martes, 5 de abril de 2016

Ensayo general

Aquel cuatro de abril se había programado un simulacro para ensayar el modo de hacer frente a una emergencia ocasionada por la miseria. Todos los servicios al efecto habían sido escrupulosamente preparados a fin de evitar error alguno. Tras su puesta en práctica, y pese a su éxito incuestionable, hubo que admitir que no había tenido utilidad alguna. Una vez más la realidad superaba con creces cualquier tipo de escenificación teórica.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Los pabellones deportivos se llenaron de mendigos que pudieron dormir placenteramente unas horas entre Cruz Roja y Damas de Caridad