lunes, 26 de agosto de 2019

Bandera azul



Se quejan del calor, pero se tumban
al sol para torrarse
como un lagarto ibérico
hecho a la brasa un día de Levante
—Levante-Villarreal, sin duda un derbi
para quitar el hipo al más pintado,
que tuvo que echar mano
de las tan socorridas
pausas de hidratación
porque hacía un calor de un par de huevos;
porque a ver quién cojones
habrá sido el lumbreras
que ha programado fútbol en agosto
con la que está cayendo
a la chita callando...
Y ya que mencionamos a la mona
más mona de la historia
del cine hasta la fecha,
yo, Tarzán de los monos,
Rey de la selva en llamas,
y del fuera de juego,
tú, Jane, ama de casa—.
La bandera amarilla ondea al viento
—ojo, que ya no hablamos
de fútbol; Villarreal: submarino amarillo
como el disco de aquellos
muchachotes de Liverpool.
Hemos vuelto a la arena—,
los socorristas, ataviados /¡toma
ya circo de la cabra! /
de gladiadores, luchan
para evitar que la horda
de turistas británicos,
acaben en urgencias
con ampollas más grandes
que un huevo de avestruz
o de mi primo Eustaquio,
el de la orquitis crónica
de Guinness de los récords.
"Mejor váyanse ustedes
a tomar por balconing,
que aquí hace ya muchísimo
que no damos abasto",
se repite sin tregua
por la megafonía
instalada con fondos de la Unión Europea
y la Diputación.
Los bañistas locales
gustan plantar sus bártulos
cerca de la bandera
azul, ganada a pulso
seis temporadas ya ininterrumpidas,
que hay junto al colector de aguas fecales.
Y allí del agua al sol, del sol al agua,
del agua al chiringuito,
haciendo caso omiso
a radiaciones UVA, la bandera amarilla
y los sabios consejos
que la DGT ofrece al turisteo
independientemente de su lugar de origen:
"Si vas al chiringuito no conduzcas,
y si comes sardinas
con las manos, no olvides
tener a mano siempre
un limón del Caribe pa la peste".
De súbito los vientos
alisios se encabronan
y se alza la bandera
roja: "Prohibido el baño".
Un tipo, cara al sol,
vocifera indignado:
"¡Jodidos comunistas
con sus banderas rojas
de todos los demonios,
prihibiéndonoslo todo!
Y más chulo que un ocho
se tira de cabeza
contra una ola tipo
'Le llaman Bodhi' y poco
después su cuerpo inerte
aparece —justicia
poética severa—
en una playa a siete
kilómetros al sur.
♬♪♬ "Lucy in the sky with diamonds,
Lucy in the sky with diamonds,
Lucy in the sky with diamonds
Aaaaaaaaaaah...." ♬♪♬

1 comentario:

Carlos dijo...

Ja, ja, ja,... buen retrato del paisaje humano de una playa cualquiera