viernes, 23 de agosto de 2019

Apuntes para un reality show futuro


Uno. Seleccionaremos a 150 racistas con instinto genocida, residentes en este país de todos los demonios. Será fácil; por la inmisericordia y carencia de humanidad de sus declaraciones los conoceréis.

Dos. Los meteremos en una patera inmunda y los dejaremos a la deriva. Esperaremos.

Tres. Cuando consideremos que no se hallan muy lejos de irse a tomar por donde merecen, los rescataremos de entre las olas. Un barco pequeño, que dé poco más que para lo justo. A esperar nuevamente.

Cuatro (será de lo más desagradable, pero así son los reality). Cuando se constate que se han apagado del todo sus últimos rescoldos de  fe en el ser humano; cuando reclamen clemencia a gritos sin la menor esperanza; cuando ya no les quede ni una sola lágrima de tanto lloriquear como machitos —y machitas— que se piensan a punto de ser castrados... los desembarcaremos en puerto seguro.

Nota 1. Durante su participación en tan interesante experimento sociológico, los seleccionados tendrán derecho a percibir el SMI.

Nota 2. Todos y cada uno de los participantes obtendrán idéntico premio. Un premio colosal: su vida.

Nota 3. Tras su primera temporada, valorar las posibilidades de exportación a países como Brasil, EE.UU. o Italia.

1 comentario:

Carlos dijo...

Pues si, si fueran ellos los náufragos otra canción entonarían