miércoles, 31 de diciembre de 2008

Hasta cuándo


Obcecada en mi yo
Que ya no es nadie
Me acuna entre sus garras
Me amamanta
Me atesta
Me vacía
Me aniquila
Me avala
Me hipoteca
Me desahucia
Me arrebata la luz
Mostrándome el camino
Esa terca usurera
Que nombramos tristeza

martes, 30 de diciembre de 2008

Da lo mismo


Y no es que cada uno
evitara la cita.
Es que ahora
ya no somos nosotros.

Luis García Montero


Hasta siempre,
Ya no te pido nada;
Nada quiero
De ti ni de la de antes
–El otro, el que murió,
Aún solloza en las sombras
Esperando tu luz
Aun sabiendo que ya
Se apago eternamente-.

Hasta siempre,

Ya no te pido nada;
Ni el verbo ni el abrazo,
Ni el salmo ni el pecado,
Ni esa tibia piedad
Que, a veces, mal velando
Tu insalvable desdén,
Con desgana me ofreces.

Hasta siempre,
No te reprocho nada.

Siempre tuyo, hasta siempre.

Tanka (por MeRieM)


Gracias, MeRieM

lunes, 29 de diciembre de 2008

La lámpara


querer quedarse queriendo irse

Alejandra Pizarnik


Tú me hablas con palabras
Que ya no reconozco.
En cambio

Tus silencios

Son claros y vibrantes como abismos.


Me marcho, amor, me marcho.
Me marcho, sin semántica, muy lejos,
Buscando en los confines de la inercia
La lámpara de aceite que me otorgue
La luz que se perdió bajo las aguas
Del mar de arena y sed de tus vocablos.

Me marcho, amor, me marcho;
Turbio me marcho sin querer marcharme,
Pues ya no puedo hacer frente a la herida
Centrífuga y centrípeta del miedo:

No cabe en mi sepulcro tanto estrépito.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Plegaria



A Rachel Corrie. In Memoriam.

"Nacido para matar". Así reza el casco de la bestia sionista. ¿Estos son los elegidos de Jehová? ¿¡ESTOS!? ¿Estos hijos de perra nazis y genocidas?

¡Qué todo el fuego y el azufre de Sodoma, multiplicándose hasta el infinito, calcinen sin piedad su estirpe y la de todos sus cómplices!

Nostalgia de lo imposible (un poema de Piedad Bonnett)


Desde la estantería
los libros no leídos me miran con la misma
herida indiferencia de una novia agraviada.

Hoy, como tantas otras veces,
Su silencioso estar ahí
---------- –en mi tarde
que rumia perezosa los instantes-

chirrea como una puerta de goznes oxidados
que el viento lleva y trae, y que me impide
concentrarme en las líneas del poema.

El pajarraco del desasosiego
vuela estrellándose con las paredes.

Los libros no leídos me contemplan
con una obstinación orgullosa y distante.
Y logran inquietarme,
porque me hacen pensar en esas calles
--------- –que jamás transité-

en donde lo esperado me esperaba.


De su poemario “Las herencias”, publicado en la Colección Palabra de Honor. Visor de Poesía. Madrid, 2008.

Bella


Mudarme en negra sombra y, en lo oscuro,
subir como un ladrón hasta tu alcoba,
para irme huyendo luego como un príncipe
que no pudo besar a la durmiente.

* * *

El tiempo ha devastado el vasto imperio
que nunca coronó de luz sus cauces.

* * *

Agua-luz. Sombra-aceite.
Vida o muerte.

* * *

(No apagues en la noche de la alquimia
la lámpara del sueño que ilumina
el último escalón hacia las sombras)

* * *

Tragar cruda la sed
de oler mansas tus aguas.

* * *

¡Bella!,
abismo es mi alma,
¡no me despiertes!

sábado, 27 de diciembre de 2008

[{#}]


Cristales rotos.
El viento del invierno
muerde los salmos.

Fotografía: Vivian

viernes, 26 de diciembre de 2008

Descubierto


En la cuenta corriente de mis años
–Corriente por vulgar, no por su brío-
Ha tiempo que figuran, indelebles,
No más números rojos como heridas.
Las horas, los amigos, la esperanza
Que ya me abandonaron y, no obstante,
Se siguen despidiendo noche y día,
Dilatan en mi entraña, debe a debe,
El hueco de un enorme descubierto
Sin crédito ni aval que hagan posible
Pensar en dar la vuelta a tanta ruina.
Es cierto que también, en mi balance,
La vida anota ingresos con frecuencia.
Mas no podrán jamás ser luz y oasis
Saldando la ancha sed que ha ido dejando
En mi alma desolada tanta pérdida.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Licencia para matar


El próximo día 31 de diciembre, comienza el juicio contra Muntazer al-Zaidi, ese valiente que en lugar de tirar con bala, bombas de racimo o misiles tierra-aire, lo hizo con el desprecio, jugándose a perdedor la vida. Tuvo suerte, pues se pudo haber “ganado”, como ha confesado que temió, una ráfaga de plomo al instante en su pecho. Le pueden caer hasta quince años de cárcel. No sé porqué he recordado un artículo que escribí ya hace tiempo en relación a una Ley que se aprobó en Florida siendo Gobernador el hermanísimo del “Carnicero de Basora”, por la que se permite a sus ciudadanos usar la “fuerza mortal” contra aquellos por los que se puedan creer gravemente amenazados en lugares públicos. Creo que de haber lanzado Zaidi sus zapatos contra Bush en aquel estado Norteamericano, debería ser absuelto de inmediato. Porque ¿quién no se sentiría gravemente amenazado en presencia de alguien que ha asesinado a centenares de miles de inocentes? En fin, que el día 31, quizá debiésemos hacer algo en plan pacífico, para solidarizarnos con Zaidi. Por ejemplo, ir a depositar todos nuestros zapatos viejos a las puertas de embajadas y consulados de EE.UU.

Licencia para matar

“Bush, mi nombre es Bush” es lo que, emulando al agente 007, nos ha venido a decir el Gobernador de Florida, al rubricar la nueva ¿ley? contra el crimen aprobada por la Asamblea Legislativa de aquel estado “yanqui go home”. Ha debido pensar que era preciso ponerse a la altura de su hermano George W., “el carnicero de Basora”, en la humanitaria tarea de imponer el orden y la justicia infinita. Y ¿qué mejor modo de hacerlo que recolectando muertos? Porque esta nueva Ley acaba de otorgar a todos los ciudadanos de Florida licencia para matar.

Y es que la susodicha Ley dispone que los ciudadanos pueden recurrir a la “fuerza mortal” en la vía pública si creen razonablemente estar amenazados de muerte o de sufrir graves daños. Ahora si que se puede organizar la verdadera madre de todas las batallas. Porque claro, ¿quién determina lo que resulta o no razonablemente una amenaza que merezca tan desproporcionada respuesta? ¿Quién determina lo que es una amenaza o no lo es? ¿Cuántas veces, en esta sociedad del miedo patológico en la que vivimos, sentimos como amenaza grave algo que no lo es? Lo cierto es que los ciudadanos de Florida acaban de convertirse de un plumazo en un espantoso híbrido en cuyo cuerpo despojado de alma se confunden policía, jurado y verdugo. Algo así como una santísima, o demoníaca, trinidad de los infiernos. Ni la más avanzada ingeniería genética sería capaz de algo semejante.

Y lo peor de todo es que cada vez es más frecuente que, desde este lado del Atlántico, acabemos importando con agrado la barbarie y podredumbre de cualquier esquizofrénica moda norteamericana.

¿Se imaginan una Ley semejante en España? En esta España nuestra (o de otros, no se sabe bien) de las permanentes dos españas. De esta España maniquea donde no deja de crecer como un cáncer el “estás conmigo o contra mí” para mayor gloria de cualquier interés espurio empeñado en fortalecerse con la difusión de los virus del “divide y vencerás” y el “yo a lo mío y que los otros arreen”.

Con estos mimbres, ¿nos sentiríamos legitimados para desenfundar el revolver, como Harry el sucio, y vaciar el cargador contra el pecho del primero que se cruzase con nosotros en la vía pública y nos dijese, por ejemplo, “agur”? Que ya se sabe, está probado, que todos los vascos son seres malignos que llevan una bomba en el bolsillo dispuesta para en cualquier momento explotarnos en las narices. Y, además, al parecer no son ni ciudadanos españoles.

O ¿a ametrallar al primer grupo de inmigrantes norteafricanos que nos encontrásemos en medio de la calle por la que tenemos que transitar? ¡Qué estos “moros” dan mucho miedo! Y además pegan a sus mujeres y no se lavan. Y nos quitan el trabajo que nos pertenece por gracia divina. ¿Habrá mayor amenaza que ésta? Además, éstos no son ni ciudadanos. Puede que ni personas los muy desgraciados, que aquí no dejan de protestar y molestar cuando en sus países de origen no tienen lo que hay que tener (para dulcificar eufemísticamente la expresión machista) para alzar la voz contra sus “democráticos” y “humanitarios” gobernantes.

Aunque, bien pensado, también podríamos patear legítimamente las espinillas de cualquier empresario o directivo de esas multinacionales que envenenan el aire, las aguas y las conciencias, y nos restan años de vida, por mucho que los “responsables” de la cosa sanitaria se afanen en difundir la falta de correlación científicamente probada entre contaminación y riesgo de mortalidad. Aunque no sé, ¡qué estos defensores del progreso y del bienestar social sí que son bondadosos ciudadanos carentes de peligro y colmados de merecido prestigio! Igual terminábamos en la silla eléctrica, que puestos a importar…

En fin, que esta “jamesbondización” que ha iniciado allende los mares el “hermanísimo” del “carnicero”, de prosperar, puede llegar a ser la madre, pero la madre de todos los disparates.

Abril de 2005.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Nochebuena (Eduardo Galeano/Iván Lira)


(Para ver mejor la imagen, picad encima)


FELIZ SOLSTICIO


(Pero no dejéis de pensar en esos niños)

El Éxodo


Tomado prestado de Rebelión

martes, 23 de diciembre de 2008

El coma de la coma


(Por un simple signo de puntuación)

- Nuestro eslogan de campaña no es una promesa; es ya una realidad que se está gestando y que nacerá para no morir nunca justo el mismo día en que ganemos las elecciones. Y las vamos a ganar, sí, las vamos a ganar. Nosotros y vosotros, unidos, las vamos a ganar. Y cuando las ganemos os traeremos eso que reza nuestro eslogan, os traeremos un “mañana mejor”.

Un mañana mejor, un mañana mejor, un mañana mejor... repetía y repetía sin cesar ante las masas más y más enfervorizadas y numerosas mitin tras mitin.

Y ganaron las elecciones.

Y llegó el día después y todo se fue paralizando; la administración dejó de funcionar y todas y cada una de sus ventanillas de (des)atención al vasallo se fueron poblando de largas colas de desencantados a los que jamás se les llegaba a dar un atisbo de solución para sus crecientes problemas.

Ni siquiera fueron retirados aquellos enormes y llamativos carteles electorales en los que, junto a la fotografía del sonriente candidato, se podía leer:

OS TRAEREMOS
UN “MAÑANA, MEJOR”.


(Moraleja: No creas en campaña lo que, para mañana, te prometan hoy. Y mucha atención a la "coma" pequeña).

Estirpe


Yo canto queriendo curar una herida.
Pero los arpegios son espadas que se clavan en mi vientre
Lo mismo que pronombres personales que, punzantes, se niegan
A fecundar el verbo.
Canto porque
Muerte tras muerte en mi agonía
Me voy transmudando en penumbra y silencio.
Yo soy el hijo indeseado del silencio y de una noche poblada de escarcha –deforme bastardo de ojos estridentes.

Canto para romper los tímpanos
A la bestia que me robó el aliento y luego complacida
Lo vomitó entre la basura.
Bestia sorda, ciega, silente, sin paladar ni brazos, alimaña pavorosa en los espejos, roca estéril. Canto
Contra los impíos, contra las mordazas, contra los verdugos, los imperturbables, contra los que sobreviven bebiendo la sangre inocente de los necios, contra los sin memoria, contra las flores que negándose al viento y las abejas
Arden en la nieve.

Pero ya nadie escucha al que carece de lenguaje,
Al que es todo memoria, al desolado.

Yo soy el hijo del silencio y de una infecunda y promiscua ramera azabache. El hijo de la muda violencia del silencio forzando a la aurora hasta la última de las gotas de su sangre nunca nacida.
Soy vástago de sus etéreas flechas –ponzoña ignominiosa e incisiva
Atravesando mis ojos, mis manos, pulmones, mi lengua, mi sexo-.

No canto como el ruiseñor en primavera. Canto
Porque tengo miedo

Y, al cantar, mi espanto, alocado, crece
Igual que un carcinoma sin cauterio.
Canto como el degollado que cavó su propia tumba y,
Tras sacar la última paletada de tierra, ya sin fuerzas,
Se sumió abatido e inerme sobre las flores de la niebla esperando a la llegada de los buitres.

Yo no canto

Poemas,
Canto
Sepulcros,
Esperma reseco y desolado
Sobre el obsceno catre de un prostíbulo.

¿Canto?

No,
Yo no canto. Yo ladro
Lastimeros aullidos inaudibles
Lo mismo que el cadáver de un perro apaleado que, en sus pútridos gemidos, reniega de estar muerto…

Pero nadie, pero la nada, pero la noche, pero la nieve, pero el silencio…

lunes, 22 de diciembre de 2008

Desahucio


Nada prever
Para que nada no venga
Alejandra Pizarnik

Sin táctica, estrategia, ni horizontes,
Sin mapas,
Sin contar nunca con nadie.
No ser timón ni remo, sólo piedra
Diminuta a merced de la corriente.
Destripar los relojes, las agendas,
Y sólo darnos cita con la noche
Del último sueño.
------------------------ Nada prever
Para que nada no venga
. Y volar,
En pavorosa huida,
Por delante del viento.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Nada

Sueño que te duermes,
Llévame contigo.

No temo partir,
Tibio, en el sudario
Que tejió en tu aliento
Mi esquiva Quimera.

Sueño que me arrullas,
Cántame una nana
Silente en tu vuelo.

Veda que en la triste
Luz de mis vigilias,
Yerma, arda esta nada,
Ser de mis vacíos.

Sueño evanescente
Méceme en tu nube.
Sobre alas del viento
Llévame muy lejos
En tu laxo nido.

Tengo miedo, sueño,
A perder tu amparo
Y a quedarme solo
Sobre tus vestigios.

Sueño que te duermes…

sábado, 20 de diciembre de 2008

La justiciera (II)


A veces la convoco y nunca viene:
Inútil ejercicio alimentando
La sed con que me anega su presencia.

(Bebiéndose la sangre de mis sueños.
Me corre hecha colmillos por las venas).

viernes, 19 de diciembre de 2008

Nube negra


Oh viento bórrame de la memoria
Del surco y la simiente, de la acequia;
Haz que madure pronto el fruto tierno
Que aún que me derrame necesita;
Y deja que mis aguas, luego, libres,
Reposen para siempre en los océanos.

La guarida del viento


Llega un instante en que el dolor nos puede
E, inermes, decidimos

Pasar página.

Pero ocurre
Que, a veces,

Llevamos ya el dolor tan hondo en las pupilas
Que, página tras página, de nuevo
Se graba en el papel con nuestras lágrimas.

Y, entonces, resolvemos
¡ARRANCARLAS!

Y el viento las arrastra hacia el ocaso
Teñidas con el llanto inconsolable
Que, rojo, coagulado y sin aliento,
Agónicas derraman
Nuestras alas.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Isquemia


En la región de la que nace el llanto,
La luz se hizo penumbra, calcinando
Sus alas a la noche.

El párpado, atrapado en la vigilia,
No alcanza a ser amparo ni cauterio
Que arrope a las pupilas, ya por siempre,
Sumidas en la inercia de lo estático,
Sin ritmo, derramándose.

Estruendo imperceptible del que emerge,
Cual polvo que se abisma en hondo légamo,
Un viento sin origen ni destino.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Fuga


La estatua de sal se hizo viento.

martes, 16 de diciembre de 2008

Estación de penitencia (IX)

Su afán es escapar del alarido,
Del llanto, el desespero, la congoja...
¿Cara o cruz? ¿Luz o sombra?

Quisiera no iniciar ese camino,
Tortuoso y escarpado rumbo al Gólgota,
Sin ver de nuevo, cian, nacer la aurora,
Sembrando en sus pupilas la esperanza.
Mas ya secó la sal sus lunas glaucas
Y su última moneda es de Caronte.

¿Muerte o cruz? ¿Sal o sombra?
¡Qué abrupto el mar, sin calma ni horizonte!

Reinventando el diccionario (III): Ciudad dormitorio


Conjunto de celdas de aislamiento yuxtapuestas, a las que sus prisioneros acudieron por primera vez seducidos por cantos de sirena que les prometían la libertad, y a las que regresan a recluirse cada noche después de haber sufrido una larga jornada de trabajos forzados.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Sin quinto elemento



Mi reloj no es de sol,
Mi reloj no es arena,
Mi reloj no es de viento.

Mi reloj no es clepsidra,
Mi reloj ya no late
Al vaivén de su péndulo.

Malogrado de sal,
Mi reloj es de cuerda
Y me amarra al destiempo.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Qué perdonar, si no hay pecado


Tú sigues adelante
Huyendo de un nosotros
Sin plural ni presente.

Tú sigues adelante
Ignorando las huellas
Que el tiempo desvanece.

Tú sigues adelante
Despreciando el dolor
Que tus espaldas muerde.

Tú sigues adelante,
Aun de escarcha tus venas,
Sobreviviente siempre.

Tú sigues siempre, siempre,
Siempre, siempre adelante.

(Es por ello que yo,
Triste estatua de sal,
Jamás podré alcanzarte).

Tú sigues, sí, tú sigues…

¡ADELANTE!

sábado, 13 de diciembre de 2008

(Re)Creación


Cuando despertó, su gran chapuza aún estaba allí.

Gracias -y perdón por el cuasi plagio-, admirado Monterroso.

La última baza


¿Ya me piensas derrotado?,
¡No cantes victoria, Vida!,
Queda una carta en mis venas
Conque ganar la partida.

A golpes de salitre


Desde mi templo yermo
Escucho al río golpeando.
Abismos sin garganta
Se elevan insalvables a mi paso.
Devoran mis periplos
Vedando sus riberas a mis salmos.

Para alumbrar la sal
Sólo me queda el canto,
Para apagar mi sed
No más que el llanto.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Flor de olvido


Muertos. El uno
Para el otro estamos
Muertos. Mas algo
Nos distingue, amor.
Frente a tu indiferencia,
Mi dolor;
Frente a mi tumba,
Flor de olvido,
Ramos
De crisantemos
Yo te ofrendo. Vamos
Tú, enhiesta,
Dirigiéndote al albor,
Yo, arrastrado entre sombras,
Resquemor,
Sin rumbo hacia el ocaso.
Transmudamos
El latido,
Tú en roca, yo en arena
Estéril de un desierto
Sin rocío.
Tú eres paz, llave, puerta,
Yo cadena
Hostil siempre consigo.
Tú eres río
Que su agua,
Caudaloso,
No refrena,
Yo un mar muerto,
Sal sin nombre, amor mío.

Cuento de horror


Cabizbajo y susurrando sin parar, caminaba de un lado para otro entre la bulliciosa muchedumbre que a esa hora temprana atestaba los andenes. Caminaba nervioso, sin rumbo, sin hacer camino, imperceptible a los ojos sin mirada de la masa confundida entre la niebla. De vez en cuando se detenía por un breve lapso y, atónito, alzaba la vista tratando de situarse en el espacio y el tiempo. Pero estaba desubicado. Al otro lado de la línea telefónica… nada.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Las hijas de Lot


"El día siguiente, dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia."
Génesis 19:34.

Jamás sabrá Jehová lo que he gozado
Yaciendo junto a padre, jadeante,
Su grueso miembro erecto, galopante,
Metido en mis adentros desbocado.

El fruto que en mi vientre haya engendrado
No fue, frente al gemido, relevante
Y no lo cambiaría un solo instante
Por su éxtasis al mío acompasado.

De cólera Jehová se halla abstraído,
Y el vino que le he dado a manantiales
De nuevo a nuestro padre habrá aturdido:

Ve obscena y sin temor, goza a raudales
Del lúbrico placer que hemos perdido,
Hermana, en nuestros años virginales.

Ilustración: Lot y sus hijas, de Hendrik Goltzius.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

En el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos




El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos. Hoy, en la celebración de su 60 aniversario, artistas, futbolistas, curas, políticos y toreros, entre otros muchos, declamarán en público, con la voz firme y el alma hueca, uno a uno sus artículos y abogarán a favor de la solidaridad, la paz y el fin de las guerras y del hambre. Pero ninguno de ellos, en el caso de conocerlo, tendría los arrestos suficientes para leer un poema crítico, humano y solidario.

Como éste…

Un poema es un testamento

Un poema es un testamento sin compromisos con nadie y donde no hay disputas ni con el canónigo ni con el regidor. Donde no hay política. A la hora de la muerte, no hay política. Ni polémica tampoco. Polémica, ¿contra quién? Como no sea contra Dios... Porque delante del poeta no están más que el misterio, la Tragedia y Dios. Detrás quedan los obispos y los comisarios. Y para tener polémica con ellos tendrían que dar un paso hacia adelante y tirar la mitra y los galones. El poeta va descubierto y sin adjetivos. Es el hombre desnudo que habla y pregunta en la montaña, sin que le espere ya nadie en la ciudad. Habla siempre dentro del círculo de la muerte y lo que dice, lo dice como si fuese la última palabra que tuviera que pronunciar. La muerte está tumbada a sus pies cuando escribe, esperando a que concluya. Y cuando ya no tenga nada que decir, nada que confesar, la muerte se pondrá de pie y le dirá, cogiéndole del brazo: ¡Vámonos!

Sus últimas palabras serán éstas:

Me voy.
Os dejo mi silla
y me voy.
No hay bastantes zapatos para todos
y me voy a los surcos.
Me encontraréis mañana
en la avena
y en la rumia del buey
dando vuelta a la ronda.
Seguidme la pista, detectives,
dadme la pista como Hamlet al César.
Anotad:
El poeta murió.
El poeta fue enterrado,
el poeta se transformó en estiércol,
el estiércol abonó la avena,
la avena se la comió el buey,
el buey fue sacrificado,
con su piel labraron el cuero,
del cuero salieron los zapatos...
Y con estos zapatos en que se ha convertido el poeta
¿hasta cuándo -yo pregunto, detectives-
hasta cuándo seguirá negociando
el traficante de calzado?
¿Por qué no hay ya zapatos para todos?

Este poema es una vieja canción de amor que han matado los hombres y que el poeta quiere recrearla con su vida. Nunca se recrea nada con menos. Es un grito cristiano que los obispos han clavado en la moda inacabable de la liturgia eclesiástica para que la asesine la rutina. Y el líder político que la lleva en su programa también, la ha lanzado al viento como una amenaza para que la estrangule el rencor. Ahora está muerta y no tiene eficacia ni en el norte ni en el sur. Las tribunas proletarias y los púlpitos no son más que guillotinas del amor. Del amor que el poeta salva día tras día de la rueda mecánica de las oratorias y de la bocina de las propagandas. El poeta va recreando con su angustia viva, las esencias vírgenes que matan sin cesar el político y el eclesiástico esos hombres que piensan que ganan todas las batallas y dejan siempre seco y muerto el problema primario de la justicia del hombre.

Cuando todas las demagogias han manchado de baba las grandes verdades del mundo y nadie se atreve ya a tocarlas, el poeta tiene que limpiarlas con su sangre para seguir diciendo: aquí todavía la verdad.

¿Por qué no hay ya zapatos para todos?

Las biblias las hacen y las renuevan los poetas; los obispos las deshacen y las secan; y los políticos las desprecian porque piensan que la parábola no es una herramienta dialéctica.

León Felipe (De “Español del éxodo y del llanto” -fragmento-).

...y, entonces, entró en escena la leñadora


- ¡Qué manos tan grandes tienes!
-
Sin tu piel, abismos son.

- ¿Y esos tímpanos gastados…?
-
Dejaste de ser canción.

- ¡Qué espantosas… tus ojeras!
-
Me falta tu luz, mi albor.

- ¿Y esos labios tan resecos?
-
Sed de hablarte, corazón.

- ¡Y, oh, qué nariz tan filosa!
- Sin tu aliento… ¡MUERO YO!

martes, 9 de diciembre de 2008

Por la manchega llanura



“que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.”

León Felipe.

- ¡No son molinos, señor!,
no enfrente tal desafío,
que esa negrura en lo eterno
son gigantes, no molinos.

- Ya lo sé, mi fiel espectro,
mas mejor ser engullido
por sus sombras infinitas
que ser viento sin destino.


Ilustración: Gustave Doré.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Testamento de insolvencias


(Voluntad vital anticipada)

Si una tarde las campanas
Tañen en Santa Ana a muerto
Y me dicen que es por ella,
Llama esquiva de mis sueños…

Nadie espere que yo acuda
A ser parte del cortejo
Que, entre llantos, su cadáver
Acompañe al cementerio;

Y nadie me llame a ser
Uno más de entre los deudos,
Ni a cargar el ataúd
Con sus restos sin aliento.

Porque ya que nunca en vida
Su tiempo tuve en mi tiempo,
Ni ese fuego que anhelé
Dando calor a mi lecho,

Quiero que esa tarde, a helarme,
Me entierren junto a su cuerpo,
Y que eternamente yazgan
Junto a sus huesos mis huesos.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Lo infranqueable


¡Quién fuese sangre de tu sangre, amor!
Tu madre, alguna hermana, cualquiera de tus hijas-,
Para así, despojado del deseo,
Frontera infranqueable que se alza entre nosotros,
Poder permanecer siempre a tu lado
Temiendo nada más que al crudo instante
Que todo muda en polvo sin memoria.

Muerte en el olvido


Fratelli, a un tempo stesso, Amore e Morte
Ingenerò la sorte.
Giacomo Leopardi


(Colgué en un blog que tengo abandonado
un poema brutal de Ángel González
–él lo tituló “Muerte en el olvido”-;
Fue hace ya mucho tiempo,
quizá siglos

o, puede,
que, sólo unos segundos.

Fue –lo recuerdo- la primera entrada
–o post, como también lo llaman muchos-
que creé en ese blog. Un día muy triste.
Ya está perdido al fondo de esa red
donde nos damos cita los vencidos,
los, por etéreos, pésimos poetas.
No obstante,
no lo olvido.)

Tú no hubieses podido imaginarlo,
pero, Ángel,
ese título es perfecto

como contexto de este absurdo instante
en el que te recuerdo en estos versos
y me dirijo a ti que ya no existes.
Qué paradoja tan inicua es ésta
en la que te revivo en mi memoria,
que ni ha llegado a ser evanescencia...
Es, Ángel, el concepto sin esencia
de lo llamado eterno.

Siempre, infinito, eternidad, perenne…
Qué tan arduas palabras,
tan sumamente frágiles y, a un tiempo, inalterables.
Porque “el siempre” es siempre;
hacia el futuro y hacia el ayer, Ángel.
Y esto, amigo, es la nada, un hueco frío.
Porque que “el siempre” exista
hace que lo que deja de existir
jamás haya existido.

No, Ángel, no. No se trata
de estar o no en la mente de los nuestros
para poder sentirnos; para sentirnos
malos, buenos, queridos, relegados;
no dependen el hoy ni el porvenir
de esa entelequia que llamamos suerte;
ni son Amor y Muerte
los ímpetus gemelos que mueven este mundo.
No es que les falten fuerzas,
es que el mundo, tus versos, mis poemas,
la luna, el universo…
nunca jamás tuvieron consistencia.


sábado, 6 de diciembre de 2008

Violencia de género en Irak (la violencia genera violencia)



Reproduzco este escalofriante artículo tomado de Rebelión.

En Basora, los pistoleros a sueldo cobran 100 dólares por cada mujer “que matan por honor”

Padres y maridos alquilan impune y abiertamente asesinos por las calles de la ciudad


Afif Sarhan
The Guardian

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


Las autoridades de la sureña ciudad iraquí de Basora han admitido que no tienen capacidad para impedir los “asesinatos por honor” que se suceden en la ciudad y que el pasado año se incrementaron en un 70%.

No ha habido ninguna mejoría en el número de acusaciones presentadas por esos asesinatos. En lo que va de año, 81 mujeres de la ciudad han sido asesinadas por haber supuestamente llevado el deshonor a sus familias. Sólo fueron acusadas cinco personas.

Durante 2007, el comité de seguridad de Basora registró 47 “asesinatos por honor” y sólo tres acusaciones. Un abogado de la ciudad describió cómo la policía estaba protegiendo activamente a los asesinos y dijo que un asesino a sueldo podía asesinar a una mujer en Basora por tan sólo 100 dólares.

Las cifras aumentan a pesar de la indignación internacional que siguió a la cobertura realizada por The Observer de la muerte de una muchacha de 17 años, Rand Abdel-Kader, asesinada por su padre el pasado mes de abril en un “asesinato por honor”, después de haberse enamorado de un soldado británico en Basora. Los 4.000 soldados británicos estacionados en la ciudad después de la invasión que derrocó a Saddam Hussein en 2003, se retiraron al aeropuerto el pasado mes de septiembre.

Rand Abdel-Qader murió asesinada cuando su familia descubrió que tenía una relación con un soldado británico de infantería de 22 años llamado Paul. Fue ahogada por su padre y después descuartizada con un cuchillo. Abdel-Qader Ali fue consiguientemente arrestado y liberado después sin acusación alguna.

La madre de Rand, Leila Hussein, que se divorció de su marido tras el asesinato de su hija, se escondió pero fue localizada semanas más tarde y asesinada por un pistolero desconocido. Su marido dijo a The Observer que la policía le había felicitado por matar a su hija.

Según los abogados, siete meses después de los asesinatos, el problema de esas matanzas en Basora ha empeorado. Ali Azize Raja’a, un fiscal iraquí que, desde 2004, ha representado a las víctimas de 32 “asesinatos por honor” dijo que, a pesar de tener suficientes pruebas acumuladas para probar quién era el responsable de cada asesinato, no había logrado ganar ni un solo caso.

Declaró que el aspecto más grave era la decisión de la policía de liberar a los sospechosos. Siete de cada diez de esos responsables de asesinatos se habían marchado de la ciudad, y no se había hecho prácticamente nada para tratar de localizarles.

Se sabe que el padre de Rand ha dejado también Basora. Fue retenido por la policía por el asesinato de su hija tan sólo durante dos horas. Se cree que un comerciante local, que describió como “valiente” la acción del padre de Rand, le entregó una suma considerable a él y a sus hijos, que repudiaron a su madre cuando ella les reprochó el asesinato de Rand. Raja’a dijo que cuando Leila se acercó a él a causa de Rand, su familia sufrió amenazas por parte de los familiares de la muchacha.

Otro abogado iraquí, que pidió mantener el anonimato, dijo que algunos padres habían empezado a alquilar a asesinos profesionales para que ellos fueran quienes cometieran los “asesinatos por honor”, encubriéndose como “asesinatos sectarios”. Dijo: “La vida de esas mujeres no vale más de 100 dólares. Puedes encontrar a un asesino en cualquier café de Basora discutiendo el precio de una vida como si estuviera comprando un trozo de carne”.

Mariam Ayub Sattar, una activista de Basora, manifestó que cualquier mujer a la que cogieran hablando con un hombre en público que no fuera su marido o un familiar era considerada una prostituta y castigada. Hace quince días, tres mujeres fueron abrasadas con ácido cuando caminaban por un mercado en Basora después de haberse parado a charlar con un amigo, dijo Sattar.

Nueve de las doce organizaciones de voluntariado que ayudaban a las mujeres de Basora han cerrado desde la invasión comandada por EEUU.

La Asociación por los Derechos de la Mujer de Basora se vio obligada a cerrar después de recibir amenazas de muerte tras el asesinato de la madre de Rand el pasado mes de mayo. Dos mujeres de una organización de voluntariado que habían estado ayudándola a esconderse de su marido resultaron también heridas.

Alia’a Obeidi, la presidenta de la organización, dijo que una de sus colegas había sido asesinada cuando conducía hasta el trabajo y su familia, temiendo por su seguridad, se había trasladado a la región kurda en el norte de Iraq.

El Ministro iraquí para los Derechos Humanos dijo que estaba trabajando en nuevos proyectos para poner fin a la discriminación de género en el país [*]. “Tratamos de enseñar la igualdad de género en las escuelas, pero el éxito sólo será posible si luego los padres no les enseñan lo contrario en los hogares”, dijo Hamid Walled, un alto funcionario del Ministerio por los Derechos Humanos.

N. de la T.:

[*] La horrenda situación de desigualdad de género que se vive actualmente en Iraq es otra de tantas consecuencias de la “liberación y democracia” con que EEUU y sus aliados han obsequiado al país y a sus mujeres. Apenas se registraban anteriormente casos como los reseñados en el artículo, que eran además perseguidos y castigados. La situación social y profesional de la mujer iraquí era una de las más avanzadas del Oriente Medio, sin comparación posible con ningún país de la zona.

Enlace con texto original



Del tiempo en que fuimos eternos


Cuando era un tierno infante yo pensaba
Que todo en este mundo era perenne;
Que el fuego, en la tormenta, siempre indemne
Por mucho que lloviese resultaba.

Soñaba que mi mama de mi lado
Jamás por un instante faltaría,
Que yo, en sus brazos cálidos, sería
Eterno niño siempre acompañado.

Es cierto que el dolor, de vez en cuando,
Mis sueños atería igual que el viento
Escarcha el agua, gélido, soplando;

Más breve en mi memoria era el lamento
Y alegre y sin pesar seguía soñando
Con ser inmarcesible y vasto aliento.

viernes, 5 de diciembre de 2008

¡Lástima grande que no fuese verdad tanta belleza!


Por mucho tiempo, antaño, fue mi anhelo
Llegar a ser tu cómplice, tu vida,
Tus sueños sin frontera ni medida,
El viento sosteniéndote en tu vuelo.

Mas un ocaso lúgubre ese cielo
Que nunca fuese aurora compartida,
Mudóse eterna noche desabrida,
Hiriéndome de ausencia y desconsuelo.

Y exangüe en el abismo de este olvido,
Infausto, pertinaz, vasto y crüento,
Clavando el sinvenir y lo vivido
Sin tregua en mi memoria ni un momento,
Ya aspiro sólo a ser de tu sentido
Sin yo saberlo un breve pensamiento.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Taumaturgia


Bajo el mármol que, silente,
Confina, henchidos de miedo,
Los aullidos de la arena,

Recuperar el aliento...

Y poder resucitarte
Desde el fondo de un poema.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Borracho de sombra negra


“En todas partes he visto
caravanas de tristeza (…)”
Antonio Machado.

Voy caminando en la vida
Sin lograr hacer camino,
Sólo se alzan a mi paso
Yermos colmados de espino.

Y me pregunto el porqué
De tan vasto desatino,
Mientras sangro, en mis muñones,
Desplomado y sin destino.

Y, comido de silencios,
Muere en mi garganta un grito
-De nada sirve el lenguaje
Por el destiempo vencido-.

¡Qué he perdido mi horizonte,
Mi estela, mi mar, mi abrigo,
Y de bruces, sobre el páramo,
No encuentro alivio ni olvido!

No hay camino, caminante.
Cuando la fe se ha extinguido
No hacen camino las huellas
Sino eriales incisivos.

martes, 2 de diciembre de 2008

El eco en el vacío



Te miro en la distancia y, en mis ojos,
Silente y de soslayo se alza al aire
Un grito: ¡No te alejes!
----------------------------- Pero tú
Ya te has ido, no existes, no eres más
Que un frágil espejismo que se quiebra
Cuando hago en mi dolor por alcanzarlo,
Clavando sus esquirlas, soledades,
Saladas en la sed que me consume.

Sobre la arena yerma, desplomado,
Me espanto al contemplar que, en horizonte
Distante e inasible, tu presencia
Mudóse en el camino del ocaso.
La playa se enrojece por la ausencia
Y el mar me va arrancando en su resaca
La sangre y la esperanza que se vierten,
Desnudas, por mis huellas, dejándome vacío.
Un pánico de escarcha, mudo y quedo,
Me invade hasta la médula de sombras:
Me miro en la distancia de tu espalda
Y un eco hecho catástrofe, en silencio,
Devasta los vestigios de mi nombre.

lunes, 1 de diciembre de 2008

El poseído




Creciendo en sí
Lleva un cadáver.
Su solo afán
Es desterrarlo
Pausadamente
De la morada
Que, a duras penas,
Ya lo sostiene.

Así su carne
Muda en madera.
Graves astillas
Crecen filosas
Hacia su adentro
Sin compasión
Mortificando
Su paso inerme.

Sin voz ni calma
Se hace ataúd
Donde un estruendo,
Lengua cortada,
Pudre las aguas
Del vasto mar,
Ya sin orillas,
Que eran sus sueños.

Creciendo en sí
Lleva un cadáver.
Y clama insomne,
Sin fe en sus ruegos,
Que lo abandone
O que, de un golpe,
Cubra de tierra
Su piel sin tiempo.