viernes, 4 de abril de 2008

La herida en la mirada


La miro desde mi ruina
Esperando a que responda
Con su mirada a la mía

(Un gesto humano en las sombras
Que, como estrella en la noche,
Dé incierta luz a las horas).

Más la herida que recorre
Su anatomía con saña
Al animal saca a flote.

(Somos fieras que, plagadas
De costurones sangrantes,
Nuestra condición humana
Negamos a cada instante).

jueves, 3 de abril de 2008

La alimaña


…“Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...”
Ángel González

Recorre mi ser la atroz alimaña
Royendo brutal, mordiendo con saña;
Devora mi piel, la sangre me araña,
Los ojos, la voz; me vuelve migraña

Y busca quebrar, con ansia tamaña,
La escasa ilusión que aún queda en mi entraña;
Es cieno, albañal, es dura maraña
Creciendo a dolor cual cruel telaraña;

Es hielo, puñal, cellisca, guadaña,
Es hiena, escorpión, es mantis, piraña,
Ponzoña de sal y amarga cizaña,

Abismo voraz, poblado de argaña,
Que, sin compasión, mi fe desentraña
Y me hace un sayón de mala calaña.

Fotografía: Pepa de Rivera.

Estrategia marchita



(Sin táctica)


…“mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.”

M. Benedetti.


Si en alguna ocasión, de madrugada,
Te asalta mi recuerdo de improviso
Y, sola, te percibes conturbada,
Acuérdate del firme compromiso

Que asumí contigo: quererte cada
Día de mi vida; de que, sumiso,
Te aguardo en mi ensueño, henchido de nada,
Ansioso por volver al paraíso,

Sin labios, de tu voz y tu sonrisa;
Que vas siempre conmigo en mi memoria,
Y espero a que las alas de tu brisa

Me arranquen la congoja mortüoria
Que me amortaja en tu ausencia; que aprisa,
Si quisieras, volvería a tu gloria,

Pues mi espera ilusoria,
Carente de esperanza, es que algún día
Requieras renovar nuestra alegría.


Fotografía: Ferrán Jordà


No he de culparte de nada


No sufras si el alma llevo
Atada a mi verso triste;
Sabes bien que no pudiste
Otorgarme un mal placebo

Que diese un breve relevo
A la aflicción, a este quiste
Que, con la distancia, urdiste,
Apartándome de Febo.

Mas, a pesar de lo oscuro
De mi poética herida,
Has de pensar que, en el duro

Abismo de mi alma hundida,
Es ya el único conjuro
Que me sujeta a la vida.

miércoles, 2 de abril de 2008

Aniversario


Busco un siete en la baraja de naipes;
No de negra pica,
No de diamantes,
Sí sangre amapola
Latiendo a dama
-Dama-fortuna corazón de abril-,
O, acaso, cuadraturas en los tréboles,
Dulce carnero alimento celeste
Para peces-memoria.

martes, 1 de abril de 2008

De los moradores del subsuelo


La colosal victoria
De los excluidos, de los derrotados,
De aquellos que no pudieron nadar
Ni a contracorriente, los invisibles.
Una casta
Que, esclava en los muñones,
Se arrastra dolorida por abismos de asfalto,
Para, incansable,
seguir adelante
Y, hasta a veces,
Casi tocar la luz.

lunes, 31 de marzo de 2008

Una versión diferente del “show” televisivo


Verás, Lucía, huérfana desde tan joven, sin estudios, y habiendo sacado para adelante a tus tres hermanos pequeños a base de dejarte la piel limpiando escaleras, cuidando a enfermos y, cuando no has vislumbrado otra posibilidad, prostituyéndote… te tengo que decir que ¡TÚ!... ¡SÍ TIENES TALENTO!


De cenizas y silencio


“Cuando se muere alguien que nos sueña, se muere una parte de nosotros”
Miguel de Unamuno

Como un mendigo sin nombre
Se resguarda en los portales
Del gris suburbio fantasma
Que el tiempo yerto ha poblado
De cenizas y silencio,
Y que aguarda en el invierno
La limosna que lo salve
De los hielos de su alma
Susurrándole su aliento…

Así yo espero el azul,
En la luz de una mirada
Y al calor de una sonrisa,
Bajo el frío de las calles
De la lúgubre ciudad
De la que tú estás ausente.



Diciembre de 2006

domingo, 30 de marzo de 2008

****


Duelen mis sueños

Sobre la arena insomne:

Noche amarilla.

(Este flujo de ausencias

Tiene aromas de muerte).


Tras tanta oscuridad,

Cómo abrir, cómo,

De nuevo los ojos;

Cómo encontrar suficiente valor

Para escapar de las viles cloacas,

Sin saber si, también,

Allá en la superficie,

Rigen, grises, las ratas.


Tras tanta oscuridad,

Cómo saber si aún

Cuartos crecientes, el sol, una estrella…

Tras el párpado inerme,

Tras el iris saturado de espectros

De sal, espuma y sílice.


Tras tanta oscuridad,

Cómo ignorar que, afuera,

Nunca duerme la noche;

Que la sombra amarilla en la clepsidra

Es anuncio de fauces,

Mientras la más densa de las vigilias

Eterniza lo breve.


sábado, 29 de marzo de 2008

Vigilia amarilla


Esta noche he soñado con Antonio,

Amigo de la infancia que, no hace mucho,

Falleció de cáncer.

Íbamos subiendo las escaleras

Del bloque en que vivíamos entonces,

Cuando, de súbito, me miró y dijo:

“Adiós, amigo, adiós”, para caer rodando

Hasta el descansillo del primer piso.

Yo baje, apresurado,

Para ver como estaba,

Y quedé horrorizado al contemplar

Su cuerpo y su cabeza separados

Sobre el ocre del tétrico enlosado.

Comencé a gritar llamando a su madre,

A su padre, a mi madre, a los vecinos…

Pero nadie escuchaba;

Yo estaba solo con aquel cadáver,

En un lugar que, ahora,

Me era desconocido,

Sin nadie que atendiese a mis gritos de espanto.

Comencé a sosegarme al observar

La abusiva limpieza de la onírica escena

-No había sangre, sólo ensueños rotos

Salpicando la pared amarilla-,

Y quise creer que estaba soñando.

Pero, entonces, Antonio abrió los párpados

Y empezó a mirarme con unos ojos

Que ya no eran los suyos:

Eran dos sombras, de intenso celeste,

Mirando desde abismos infernales,

Y, al fin, mi propia mirada, perdida,

Entre la luz del ayer y la nada.

Y, entonces, deseé,

Con todas las fuerzas de mis entrañas,

Ser yo aquel lú-gu-bre de-ca-pi-ta-do.


Bula de carne


“El ambiente estaba demasiado cargado. Y toda la tensión, finalmente, derivó en incidentes. Unas 600 personas recibieron con piedras, palos y botellas y al grito de “asesino” a Santiago del Valle y a su hermana a su llegada a la Audiencia Provincial de Huelva desde Cuenca, aproximadamente a las 17.10 horas. La Policía Nacional tuvo que terminar cargando contra unos 50 exaltados que les lanzaban piedras. Los altercados se saldaron con dos detenidos, uno de ellos menor de edad.


La Policía Nacional y la Subdelegación del Gobierno requirieron a la jueza instructora del caso que el principal sospechoso no fuera trasladado a Huelva, sino a otra sede judicial, pero la magistrada desestimó la petición. Los hechos se encargaron después de demostrar lo atinado de las preocupaciones policiales.” (Público).


“El líder del PP, Mariano Rajoy, avanzó hoy que una de las primeras iniciativas que presentará en el Congreso de los Diputados será una reforma del Código Penal para agravar las penas en los delitos contra la libertad sexual de menores, una reforma que, según explicó, ya recogía el programa electoral con el que concurrió a las elecciones.” (Diario de Sevilla).



A río revuelto... ganancia de PECADORES.



(Quién es responsable de graves alteraciones del orden público, de incitar a la violencia y al vandalismo, quién.


Quién se acuerda de Santa Bárbara sólo cuando truena, quién.


Quién hace y deshace a su antojo y para su exclusivo beneficio, quién.


Quién se alimenta con fruición de carroña, quién.)


viernes, 28 de marzo de 2008

El matiz


A Victoria

- Eres un pedazo de hijo de la gran puta, ¿lo sabes, verdad?

- Sí, papa, afortunadamente, soy el hijo de una gran puta, de una gran mujer que se ha ocupado durante toda la vida de que nada me faltase. Tú, en cambio, padre, eres todo un señor que jamás quiso reconocer como suyo al hijo de una ramera.

El principio


El hombre, una vez más, había tenido un mal día. Absorto en sus pensamientos vacíos, y sentado solo frente a un café aguado en aquel lúgubre bar de carretera, la madrugada, oscura y lluviosa, iba sepultando sin misericordia sus ultimas esperanzas y arrancándole, con la precisión torturadora de un dentista nazi, las pocas ganas de vivir que, a duras penas, aún conservaba.


Una muchacha joven y con una enorme tristeza sin cicatrizar en su rostro, acompañada únicamente por el estridente chirrido metálico sin engrasar de la puerta y por las gotas de tormenta que caían de su pelo caoba, entró entonces quebrando por un instante la soledad y el ruidoso silencio que, a borbotones, salía de la máquina de moler café. Pidió una copa de aguardiente y se sentó en el extremo opuesto del local.


El hombre tomó la taza en sus manos temblorosas de frío y desaliento y se le aproximó atravesando aquel inmenso desierto de mesas repletas de vasos y platos sucios y servilletas de papel manchadas y arrugadas como atormentadas almas de usar y tirar en el Purgatorio.


- Hola ¿te importa que me siente contigo a terminar el café? Es sólo por charlar un rato, por no estar solo.


La muchacha alzó sus ojos húmedos y rojos de lágrimas tan recientes, lo miro fijamente y, sonriendo, con dulce amargura le dijo:


- ¿Sabes? Creo que no es un buen momento. Además, soy puta.


- Y yo matemático.


Fue el principio de una íntima amistad.


Febrero de 2005


jueves, 27 de marzo de 2008

Justicia y espectáculo


De entrada, y antes de entrar en materia -la materia que me ha de ocupar en este, espero que breve, texto-, mostrar mi solidaridad con el dolor de los padres, familiares y allegados de Mari Luz Cortés –ojalá yo pudiese creer en que existe una gloria para desearle que estuviese en ella-, y mi indignación para con el pedazo de hijo de puta pederasta que, sin compasión alguna, le quitó la vida con tan sólo cinco añitos. Ese pedazo de hijo de puta que, probablemente, estará rezando por pasar metido entre rejas hasta el último día de su vida, porque, de salir antes, a partir de ese momento, sus días, casi sin duda alguna, se podrán contar con los dedos de una mano.


Dicho esto, y una vez que fueron detenidos semejante animal y sus cómplices, ¿era preciso el lamentable espectáculo que se ha vivido esta tarde a las puertas de la Audiencia Provincial de Huelva? ¿Era necesario anunciar, a los cuatro vientos, itinerario, hora de llegada y demás vicisitudes del traslado de Santiago del Valle hasta los juzgados? Ha habido suerte y, al parecer, tan sólo han salido heridos dos periodistas; pero ¡la que se podía haber armado! Porque a nadie se le escapa que, de verse en el pellejo de los familiares de Mari Luz, su más ferviente deseo, contenido o no al fin, no podría ser otro que partirle la cabeza al asesino. Y, más aún, a nadie se le escapa que, con todas las circunstancias que han rodeado a tan lamentable suceso, junto con los familiares, aparecerían por la improvisada carpa circense un buen número de energúmenos ávidos por presenciar o incluso por participar en un linchamiento.


¿Y, acaso, era también necesario someter a los familiares de Mari Luz a más dolor, el dolor ante la impotencia de no poder hacer la tan ansiada justicia por su mano? ¿Era necesario el caos circulatorio que se ha producido en buena parte de la ciudad? ¿Era necesario tener que sufrir las malas maneras de algunos agentes de la policía local que, más que a guardianes de la ley y el orden, se asemejaban a los miembros de alguna familia de la mafia siciliana? ¿Era necesario exponerse a una algarada en la que podrían haber resultado heridos varios centenares de personas y un buen número de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado? ¿Eran necesarios los destrozos en coches patrullas y en mobiliario urbano que habremos de pagar entre todos de nuestros bolsillos? ¿Eran necesarios pelotas de goma, cargas policiales, quema de contenedores e intervención de los bomberos? ¿No hubiese sido más fácil tomar declaración al detenido en otro lugar sin hacerlo público? ¿Quién gana, a parte de los medios de manipulación de masas, con tanto despropósito?, ¿los adalides del pan y circo? Algo me queda muy claro, la que no gana en ningún caso es la Justicia, al igual que nada han ganado los familiares de Mari Luz ni los ciudadanos de Huelva ¿En qué estarán pensando, ¡madre del amor hermoso!, “nuestras” autoridades (in)competentes?, ¿en qué?


Espero que Mari Luz ya descanse en paz, porque sus familiares no lo harán nunca. Y menos aún con esta mediatización aberrante de los procedimientos judiciales. La Justicia, cuando se convierte en espectáculo –como esos ajusticiamientos públicos que todavía se producen en muchos rincones de este apestoso mundo y de los que, al menos con la boca “chica”, tanto abominamos-, pierde su razón de ser para situarse en las peligrosas fronteras de la barbarie. Y en esos territorios el dolor nunca cesa.



Fotografía: Agencia EFE.

***



…“en el infierno siempre estás enamorado,
sin nada que amar”…
Charles Bukowski.

Para mí
Es muy duro
Vivir sin esperanza.
Porque sé que somos
Germen de olvido,
Que este breve,
Pero pesado, tránsito
No es más que un torpe ensayo
De una función que nunca
Será representada.

Qué espantoso arrastrarse,
Sin guión ni tramoya, sobre el mudo escenario,
En tanto que,
Desde la última fila del patio de butacas,
Con la mirada inyectada de ocasos,
Expectante, nos aguarda la nada.
Y sentir como el aire que se escapa,
Silente y fatigado, entre los labios,
No es más que una incorpórea entelequia
Que carece de nombre.
Mas, no obstante,
Qué asfixia
No poder retenerlo con la tibia dulzura
Con la que, entre las manos, se conforta
Al pájaro que gime con ansias de Ave Fénix,
Mientras, muy poco a poco,
Se nos muere de inviernos.

Para mí
Es muy duro
Vivir sin esperanza;
No digo una gran esperanza, digo
La esperanza cotidiana
Sin más,
Esa esperanza que nunca nos da
La improbable certeza
De ser utopía o sólo quimera.

Para mí
Es muy duro
No creer;
Apenas
Alcanzar ya tan siquiera
A creer en mí mismo.

miércoles, 26 de marzo de 2008

La tortura


La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones.
Juan José Arreola.

Cada vez que, en la distancia,
Anhelando tu regreso,
Me asaltaba la añoranza,
Era tanta la aflicción
-Rosa amarilla en mi pecho
Cultivada de carencias-
Que se me hacia la espera
El mayor de los tormentos.

Hoy que, encontrándote cerca,
Amparada en el silencio
Y en la más amarga ausencia,
Eres tan sólo un espectro,
Me atenaza la tristeza
-Triste soñador rendido-
De saber que esta tortura
Nunca tocará frontera.

Y peldaño tras peldaño
Me despeño en mi mazmorra
Bajo el clamor de un gemido
Que me quiebra la garganta
-Amarga desesperanza
De esta ordalía sangrienta
Henchida de crisantemos
Y cenizas apagadas-

Septiembre de 2006

martes, 25 de marzo de 2008

No me llaméis poeta


(Poética conturbada II)

No me llaméis poeta.
Escribo
como terapia.

Es preferible siempre
-y sé
que tal desecho no existe-
anegarse de palabras
llenas de hiel y de sangre
a un atracón de
valium
o de fatua valeriana;
O que gris lobotomía
practicada con la esquirla
de un deseo sin mañana.
O, al menos, eso pienso
o eso creo
tal vez
¡quién sabe!

¡No! No me llaméis poeta.

Cuando escribo,
por ejemplo, mercurio
no sé muy bien lo que digo;
Sólo sé
que el mercurio duele
y arranca un rictus de espuma
que arrebata las entrañas,
mientras las lágrimas ríen
desangradas en la noria
de una pena a carcajadas.
Y se me nublan
los ojos
de una mirada sin alma.
¡El alma!
esa improbable entelequia
¡siempre sin dar la cara!

Cuando brota un agujero negro
desde el teclado fantasma
-virtualidad descarnada-
o un quasar
que así queda
como más científico,
o erudito
o quizás pedante,
-sírvase a su gusto-
no se muy bien lo que siento.
Sólo sé
que esa densidad
me arrastra
aplastando,
confundiéndome
en la gravedad
volátil
de una ceguera asombrada.

Si sé, en cambio,
lo que significa estrella
o azul
o
aromamar
-qué manía tan extraña
ésta de inventar palabras-
pero lo callo por miedo,
vergüenza
o también pudiera ser
que por no quemar el sueño
que me enajena en el alba.

¡No!
No me llaméis poeta.
¡Llamadme sobreviviente!
Sólo eso,
¡Sí! Sólo sobreviviente.
A duras penas.
Por imperativo,
tal vez, moral.
A regañadientes.

¡No!
No me llaméis poeta.

En cualquier caso, Poesía
¡Te doy las gracias!

Marzo de 2006

lunes, 24 de marzo de 2008

Hilo roto


En la noche tarareo canciones

Con un acre sabor a pólvora mojada.

Es la crudeza de la soledad,

Ese tiro en las sienes

Que jamás da en el blanco,

Perpetuando,

Hasta la extenuación,

Un laberinto de huellas truncadas

Que a duras penas serena la música.


Cuando la ciudad se duerme


Cuando la ciudad se duerme,
Atrapado en la vigilia,
Te rebusco entre mis sueños.

Transito, en mi desconsuelo,
Por la luz anaranjada
Que, velada por la bruma,
Va quebrándome en los ojos
Sombras de humedad y miedo.

Pregunto por ti en los parques
Al letargo de las risas
De niños desconocidos
Que se ocultan de mi noche
Tras murallas de silencio.

Vago en las calles desiertas
Tratando de ser la huella
Que habrán forjado tus pasos,
Mas tu camino se pierde
Confundido en mis deseos.

Me acurruco en las esquinas,
Asolado de impotencia,
Cuando el semáforo en rojo
Me atraviesa de cenizas
Bañadas de desaliento.

Me paro frente a tu casa,
Inerme bajo la lluvia,
Esperando que la luz
De una lánguida esperanza
Ilumine mis recuerdos.

Y elevo hasta tu ventana
Mi espíritu que agoniza,
Y lo sostengo al aroma
De la magnolia olvidada
Que se marchitó en tus dedos.

Cuando la ciudad se duerme,
Astillándose en mi pecho,
Trato de velar tus sueños,
Anhelando que un instante,
Permitas que habite en ellos

Cuando la ciudad se duerme
Me busco en mis pasos yermos,
Desterrado de tus sueños.

Septiembre de 2006

domingo, 23 de marzo de 2008

Flores de camposanto


(Poética conturbada I)


poemas tardíos

poemas de ausencias

poemas de lágrimas

que no hago con versos

a palos de ciego

que el poniente arrastra

que son como estrellas

cuya luz

ya muerta

se perdió en la nada

clamor en silencio

por sentir marchitos

amor y esperanzas

poemas de sal

inermes

de hiel

desiertos

sin casta

con olor a ruina

de castillo abierto

y de almenas blandas

sacrificio azul

en el aquelarre

de una diosa malva

torcida ordalía

en gélidos ríos

de aceradas aguas

suspiros rendidos

que mi vida oprimen

como mil tenazas

llamita que nunca

logrará prender

su fuego en tu alma

ansias

dolor

miedo

deseos

alarma


poemas


tan sólo


poemas


Diciembre de 2005


Ilustración: El aquelarre (Goya).