jueves, 23 de abril de 2015

Trazos

Escribo con la mano izquierda: espanto de ser yo ―ser otro y nada― cautivo en un espejo que no me reconoce. Pero la noche es larga (me extirparé los ojos, y los daré, endulzados con morfina, a los perros).

miércoles, 22 de abril de 2015

El principio del fin

Algo contra natura perpetraron los simios
y Pachamama, entonces, por castigo,
les envió una plaga: el Homo sapiens.
Y —resulta evidente―
se le fue de las manos.

Perséfone


Voy a escribir, a sorbos,
poemas exorcismo.
Porque el demonio es fuerte
y reseca mis belfos
de buey muerto de espanto
con el silencio estruendo
del río del olvido.

Superchería


Cocodrilos llorando sobre el mar de la muerte.


(Lampedusa)

martes, 21 de abril de 2015

Sudario

La palabra desnuda,
tras consumirse el último
rescoldo que alumbraba
sin calor el azogue,
se vistió de silencio.

Gran angular


No sólo de lucha contra la corrupción vive el pobre.

(Programa, programa, programa)

Ocaso

(naturaleza muerta)

La sombra del ciprés
se alarga hasta enlutar
las gerberas marchitas
que tapizan la cárcava
donde yace el pasado.

lunes, 20 de abril de 2015

Poética

Como Eco sin memoria
tropiezo en tus llamados
vez tras vez y de bruces
caigo a plomo y me rompo
la esperanza y la boca.
Y es mi agónica voz
ruego ferviente a Némesis
para que los estanques
se sequen a tu paso
y nunca en tu camino
te encuentres frente a frente
con la luz de un espejo.

Escenas sevillanas (23): Domingos en estado de excepción (Carlos Parejo)


Hoy todos los sevillanos presentan un cielo azul en el semblante, Se inicia la primavera y es domingo de ramos. El que no estrena (traje) se queda sin manos, dice el refrán local. El repertorio de trajes se declina en pretérito perfecto. La gama masculina de trajes de chaqueta con corbatas de colores tiene su día de único esplendor anual. Hasta a los niños se les permite abandonar los chándales y las camisetas y vestir delicadas chaquetas azules y pantaloncitos cortos celestes, y van muy peinaditos, como si fueran hombrecitos. Las mujeres abandonan sus sempiternos pantalones vaqueros y se lanzan a revestirse con trajes de mantilla negra o a estrenar conjuntos de tonos alegres y claros como acuarelas vivientes. Claro que también hay modas que anuncian un pretérito imperfecto. Mujercitas ataviadas con negros trajes de mantilla, pero minifalderos y tan ajustados que asfixian sus dulces vientres; y jóvenes, cuyos severos y clásicos trajes cuelgan de perchas, cuyas cabezas se peinan al estilo punkie o heavy, y cuyas orejas se decoran con zarcillos piratas.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 19 de abril de 2015

Se manchen ya, ¡coño!


Se viene repitiendo hasta la saciedad que, en relación a los inminentes debates para la investidura ―o no― de Susana Díaz como Presidenta de la Junta de Andalucía, a ningún partido de la oposición le conviene retratarse hasta después de las municipales y las autonómicas. ¡Pues vaya irresponsabilidad! Después vendrán a contarnos el manido cuento de que todo lo que hacen lo hacen por el pueblo y para el pueblo e incluso hasta con el pueblo. Pero este calculado negarse a retratarse antes de, viene a indicar que anteponen, a los de las andaluzas y andaluces, los intereses de sus respectivos partidos. Como una vulgar Susana Díaz más, vaya: política de baja estofa. La política de verdad, la buena política exige a los que la desempeñan, mancharse, retratarse y hacerlo cuanto antes mejor. Por el bien de los pueblos, que a eso exclusivamente debería dirigir todas y cada una de sus acciones todo aquel que se dedica a la política. En política, señorías, para conservar la pureza, hay que mancharse, meterse en el barro. Desde el principio o nunca, señorías, desde el principio o nunca. Se manchen ya, ¡coño!

Dedicatoria

A…

¿Qué te pude haber dicho
que anhelase decir
y que tú tolerases
a la par escuchar?

Nada.

Porque ya nada queda
que te pueda ofrecer
y aceptes de buen grado,
excepto esta costumbre
inocua que renuevo
de año en año, este rito
sin razón, y el silencio.

sábado, 18 de abril de 2015

La venganza

Nunca le perdonó que le diese la espalda. Pobre de Blancanieves.

Epigrama sin poesía

ULTRALIBERALISMO: restringir
libertades al pueblo
al tiempo que se amplían
las posibilidades
para el libertinaje
con el que se enriquecen
las mafias de las élites
político-económicas.

(TTIPejos)

¡Campana y se acabó!

Quién le iba a decir a Rodrigo Rato que un día sería usado como chivo expiatorio por el PP para tratar de darle el lavado del gato a sus innúmeras vergüenzas.

viernes, 17 de abril de 2015

El club de la tragedia


Tras el lamentable espectáculo vivido ayer en el Parlamento de Andalucía, la tozuda realidad parece venir a demostrar, si es que hubo en algún momento la mínima duda, que la inestabilidad esgrimida en su día como falsa y burda coartada por Susana Díaz para disolver la Cámara andaluza y convocar elecciones, no estaba residenciada en modo alguno en Izquierda Unida, y sí en el despotismo cortijero y en la soberbia y la prepotencia de la candidata socialista a presidir la Junta de Andalucía.

Regímenes y máscaras

La sinrazón del éxito
y el fracaso en las urnas
es la viga maestra
que sustenta al sistema.

jueves, 16 de abril de 2015

Lo evidente

Ardiendo en mí, abrasándome
cuando, fiero, al ocaso,
se despoja el abismo
de su disfraz celeste.

Piruetas

Llueve. Es abril y llueve
a cántaros mudando
ciénaga intransitable
los caminos, saciando
el aljibe y la espiga,
desbordando las venas
de la tierra, arrastrando
a las cloacas las mierdas
de perro que salpican
las aceras abrojo
de la ciudad almena.

Cuéntame


“No me contéis más cuentos,
que vengo de muy lejos
y sé todos los cuentos.”

León Felipe

El photoshop histórico ―e histérico—desentierra las piedras con las que tropezamos en el pasado para hacernos caer de bruces una y mil veces más en el futuro.

miércoles, 15 de abril de 2015

Ley y Justicia

La ley, hoy en España, es el espejo deformante en el que, despojada de su venda, se mira con espanto la Justicia.

De genios e hijoputas

Escribe bien —me dices—, es un genio
de la imaginación y la palabra;
¿acaso importa, entonces,
que sea un hijoputa desalmado?
Importa. La palabra
no es neutral; puede ser
pipa de opio y anillo
en el pulgar del césar,
o arado, hoz y martillo.
¿Importa? Sí que importa.

martes, 14 de abril de 2015

Lo umbilical

Los hijos crecen. Con el tiempo
se alejan
—ley de vida—
y aprenden a valerse por sí solos.
Los poemas, en cambio,
por mucho que los años
pasen por ellos, siempre
precisan protección,
son seres desvalidos
y frágiles igual
que un animal recién
nacido (qué será
de mis torpes poemas cuando muera).

Mímesis (II)


cuando se despojó
de la última careta
descubrió con espanto
que había otra careta

golpeó el espejo
con furia y se hizo añicos

lunes, 13 de abril de 2015

Instrumentalización


Con tanto partido instrumental, los ciudadanos pueden terminar siendo, a la hora de votar, poco más que un mero instrumento de la confusión al servicio de la estupidez y el arribismo políticos.

Escenas sevillanas (22): Capital de las franquicias de moda (Carlos Parejo)


Son cientos, quizás miles de tiendas sevillanas y tienen casi siempre nombres anglosajones. Quizás son la mejor muestra del dominio del imperio yanqui y otrora inglés sobre el resto de seres humanos de este planeta.

Las tiendas franquicia muestran dos momentos de solsticio o plenitud al cabo del año: las rebajas de enero y las de julio, cuando los clientes como civilizados hunos, arrasan con toda la mercancía.

Las sevillanas somos adictas a su moda y las visitamos muy a menudo. Veneramos sus dictados luciendo prendas oscuras cuando llega el frío acompañados de rebecas de punto gordo, plásticos polares y capuchas de peluche. Éstos dejarían atónitos a los antiguos esquimales con sus abrigos de pieles. Y, con la venida de los días calurosos, gracias a estas tiendas nos metamorfoseamos en marineritas de agua dulce con nuestros conjuntos a rayas azules y blancas, elegantes ibizencas de vestidos blancos y vaporosos, o amazonas grunges de pantalones rotos y camisetas rajadas desde los sobacos a las cinturas, que dejan entrever un colorista sujetador.

Las más fervientes adoradoras vamos a estos templos de consumo dos veces por semana. Es cuando cambian todos los géneros y llegan las novedades. Además, cuando te acontece cualquier contrariedad y desgracia ya casi no te llegas al cristo o la virgen predilecta a interceder a lo divino, sino que te vas a estas tiendas franquicias, te pruebas media docena de prendas, te compras alguna para devolver mañana, y sales de allí tan ancha y campante, curada de males y espantos.

Por si fuera poco, con estas tiendas la moda se ha vuelto cada vez más barata e igualitaria. Y si no, observa el aburrimiento de las dependientas de las tiendas que antes te envisceraban con prendas que valían un huevo o un riñón, de esas boutiques –tan pretenciosas ellas- cuyas ropas te distinguían personalmente, e incluso de aquellas tiendas de barrio que te ofrecían ropa buena, bonita y barata, para pasar desapercibida. Todas estas antiguas tiendas duermen como osos en un profundo letargo invernal, mientras les llega su decadencia y cierre final. Y, mientras tanto, las empleadas de las tiendas franquicia del centro histórico no paran de doblar a destajo esa montaña de prendas puestas por cualquier lado por sus clientas, y devueltas una y otra vez al orden de sus expositores.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 12 de abril de 2015

Mímesis

Hurgar en las metáforas
con afán de termita
hasta dejarlas
huecas
para luego preñarlas
con el esperma huero
de un nuevo sinsentido

Colmarlas con miríadas
de huevos como ofrenda
infecunda a la bestia
que agoniza sin tiempo
ni lugar en las heces
que dan cuerpo al silencio
y en un último grito
animal sumergirse
en las aguas de azogue
sin fulgor del abismo

De escarcha e implosiones

Huellas anónimas
que borrará el oceáno.

sábado, 11 de abril de 2015

Xinef evá

Cuando el poema
no es más que un epitafio,
sobran exordios.

La herida en la lengua, de Chantal Maillard.


Recién acabo de digerir “La herida en la lengua”, de Chantal Maillard. Un poemario que me ha dejado casi sin sustantivos. Pero con el adjetivo "excelso" brotando arcada tras arcada de la boca y abrasándome la lengua. Qué hermoso y abrupto tránsito, a lomos de la solidaridad y la empatía, desde el dolor, a veces cierto, a veces impostado, de la herida en la lengua propia, hasta alcanzar el territorio en el cual se siente como un hierro candente en ella, la llaga, el grito de dolor o balbuceo de los que no tienen voz, de los que no tienen lengua, de los desposeídos, de los olvidados, de los que no son más que carne putrefacta puesta a la venta a saldo en los incívicos y criminales muladares del autodenominado mundo civilizado. Imprescindible.

"Por sobrevivir, cualquier animal embiste las paredes de su celda, atraviesa continentes, camina hasta extenuarse, desplaza a otros, se defiende y mata. Ninguno, sin embargo, esclaviza a otro por provecho o diversión, ninguno encarcela a otro para contemplar las piruetas que da tratando de hallar la salida. La crueldad no son las fauces del tigre en el cuello de una gacela, no, la crueldad es moral, y la moral es humana. La estupidez también."

Chantal Maillard ("La Herida en la lengua")

El silencio

No fue posible
pasar de las palabras
a lo hecho, pecho.


Fotografía: Tufan Karayagiz

viernes, 10 de abril de 2015

Lo malherido

"...porque aún tengo la vida."

Miguel Hernández

Todo muñón
anhela ser tocón
reverdeciendo.

Deconstrucción


El hombre-lobo es lobo para el hombre rumiante, el hombre-bobo
que, con los ojos turbios, se sueña a corto plazo,
ocupando la cúspide
de un zigurat en ruinas
de carroña e idiocia,
                                   devorando.


Hay que arrasar los prados ―derribar las pirámides—
hasta secar con cal, vinagre y fuego, el tuétano del hongo y la

    amapola,
y, repartiendo el hambre, sembrar en las cenizas, en los surcos

    sin gula
ni colmillos
                    pan ácimo.

jueves, 9 de abril de 2015

Canción pirata


Hasta hace poco, como supongo le habrá sucedido a algunos otros o a muchos, he venido sufriendo con preocupación creciente, el goteo interminable de casos de corrupción —ya a estas alturas inmisericorde y pertinaz diluvio—, que está empujando a esta España “nuestra” de esperpento y charanga devota de toreros y la Esteban, que padecemos, al fondo del más insondable de los abismos.

Pero esta preocupación, de súbito, se ha mudado en pavor. Porque, tal vez por seguir la estela de la realeza, los cargos públicos presuntamente culpables, casi al unísono, comienzan a esgrimir como coartada para tratar de acreditar su inocencia, no haber realizado ―por carecer de los conocimientos necesarios para ello— los servicios públicos para los que habían sido designados, habiéndose limitado por tanto nada más que a firmar todo aquello que les ponían por delante sin molestarse en leer la letra pequeña. Ni la grande. Es decir, afirman sin decoro alguno ser unos absolutos incompetentes. Pero unos incompetentes, eso sí, remunerados con unos sueldos de lo más apañados, tan sólo por estampar su rúbrica en lo que se me antoja no era para ellos más que un cheque en blanco al portador. No entro ahora a valorar si, a cambio, recibían algún tipo de comisión.

Pavor y escalofrío, sí. Porque siempre será preferible navegar en un desvencijado cayuco comandado por un pirata curtido en los siete mares, que hacerlo en el mejor de los bajeles al mando de, por ejemplo, un nómada del desierto.

Así que a estos trashumantes de la puerta giratoria, ya no les queda otra que dimitir o ser cesados de todos sus cargos públicos, por su incompetencia declarada. Porque en esto no hay más tutía, y, de ser tal como alegan, la responsabilidad política –por su irresponsabilidad manifiesta- queda más que demostrada. En cuanto a la responsabilidad civil o penal, siempre, presunción de inocencia.

De lo cóncavo

Visión ―entre
penumbras— cada 1000
años luz ―y me
digo
“no puede haber ni habrá
algo tan
parecido
nunca a la eternidad”

Luego
cierro los párpados
—un gesto que
pretende
en vano retenerla en mis
pupilas
ventanales sedientos
de estrellas al
ocaso

La cuasi eternidad se
desvanece
nunca fue nunca estuvo

―y crecen en mi adentro
fractales el
abismo lo
cóncavo las
sombras

miércoles, 8 de abril de 2015

Poema ateo


Si existieran,
serían
—pobres diablos—
poetas.

Ilustración: Edvard Munch

Igual que la cebolla


El gilipollas -nazca o se haga- no necesita de adjetivos. Es, como la cebolla de Szymborska, gilipollas de verdad, hasta el colmo de la gilipollez, gilipollas por fuera, gilipollas hasta el tuétano.

martes, 7 de abril de 2015

La amputación


Perdida la esperanza
persiste en ocasiones
lo mismo que el muñón
y el hueco o un pulmón
de acero la costumbre
de la inútil espera.

Maniqueísmo

Era una lluvia seca como la tos fragosa de un asmático o un látigo rasgando los pechos de la aurora. El cielo estaba enfermo y moqueaba aguafiebre como un cirio purísimo. Ángeles insurrectos, deslizándose, heroicos, por los hilos de tul del arco iris, bajaron en jauría desde el piélago sin luz del firmamento, tratando de domar con sus aullidos las olas contrahechas del diluvio de salterios y azufre. Pero era ya muy tarde; había germinado sobre el páramo de abrojos y resinas, la flor albiazabache del silencio.

lunes, 6 de abril de 2015

Anti haiku (II)


¿Qué ave, oh, desvela,
con sus trinos, mi sueño?
¡Coño!, otro WhatsApp.

Escenas sevillanas (21): Pesadilla fluvial (Carlos Parejo)


Aún me recuerdo Híspalis, enclavada allí donde la lengua salada de Océano Atlántico se mezclaba con el agua dulce del meandro divagante del río Guadalquivir. Río orlado en sus orillas de copudos y esbeltos álamos y chopos, cortejados por impenetrables juncos, mimbreras y zarzas silvestres. Río habitado por cientos de miles de pájaros viajeros, por peces que subían a procrear, como el extraño y gigante esturión ruso o las anguilas del Mar de las Azores, y eran abatidos por oportunistas cazadores y pescadores tartesios. Nadie diría que yo, Guadalquivir, fui río libre y no domesticado, viendo alfombradas mis orillas por cuadritos de albero, cemento, césped y plantas decorativas. La Torre del Oro es la única belleza que se ha librado de la invasión de mis orillas por bares y restaurantes. Éstos, iluminados al anochecer, semejan una artificial vía láctea o un alargado recinto ferial rodeando mis urbanas aguas. Dondequiera el aire está lleno de estruendosas cacofonías, de inauditas sonoridades: Músicas a todo volumen; conversaciones que se atropellan y entrelazan confusamente como lianas de una jungla humana; carcajadas, voces y gritos de explosión repentina; órdenes repetitivas pidiendo más alcohol y refrescos para amodorrar miles de cuerpos y mentes de aborígenes y turistas, aliviados por el frescor y la humedad que derraman mis estoicas aguas.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 5 de abril de 2015

70 años de paz

Qué aforismo hilaría
Platón mudando el río 
de Heráclito en su Crátilo
si en lugar de bañándose
en uno u otro río
se encontrase atrapado
hundido macerándose 
en la ciénaga España.

Tu juego

Tu juego este es tu juego.
Eres tú la que dictas
las normas la que tira
los dados la que va
de mano en tanto yo
no soy más que una ficha.

sábado, 4 de abril de 2015

Apenas

He soñado, esta noche
pasada, con el fin
de todo, la hecatombe.
No ha sido grave: un breve instante y ya.
Sin dolor ni lamentos.
Sin plegarias.
Sin tiempo apenas de tomar conciencia
del espléndido eclipse
o cuásar al ocaso
o fósforo, al instante
de echar a arder, ahogado por el viento.
Y el día después, ¡cuánta limpieza!

La asfixia


Triste animal transgénico
que henchido de poemas
y aliento ha de de sufrir
por boca una mordaza.

viernes, 3 de abril de 2015

Duermevela

Sobre el lecho desértico
anoche derramé
una mezcla infecunda
de llanto y semen.

La luz

En este pozo oscuro
do yazgo sobrevivo
rumiando la fragancia
de tus ojos ausentes.

jueves, 2 de abril de 2015

Esto y no más


Peregrinaje sin altar que avanza
en tanto retrocede pues su meta
no es más que un agua oscura helada y quieta
que sume en el olvido a quien alcanza.

Noctívago ambular. Loca veleta
sin norte. Lodazal. Falaz balanza
sin fiel poniendo a un lado la alabanza
y al otro la blasfemia. Hoguera inquieta

que prende con la chispa de la risa
y se ahoga con el llanto. Hoja caduca.
Caudal sin mar. Gorrión que se acurruca

en una grieta abierta en la cornisa.
Caballo desbocado. Engaño. Cuento.
Quimera y poco más. Ceniza al viento.

Epigrama

Cuando un hombre ha agotado
hasta el último newton
de esperanza, y la inercia
es ya la única fuerza
que, entre las dentelladas
de las olas, lo asiste,
no ha de anclarse al lamento,
sino, con bizarría,
dar  las gracias. La inercia,
más temprano que tarde,
lo empujará, piadosa,
contra las escarpadas
costas de una isla anónima
o al centro del más hondo
remolino: el olvido.

miércoles, 1 de abril de 2015

El viento

Golpeó el viento la puerta con sus nudillos gélidos. La casa, pavorida, respondió desde el fondo del salón de lectura. “Las musas han salido, no queda nadie en casa.” Pero el viento insistió, mordió con sus colmillos de cellisca los goznes abatidos de herrumbre, y derribó, ululando, la madera minada por siglos de carcoma y abandono. Se detuvo un instante a engullir con fruición, los poemas que, trémulos, huían en tropel desde la biblioteca. Y al cabo, acompañado por su sicario el rayo, penetró hasta los últimos rincones, reclamando su diezmo de cenizas.

Pero sigo siendo el rey

En el país del más vale lo malo conocido, Alí Babá es el rey.