubiertas por parasoles multicolores…

(¢) Carlos Parejo Delgado

Dinero blanco

Lo confieso con arrepentimiento y luego de una dura penitencia: yo también he lavado dinero. 50 euritos que, en un imperdonable descuido, me dejé en un bolsillo del blue jeans... negro. No nombraré la marca, pero este detergente blanquea que es la leche. Inservible ha quedado el billetito. Lo siento mucho, la he cagado, espero que nunca vuelva a ocurrir.

domingo, 10 de abril de 2016

La derecha sí suma

Tras tanto falso y hueco
blablá acerca del cambio,
como era previsible,
no ha de haber ni recambio.
¿Qué os pensabais? ¿Que no
se dejó todo bien
atado y bien atado
para que continuasen
haciendo para siempre
a su antojo las mafias
herederas del Régimen
del genocida Franco?
Ahora ya sólo falta
ver cuál de los tres líderes
de la derecha hará
la vez de Presidente,
a fin de maquillar
la burla de estos títeres
a los pueblos de España.
¿Albert? ¿Pedro? ¿Mariano?
(con las dos, con las dos)
¡Vayan haciendo apuestas!
Pero tengan presente
que no han de valer nada
sus envites; que sólo
siendo miembros de alguna
distinguida famiglia
de la Camorra patria
no han de salir perdiendo.
¿Albert? ¿Pedro? ¿Mariano?
¿Por qué no Albert? Albert,
con su aspecto de limpio
y cara de no haber
roto jamás un plato;
Albert, para seguir
enmerdándolo todo,
el mejor candidato.

Paraísos fiscales: entre la ilegalidad y la falta de ética

En el ignominioso asunto este de los papeles de Panamá y otros paraísos fiscales, hay dos tipos de ratas igualmente nauseabundas. De un lado, los bastardos que han usado sociedades opacas en manos de testaferros para la evasión y elusión de impuestos. De otro, los cobardes hipócritas que, dentro de una legalidad que apesta a injusticia, pero perpetrando idéntica o aún más grave inmoralidad, se han valido de ese instrumento mafioso que son los paraísos fiscales para tributar menos de lo que les correspondería de no existir tales estados vampiro, y llevan toda su vida presumiendo de solidarios y progresistas o babeando patria. Estos últimos me mueven todavía más que los primeros a la náusea.

sábado, 9 de abril de 2016

España, reserva de la más estulta sensiblería de Occidente

En los últimos tiempos hemos llegado en España a tal grado de enajenación delirante en lo relativo a tan exacerbadas como estúpidas susceptibilidades en cuanto a variopintos sentimientos propios heridos por las opiniones del otro, que se te escapa, por poner un ejemplo lo más gráfico posible, un pedo en medio de una homilía o te lo tiras adrede durante la eucaristía, y terminas imputado a causa de esa incontinencia irreprimible o por ejercer el tan de mal gusto como legítimo derecho que a todos nos asiste, a la libertad de expresión anal. Y esto, digo estas imputaciones en todo punto estólidas y fuera de lugar en un estado que se presume democrático, tolerante y libre, está dando como resultado, entre otras consecuencias indeseables, un colapso sin parangón en nuestro sistema judicial, aún tan lastrado por los pesados vicios acumulados por décadas de dictadura. Colapso que, en tanto nuestros sesudos magistrados se hallan ocupados en dirimir si tantas y tantas ventosidades denunciadas por presuntamente ofensivas merecen, tras las preceptivas ordalías, ser castigadas con la hoguera, puede llevar y de hecho ya está llevando a la prescripción de, en este caso sí, un buen número delitos punibles cometidos por los grandes delincuentes de cuello blanco que hoy campan a sus anchas por nuestro famélico por esquilmado solar patrio. ¿Será todo ello algo espontáneo fruto del secular provincianismo del que adolecemos los españoles, o una estrategia orquestada por las muy patrióticas mafias de la corrupción y el saqueo que nos asolan? En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que España va camino de convertirse, si no lo es ya, en otra rancia reserva más de occidente: la de la sensiblería más pacata. País, que diría Forges.

La misma mano


La mano que te deja
disimular el hambre
royendo las migajas
que caen desde su mesa,
es la misma que a un tiempo
te esclaviza apalea
estrangula cautiva.
¿Morderla o no morderla?
Es la cuestión. O muerdes
o acabarán borrándote
de hambre o a dentelladas.

viernes, 8 de abril de 2016

Bocanadas


Ritos
              sin fe
que no reclaman nada,
que no buscan, no aguardan
que no son otra cosa
que bocanadas de aire
en la boca de un pez
que, en un tiempo sin tiempo
que apenas ya recuerda,
se soñó mariposa.
Y que no alcancen nunca,
en su inmisericordia,
a sospechar los dioses
tan insufrible infierno.

Proverbio hispano


Cuando un dedo señala
indignado la luna,
en tanto que los necios
lo miran con la baba
caída, los corruptos
presentan una estólida
querella contra el dedo.

jueves, 7 de abril de 2016

A don Agustín Casado, maestro "ripiador", tras haber leído su "romance" a la Muralla de la Alcayata.


Y tras mencionar a más
de medio mundo —los buenos,
los mejores y algún otro
pájaro de mal agüero―,
¡cómo has podido, Agustín,
olvidarte de los béticos!
Te juro por Cardeñosa,
Biosca, Gordillo y Rogelio,
que en toda la eternidad
tendrás mi perdón por ello.

O como dijera aquella
que tampoco has mencionado,
a Carmena con maneras
de pijo descerebrado:
¡nunca te perdonaré
por esto, Agustín Casado!

Y que ¡vivan la Alcayata
y su primo hermano el Cáncamo!,
que, así nombrados, parecen
dos maestros del fandango.

Alcayata (Agustín Casado)

El sabio y el papanatas,
el que a la hora de comer
tiene pico de gurmet
y el que tira de bocata.
Don Amancio, es un poner,
y el que no tiene una lata,
El lumpen, la crema y nata,
los gaviotos del PP,
La banda de los sociatas,
el Bernal, el Piña, el Kata.
Los que apean el usted
al niño que fui yo ayer
aunque sea ya un jubilata
porque me han visto volver
más de dos noches a gatas
gateando a cuatro patas
como lo hacen los bebés
una noche de bachata.
Los que engañan a la sed
que les pide de beber
dándole una triste horchata
y el que su hígado paté
hizo a dieta de cubatas.
Los del fino y el jerez
y el que abreva matarratas.
Reinotas de cabaré,
Reyes de la cabalgata.
Clark Gable y su Escarlata,
el blasfemo y la beata
y hasta el cura don José
El mulato y el negrata,
el morito y el sudaca,
y el chino del todo a cien.
La Carmen de Merimeé,
Tosca, Aída y La Traviata.
El que viste de jersé
dejando libre la nuez
y el que se ahorca en la corbata.
El turismo de caché
y el turista de alpargata.
El de trote y caminata
y los del sofá también.
El narizón y la chata,
el donnadie, el niño bien,
el merengue y el culé
El que cuando se retrata,
pa‘salir requetebién
le escuchas decir patata,
y el que sale como un juez
de severo, cago’n diez.
El rebelde y el que acata,
el que vive a todo tren
y el que lo hace a salto mata.
La criatura innamorata
que ama sin mirar a quién,
del derecho o del revés,
que es de ca’uno su culata.
Bronquiosano y el fumata,
porque vaya usté a saber
si el que dijo fumar mata
no habrá ya palmao también.
El que huye puente de plata
y el que se queda por fiel
que sea porque quiera él
que aquí nadie a nadie ata.
El que tiene cataratas
y quien como un lince ve,
o ambas cosas a la vez.
La Venegas literata,
por poner un suponer
El ganador, y más bien
el que pierde y el que empata
si es que no vendió barata
la derrota ni la piel.
El que un día metió la pata
pues que le vamos a hacer,
si tras meterla la saca
porque en ese metisaca
encontrará al fin el placer placer.
El que escogió de pirata
cojo o con sus dos pies
la vida y el que al revés
tal vida lo escogió a él.
La lagarta, la pazguata,
la real hembra, la niñata,
la locatis, la sensata,
la lanzá, la timorata,
sobre el tejado una gata,
que todas tienen su aquél.
El que hoy me vino a ver
y a aguantar mi perorata
y el que no vino también
que pa’aguantar serenatas
de un tío dando la lata
van a dar pronto las diez.
Con toda esta intemerata
de gentes aunque no estén,
predilectas o non gratas,
gritar quiero y se oiga bien
¡Larga vida a la alcayata!
Y ahora a guisa de postdata
descubramos una placa
fijadita en la pared
donde salvo error o errata
el mundo pueda leer
”Muralla de la Alcayata”


Texto e ilustración: Agustín Casado

miércoles, 6 de abril de 2016

Programa de gobierno para otra España posible


Querido pueblo, amados
ciudadanos, si alcanzo,
con vuestra confianza,
los escaños precisos
para formar gobierno,
prometo, porque puedo,
como vuestro futuro
presidente, currar
hasta la extremaunción
—y esto no es una errata—,
a fin de conseguir
para España el estatus
de paraíso fiscal.
(Y a tomar por el culo
zarandajas y ¡ARRIBA
la patria y Panamá!)

Vocación de altos vuelos



El hijo menor de los vecinos del tercero C, licenciado en Ciencias Políticas que está cursando un máster sobre corrupción y puertas giratorias, me comenta que no sabe si serán ciertas las afirmaciones de Banderas sobre la vocación de funcionario que mueve a la mayoría de los universitarios andaluces, pero que él, personalmente, preferiría ser miembro del consejo de administración de alguna transnacional mafiosa. Chico listo.

El académico y la pescadera

 
Al bocazas de Félix
de Azúa, por las palabras
clasistas y machistas
que dedicó a Colau,
se le está reclamando
con vehemente insistencia
su pronta dimisión.
Pero él está tranquilo
pues, por su condición
de académico, sabe
que muy lejos de ser
un apellido ruso,
dimitir es un verbo
singular por el hecho
de no haber sido nunca
conjugado en España
en primera persona.

martes, 5 de abril de 2016

Banderas y la demagogia


Las declaraciones de Antonio Banderas hace unos días en el programa de Pablo Motos han levantado pasiones. Y es que el malagueño, echando mano de la demagogia y de unas supuestas encuestas según las cuales la aspiración del 75% de los universitarios andaluces encuestados no es otra que la de ser funcionario, en tanto que idéntico porcentaje de universitarios estadounidenses se decanta por el emprendimiento para ser así dueños de sus propias vidas, concluye que “con un 75% de gente que quiere ser funcionario no se hace país, se hace país con la gente que se la juega”. Manifestaciones que reciben de inmediato un tan abominable como estólido aplauso por parte del público.

Porque para analizar y comparar las realidades de dos países tan disímiles, es preciso tener muy en cuenta las diferencias de contexto entre ambos. Hay que tener en cuenta que España lleva décadas siendo saqueada por sus próceres patrios, saqueo que no acabó con la Dictadura y cuyo último episodio hasta la fecha es el del reciente escándalo de los papeles de Panamá. Hay que tener en cuenta que la generación más preparada de toda nuestra Historia se está viendo abocada al exilio porque en España, a causa de ese largo y generalizado saqueo, no encuentra oportunidad alguna de futuro. Hay que tener en cuenta que en tanto la tasa de paro en Estados Unidos se sitúa en la actualidad por debajo del 5% de la población activa, la de Andalucía, según la EPA, está próxima al 30% y la de España por encima del 20.

Escuchando a Banderas no puedo evitar recordar “Apología y Petición”, ese maravilloso poema de Gil de Biedma. Y no me cabe duda alguna de que el actor, que no analista político, es de los que piensan que “nuestra famosa inmemorial pobreza, / cuyo origen se pierde en las historias / que dicen que no es culpa del gobierno / sino terrible MALDICIÓN de España, / triste precio pagado a los demonios / con hambre y con trabajo de sus hombres”. Es decir, según Banderas, es el pueblo español, por su indolencia y falta de iniciativa, el único culpable de todos sus males.

Frente a esa actitud, yo prefiero quedarme con las últimas estrofas de “Apología y Petición”, esas que llevan a Gil de Biedma a querer “creer que nuestro mal gobierno / es un vulgar negocio de los hombres / y NO UNA METAFÍSICA, que España / debe y puede salir de la pobreza, / que es tiempo, aún para cambiar su historia / antes que se la llevan los demonios.” Porque quiero creer con el poeta “que no hay demonios”. Que “son hombres los que pagan al gobierno, / los empresarios de la falsa historia, / son hombres quienes han vendido al hombre, / los que le han convertido a la pobreza / y secuestrado la salud de España.” Y porque, con el poeta, “pido que España expulse a esos demonios. / Que la pobreza suba hasta el gobierno. / Que sea el hombre el dueño de su historia.”

Porque se hace país con el pueblo, apoyando al pueblo, y no criticando de manera malintencionada e interesada o, en el mejor de los casos, indocumentada, a unas clases obreras que se han visto abocadas a la miseria y el desempleo por décadas de mal gobierno. Décadas de gobiernos dedicados de manera sistemática a vender España al mejor postor y a saquear a las clases populares para favorecer los intereses de la oligarquía patria de banderita tu eres roja, banderita tu eres gualda y cuentas opacas en paraísos fiscales.

Sí, yo soy de los que quieren que los hombres —ya aspiren a ser funcionarios, ya al emprendimiento―, y los pueblos de España expulsen a los que han secuestrado su salud para, de este modo, tratar de ser los guionistas y protagonistas de su propia historia. Pero esto, que a estas alturas ya es difícil de por sí, será casi imposible mientras que declaraciones como las de Banderas levanten pasiones entre las gentes de España.

Cuarto y mitad de besugo

Carcadémicos de la lengua española.

Ensayo general

Aquel cuatro de abril se había programado un simulacro para ensayar el modo de hacer frente a una emergencia ocasionada por la miseria. Todos los servicios al efecto habían sido escrupulosamente preparados a fin de evitar error alguno. Tras su puesta en práctica, y pese a su éxito incuestionable, hubo que admitir que no había tenido utilidad alguna. Una vez más la realidad superaba con creces cualquier tipo de escenificación teórica.

lunes, 4 de abril de 2016

Cuento de amor y muerte


Mi corazón miedoso animalillo
huérfano entre el alambre
de espinos y el estrépito
que anuncia a la jauría.

Goleada

Se oye en la calle un estruendoso alborozo colectivo. Ya tenemos gobierno -me digo. No, sólo ha sido un gol (otro más).

La California de Philip Marlowe (1) (Carlos Parejo)


La carretera recorría todo el litoral, serpenteando entre sus farallones y atravesando multitud de poblaciones pequeñas. Cercas blancas separaban cuidados céspedes de hileras de casitas. Tenían paredes encaladas y techos de tejas verdes como en México. De cristal verdoso eran sus ventanales, mirando al mar. Verdes eran también los marcos de sus ventanas y sus costados, y de un verde oscuro, sus cabinas telefónicas. Las playas extensas y, sobre todo, un gran número de pequeñas calas, tenían escaleras de piedras para su acceso. Azucenas y lirios marinos se veían salpicados de un sinfín de parasoles multicolores y algunas estaciones salvavidas, en torre de metal. Sólo se escuchaba el fragor de las olas y el ruido metálico de los cortadores de césped. Olía a heno segado, fragante bálsamo de pinos y penetrante aroma de algas.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 3 de abril de 2016

Nada tan doloroso...

Nada tan doloroso como parir poemas, para quien no es poeta.

Una de eufemismos

¿Por qué denominamos sociedades conservadoras a aquellas que se hallan sometidas a la asfixiante voluntad de estados opresores?

sábado, 2 de abril de 2016

Nocturno

Como un niño pequeño
insomne y de ojos trémulos
abiertos a las sombras
luego de oír un cuento
de horror que no comprende.

Precipotarse (NDJR)

precipotarse

1. prnl. Eyacular de manera precoz.

No me convoquen más a hipócritas minutos de silencio

No me convoquen más
a hipócritas minutos de silencio
por los empobrecidos,
por los niños del hambre
y la guerra,
los seres
humanos que perecen
bajo las aguas frías
del mar o en las fronteras
tratando de escapar de la metralla,
la miseria,
las zarpas
de tiranos y dioses
de la ira y la codicia. 
No me convoquen más, no me convoquen,
¡ya basta de silencios
cómplices y cobardes!
Convóquenme, convoquen
a miles, a millones,
a miles de millones
de seres a un minuto
de alaridos y llanto,
a una hora de repulsa,
a días, meses, años
de rebelión y rabia.
Allí estaré con todos.
Con todos hasta el fin aunque albergase
la duda razonable
cercana a la certeza
de que tampoco habría
de servir para nada.
Pero no me convoquen,
no me convoquen más, no me convoquen
a la farsa, el sainete
ignominioso y cómplice
de guardar otro hipócrita
minuto de silencio.

viernes, 1 de abril de 2016

Epigrama

De entre todas las armas
de destrucción masiva
que ha utilizado el hombre
contra el hombre a lo largo
de la historia, la más
mortífera e inicua
ha sido la codicia.

Estado del Bienestar

Nadie supo entender
aquella decisión sin vuelta atrás
y, en la opinión unánime
de todos sus vecinos y allegados,
amén de irracional, precipitada:
"Las cosas le iban mal, pero tampoco
para una acción tan drástica."
Pero él dejó bien claros sus motivos
en una escueta nota manuscrita
no exenta de sarcasmo —odiaba a muerte
la mal llamada fiesta de los toros—,
que una racha de viento
arrastró, como a una hoja
cansada del otoño, hasta la calle:
"MAS CORNÁS PEGA EL AMVRE"

jueves, 31 de marzo de 2016

Pequeño poema de ausencias

Llegar al espejismo de la luz a destiempo. O, sin haber llegado, ser desterrado al pozo sin color de lo eterno.

Un orden nuevo

Un orden nuevo
siempre será el reflejo
de viejas órdenes.
Dejad hacer al caos
para tomar las riendas.


Versión

Todo orden nuevo
siempre será reflejo
de órdenes rancias.
Hay que dejar hacer
al caos para ser libres.

miércoles, 30 de marzo de 2016

La luz vedada

No se apagan tus ojos en mis noches desierto: 
huelo, pese a la bruma del desaire y la ausencia, 
titilar, a lo lejos, sus matices turquesa de cocuyos y oasis. 
Pero su luz sin mancha 
no alcanza a iluminar mi corazón mazmorra: 
ciega la sangre, estática
como un muñón infecto de gangrena, soy presa
fácil de la alimaña de la desesperanza.
Más profunda es la ciénaga que el olvido y la muerte;
me atrapa entre sus lodos de destiempo y abrojos,
sorbiéndome el aliento y secando las parcas
fuerzas que aún acompañan
mi fe sin más motivos que el pujo y la nostalgia.
Seguro que hay un modo de adentrarse en la broza
y abrir a dentelladas
un camino precario hacia el fuego profundo
que aún late en los rescoldos del ayer y sus fuentes.
Pero
cómo encontrarlo
con esta tetraplejia
sin sentido instalada en el meollo del alma.
No se apagan tus ojos
en las cuencas vacías
de mis ojos cadáver.

Cuestiones irresolubles para la ciencia (hoy: ese característico deje pontificio)

¿Por quė la mayoría de los papas (ojo, no confundir con "er paaaapa, paaayo") terminan hablando como si estuviesen hasta el culo de diazepam?

martes, 29 de marzo de 2016

Caza de brujas

Más de cinco siglos después, las hogueras de las vanidades siguen tristemente vigentes. Pero ya no crepita entre sus llamas supuestamente purificadoras el lujo de los pudientes. Hoy sólo, las manifestaciones socioculturales de los discrepantes. ¡Savonarola vive! ¡Qué milagro del diablo!

La excepción y la regla

La excepción no confirma, pone en cuestión la regla.

lunes, 28 de marzo de 2016

Loa al encomiable estómago de Agustín Casado

Agustín Casado, gran
vate que en ripios descuella,
va a recitar en Marbella
unos versos de Pemán.
Y lo hará sin talismán
con que acaso mitigar
su aversión por declamar
de fascistas los pregones,
y luego ¡con dos cojones!
se irá tan pancho a cenar.

Ya no escucho tu voz...

Ya no escucho tu voz
en las noches de insomnio
ni a la luz de los sueños.
Y me gusta pensar
que, más que a tu mutismo,
es debido al estrépito
de la lluvia de arena
empapando y pudriendo
con sus crepitaciones
de hielo y huesos rotos,
las raíces demacradas
que amamantan a duras
penas la remembranza
de remotos destiempos.

domingo, 27 de marzo de 2016

Breve y definitivo apunte sobre transparencia democrática patria

Península IBÉXrica


(oxímoron)

sábado, 26 de marzo de 2016

Spam-ku de pasión (II)

¡Barrabás! ¡Barrabás!
¡Salvad a Barrabás!
Manda güevos,
ni que esto fuera España.

Spam-ku de pasión (I)

 
recorro en vilo
el camino hacia el Gólgota
¡puto Pilatos!

viernes, 25 de marzo de 2016

¿Emigración económica?

Llamar emigración
económica al triste
y arriesgado periplo
de aquellos que abandonan
su tierra en la esperanza
de huir de la miseria,
debiera ser motivo
para la abolición
perpetua del lenguaje.

Al alba pájaros...

al alba pájaros
en flor ahogan mis sueños
huele a tormenta
luego un rayo y columnas
de luto sobre el yermo

jueves, 24 de marzo de 2016

Aquellos que...

Aquellos que, amparados
por la noche, rebuscan
en la basura tóxica
del recuerdo un pedazo
roído de ternura
que llevarse a la boca.

Spam-ku (LI)

saetas e incienso
qué lejos queda el Gólgota
cruces de barro

miércoles, 23 de marzo de 2016

Permítanme que insista


Si terminamos asumiendo que estos lodos, estas arenas movedizas que amenazan con engullirnos, provienen del polvo de nuestra tan cacareada por los interesados condescendencia con el islamismo, estaremos de nuevo errando el tiro. Es el capitalismo -disfraz con el que en nuestros días se atavía el renovado totalitarismo-, estúpidos.

Acherontia atropos

En el meollo del brote
más tibio del origen
del cántico ha hecho nido
la oruga del fracaso.
Preñada viene de hambre.
Suda escarcha, trepana,
seca los ríos de savia
y horizontes que sirven
de alimento a las musas.
Ecdisis tras ecdisis
gana en crueldad y crece
su vigor. Teje en torno
del aullido hecho verso
una tela de araña
que amordaza el empuje
lujurioso del verbo.
Pronto será crisálida
augurando, silente,
el vuelo de la bestia:
la esfinge de la muerte.

martes, 22 de marzo de 2016

Bruselas, 22-M; daños colaterales


“Sueñan las pulgas con comprarse un perroy sueñan los nadies con salir de pobre”
Eduardo Galeano

El capitalista es un sistema criminal que se nutre, entre otros muchos centenares de millones de víctimas inocentes, de estas que hemos dado en denominar eufemísticamente “daños colaterales”. No, no me refiero, por ejemplo, a los niños que mueren a diario en el mundo subdesarrollado y en el no tan subdesarrollado como consecuencia del hambre o enfermedades evitables. Ni a los soldados norteamericanos que perecieron en la tan sanguinaria como demente guerra del Vietnam. Me refiero, no sin antes apuntar que todas y cada una de las vidas de los seres humanos que habitan este nauseabundo planeta debieran tener un valor idéntico, a los asesinados hace unas horas en el atentado de Bruselas. Y en el del 11-M en Madrid. Y a los de la sala Bataclan en París. Y a los de las Torres Gemelas en Nueva York. Víctimas inocentes todas de la avaricia de una horda de puercos mafiosos sin escrúpulos. De un sistema que fabrica armas y las distribuye a buen precio sin importar a quién ni para qué ni contra quién serán usadas. De un sistema dedicado al saqueo constante de los países productores de petróleo que osan sacar los pies del tiesto. Que adquiere petróleo barato de las mismas manos que, gracias a esta fuente de financiación, se mancharán más tarde de sangre perpetrando abominables masacres terroristas en cualquier lugar del mundo. También en el Oriente Medio. Que somete a la esclavitud a millones de personas en el Tercer mundo para engrosar las plusvalías de las transnacionales. Todo vale para el mantenimiento de este sistema asesino. Y en ese todo vale entran las víctimas de Bruselas. Víctimas previstas e integradas en las cuentas de resultados de las mafias del Imperio. Daños colaterales estos también evitables. Pero prima la avaricia. Víctimas del terrorismo global con el que opera el sistema. Víctimas que, una vez inmoladas en los altares negros de la codicia capitalista, pasan a formar parte de ese inmenso grupo humano que Eduardo Galeano con tanto acierto y tanta congoja denomino los “nadies”. Los “nadies”, los ningunos, los ninguneados, esos que para el sistema no cuestan lo que la bala o el trozo de metralla que los mata. Sí, todas las vidas deberían valer lo mismo –no tener precio. Pero ninguna tiene valor alguno para los adalides del sistema cuando es sacrificada para favorecer sus intereses. Por mucho que ahora vengan, con gesto compungido, a ofrecer condolencias.

Después del atentado

Después del atentado
habrá muchos que vengan
a decir que de aquellos
polvos sirios que entraron
en Europa tratando
de escapar de la guerra
estos lodos de sangre,
vidas y huesos rotos.
Después del atentado
habrá muchos que traten
de usar como coartada
a los asesinados
para exigir más ojo
por ojo y aún más recias
fronteras como método
para la paz y el orden.
Pero al igual que ayer,
ahora, mañana y siempre,
después del atentado,
tratar de apaciguar
el mundo no será
cuestión de alzar fronteras
ni de poner fusiles
en manos de inocentes
para que den la vida
en pro de la codicia
de cuatro criminales
de orondo cuello blanco.
Porque al igual que ayer,
ahora, mañana y siempre,
después del atentado,
un mundo en paz, un mundo
más seguro y en orden
sólo será posible
aboliendo fronteras
y patrias y poniendo
libros, pan tierno y techo
al alcance de todos.
Después del atentado
tras llorar, como bien
nacidos, a los muertos,
también será de bien
nacidos evitar
que, ciegos por el llanto,
anide en nuestro pecho
afligido el parásito
letal de la venganza.

Caza mayor

—¡Disparen a matar, por caridad!
Un tiro en la cabeza, el corazón,
y que caiga abatida
para siempre la bestia,
esta jodida bestia
de todos los infiernos.

―No es tan fácil, la bestia
―predadora sin par― es una máquina
perfecta de matar,
que no tiene ni pies
ni cabeza y aún menos
corazón.

                     (manda hUEvos)