martes, 16 de abril de 2013

Epigrama juris(im)prudente y caco(a)fónico

Si en España eres abierto
de miras y, con arrestos,
te manifiestas dispuesto
a sacar los pies del tiesto
ante la casta de ineptos
saqueadores y trileros
por gracia divina electos,
¡PREPÁRATE!, como efecto
tan súbito como cierto,
tras picotearte los cuervos,
te abocarán al destierro
o a clamar en el desierto.

Ilustración: eljueves

Germen


Termina el día y, de principio a fin,
no ha sido más que un caos en que tus actos,
los has ejecutado por inercia:
tu personalidad y tu albedrío
han sido aniquilados por la máquina.
Y por primera vez recapacitas
e, inquieto, te cuestionas el lugar
que ocupas en el mundo, ese engranaje
taimado y opresivo que se mueve
cebado por tu pánico -y parálisis-
a ser, por no encajar en el sistema,
reemplazado y tirado a la basura.
Y se te viene encima el entramado,
el castillo de naipes que pensabas
te habría de dar abrigo hasta la muerte:
Te habían contado, y siempre lo creíste
con ciega fe, que era el capitalismo
la fórmula perfecta, el mecanismo,
frente a otros asentados en ideas
de corte colectivo, destinado
a, amén de hacerte libre, conferirte
palmaria condición como persona.
Y recuerdas los versos de León
Felipe y como él también exiges
que no te sean contados ya más cuentos,
y te prometes, firme, hacerle frente
al pánico y la inercia, e ir al unísono,
de forma colectiva con los miles
y miles de millones que conforman
la sucia maquinaria a desmontarla
para la libertad y la persona.

lunes, 15 de abril de 2013

Aprender la historia de las maneras de trasladarse y moverse (1): Tartessos (533 AC) (Carlos Parejo)


Yo fui el escriba del rey Argantonio, aquel monarca tan famoso entre fenicios, etruscos y pueblos egeos. Era cuando las tribus del mar nos aventuramos a explorar y descubrir ese mar común que es el Mediterráneo, y aquél Océano Atlántico, que entonces nos parecía si fin y sumido en las tinieblas.

Nuestras naves surcaban los mares desde que salía el lucero de la mañana hasta que lo hacía la estrella vespertina. Las había para hacer negocios, con su perfil barrigón y redondeado y con unos grandes ojos pintados a babor y estribor para ahuyentar a los espíritus maléficos de las profundidades. Aquéllas con la proa como un caballo, con la que pescábamos los atunes. Pero las más impresionantes naves fueron los buques para la guerra. Tenían mortales y puntiagudos espolones en la proa, copiados de los helenos, semejando las embestidas de águilas, ciervos, jabalíes, rinocerontes o tiburones, y llevaban grabados fieros nombres. Su mera visión amedrantaba a los piratas, a la manera de los acorazados yanquis del siglo XX. Ya entonces nos lanzamos a una carrera armamentística. Fabricamos espolones de cobre, poco resistentes. Luego de bronce y, finalmente, de un hierro que cortaba en dos como una cuchilla las embarcaciones enemigas.

Cada pueblo del mar sentía predilección por unos colores con los que las velas de sus naves se divisaban en la lejanía. Los tartessios usábamos velas blancas con un luminoso sol como emblema patrio mientras las embarcaciones fenicias llevaban el escudo del cedro y velas rojas y listadas, o las egipcias se decoraban con jeroglíficos. Los egeos revolucionaron las modas. Al principio se identificaban por sus velas blancas con una orla púrpura. Luego cada ciudad comenzó a usar un animal mitológico o real como caballos y serpientes aladas, jabalíes, hidras,…

Las artes de la navegación eran muy precarias. Toda la marinería acostumbrábamos a orar y practicar ritos y sacrificios ante nuestro Dios protector, ya fuera Neptuno o Poseidón, en el santuario de cada puerto. Más o menos como a partir del siglo XV los arrieros y conductores rezarían al católico San Cristóbal. Incluso, había proas de naves de las que colgábamos geniecillos pintorescos que hacían sentirnos mejor a los más supersticiosos.

Pero a pesar de tantos naufragios como hubo, la avaricia nos empujaba a descubrir nuevas rutas para monopolizar materias primas como el ámbar y el estaño. Los “navarcas” con más de medio centenar de embarcaciones eran las grandes fortunas del Ecumene. Y sus astilleros luchaban por conseguir cada año nuevos navíos de cada vez mayor capacidad y velocidad. Recuerdo las “pentacostas” egeas. Venían desde Samos a Gadir sin hacer escalas -para abastecerse de agua, víveres y pez- en tan sólo un mes lunar y guiándose de los fuegos encendidos en las costas –nuestros primitivos faros-. Tenían cien remeros distribuidos en tres pisos. Y, aunque su aspecto era colosal por lo gigantesco, ningún pirata podía abordarlas de lo rápido que surcaban los mares.

Los héroes contemporáneos realizan imaginarios viajes interestelares. Entonces, había otras dimensiones mucho más limitadas. Los doce trabajos de Hércules, los viajes de Ulises y la búsqueda del vellocino de oro por Jasón tuvieron como escenario el Mar mediterráneo, que nos parecía tan misterioso como peligroso, poblado de cíclopes y sirenas. Y allí nació ese género literario que llamamos “libros de viajes y aventuras”.

Moverse por tierra era otra cosa. Relativamente fácil en la ciudad civilizada y sus alrededores, y mucho más difícil y peligroso cuando nos internábamos tierra adentro.

Empleábamos los carros y los palanquines o sillas de manos para circular por Gadir. Hoy día asociamos los colores extremos -blanco y negro-como los más elegantes para los chasis de los vehículos contemporáneos. Pero esta costumbre es inveterada. Mi rey Argantonio ya acudía en sendos carros tirados por bueyes y caballos blancos a las ceremonias oficiales de la Corte y las procesiones religiosas.

A varios kilómetros de la costa mediterránea predominaban los bosques. Y para atravesarlos había que marchar a pie. Para caminar sin imprevistos sobresaltos sólo valía usar la intuición y los cinco sentidos. Resultaba fundamental estar atento a cualquier ruido en los linderos, observar detenidamente las huellas humanas y de alimañas, el humo de las hogueras en los contornos o interpretar las piedras pintadas que anunciaban que se entraba en el dominio de ésta o aquella tribu o en terrenos prohibidos, como las colinas y bosques sagrados que tanto abundaban.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 14 de abril de 2013

Felación

A María Dolores de Cospedal

Nazis llamando nazis
a aquellos que defienden sus derechos.
A los desposeídos, a las víctimas,
a los desesperados que, al borde del suicidio,
reclaman les concedan
algo de dignidad y de respeto
y que les sea devuelto
lo que alevosamente les robaron,
incluida la esperanza.
A esto ha llegado España,
la España que tildada diferente,
hoy lo es por sus patriotas
de cuentas millonarias en Suiza,
fruto de la evasión
fiscal, las comisiones ilegales,
la explotación, cohechos,
malversación de fondos públicos.
La España en la que luego si uno grita,
les grita “hijos de puta” a los que forman
esa horda de bastardos, a esos puercos
del falso “Viva España”,
pasa a engrosar la lista
negra de terroristas y a ser blanco
de jueces y fiscales y otras hienas
afines a la hiel y heces del régimen.
Pues nada, que me incluyan en la lista,
pues dejando de lado la poesía
al fin de este poema,
les grito yo también "hijos de puta:
lavaos bien la boca y en lugar
de usarla para urdir difamaciones,
hacedlo, una vez limpia,
para comerme el nabo".

sábado, 13 de abril de 2013

Poeta inconformista reventando su homenaje

Después de tantos años
negándome el dudoso
honor de figurar
en una más de tantas
antologías poéticas de poetas provincianos
duchos en adular al poderoso,
y, cómo no, pagadas
por el erario público,
hoy estamos aquí,
poetas de medio pelo, autoridades,
para homenajearme.
Y sospecho que, más que por mis versos
sarcásticos y siempre en lo político
y aún más en lo poético,
ajenos al hedor de lo correcto,
es por ese rumor
de que he sido agraciado
con no sé cuántos cientos
de millones de euros
en una lotería de ámbito europeo.
Pues antes de seguir
con tanto baboseo interesado,
y a fin de ir acabando,
permitan que les diga: nunca juego.
Y ahora que ya lo saben,
ahuecando y, con orden,
me dejan el salón aseado y vacío.

Buenos deseos para una mañana luminosa

Que los buitres se metan
un instante en la piel de los que han sido
despojados de todo, marginados,
y al sentir la orfandad, la indefensión
que transmuda el aliento y la esperanza
en carroña, no puedan
soportarlo y se quiten
como aquellos la vida.

viernes, 12 de abril de 2013

Trasluz

Aquel dolor de espíritu
que abrió en canal el vientre a la esperanza,
arrancándole tripas,
corazón,
el tuétano y el aire,
ahora,
somatizado,
se ha instalado en mi espalda, y tengo miedo.
Después de tanto tiempo
transitando el telúrico
territorio del légamo, sus túneles
helados, laberínticos,
ajenos al color, alimentándome
de mi hiel y mis heces,
me acostumbré a esta mímesis
que me hermana a lo huérfano.
Y ahora que ya la herrumbre
devoró el movimiento
circular y cautivo
que animó las mareas,
me pregunto el porqué
de esta metamorfosis,
de estas frágiles alas,
de este dolor seráfico,
al borde de estos haces
de luz ultravioleta,
mudándome en polilla.

La espera

transcurso de años meses días horas
minutos y segundos sin un lapso
de tiempo a tiempo o tiempo sin relojes

jueves, 11 de abril de 2013

Insomnio

Aquella dolencia, diagnosticada crónica, sumió a Mar Mota en una profunda crisis de identidad.

Canción infantil

Como la mayoría
de cuentos y canciones infantiles,
también esta canción es para adultos.
Una canción de espanto en la que luego
de un lustro de sequía perpetrado
por los usurpadores de borrascas,
el asno enjuto y grave uncido al yugo
que lo ata la carreta conducida
por la gula y el látigo,
tropieza, cae de bruces, se abandona
a sed e indefensión en tanto engendros
con médula de buitre y bilis de hipopótamo
de radón y metano, sobrevuelan
sus restos moribundos,
esperando.


miércoles, 10 de abril de 2013

Bagatela



hubo un espacio-tiempo donde un punto
tan minúsculo y breve
que apenas perceptible en las tinieblas
-¿cómo saberlo entonces?-
pudo haber sido origen
de un vasto territorio sin confines
(anomalía insólito prodigio
que se esfumó sin nunca ser hollado)

martes, 9 de abril de 2013

Estupidez +IVA general


Definitivamente, ya apenas me queda humor para soportar con calma y en silencio a aquellos que repiten como papagayos que toda esta horda de corruptos de altos vuelos y baja estofa que están desangrando a España no son otra cosa que el reflejo de un pueblo asimismo corrupto. "Que mira tú que aquí todo aquel que puede elegir entre pagar o no el IVA, acaba defraudando a la Hacienda Pública" -dicen; y se quedan tan anchos como panchos.

Julia, 74 años, gran dependiente -que, pese a tener la correspondiente prestación aprobada hace ya más de un año, probablemente acabará muriéndose sin percibir un sólo céntimo de euro por tal concepto- y con un hijo, parado de larga duración y mayor de 26 años sin ingreso alguno, a su cargo, vive de una miserable pensión de viudedad de poco más de 600 euros mensuales. Con tan exigua renta, casi huelga decirlo, tiene que hacer frente al pago de las facturas del gas, el agua, la electricidad y el teléfono, al nauseabundo copago farmacéutico, las cuotas de la comunidad, el IBI y un largo etcétera; y además satisfacer esa pésima costumbre que tienen los pensionistas y sus hijos parados de larga duración de comer todos los días. Y tres veces; a ser posible.

Pero Julia, que siempre ha sido un portento economizando recursos, se las arregla para más mal que bien llegar a fin de mes casi todos los meses. Pero hete aquí que hace unas semanas a Julia le reventaron las tuberías del agua potable. Y el precio de la reparación -sólo lo indispensable- terminó ascendiendo a 2000 eurazos de vellón -que Julia tuvo que pedir "prestados". "Señora, con el IVA, si es que usted quiere que le hagamos factura, son 200 euros más, el 10 %" -le dijo el fontanero. Así que Julia, sin dejar de tener presente el mangoneo de cuello blanco generalizado del que adolece nuestra tan cristiana y una y grande y libre España, y atendiendo a que con esos 200 euros, no más, logra satisfacer durante aproximadamente un mes esa pésima costumbre anteriormente mencionada, decidió que el IVA -ese IVA que nuestro maravilloso Estado democrático, en lugar de dedicarlo a establecer pensiones y otras prestaciones dignas, ofrece en sacrificio para aplacar la gula insaciable de los demonios del mercado- lo iba a pagar Rita la Cantaora. ¿Tiene por ello Julia algo en común con los poseedores de cuentas millonarias en paraísos fiscales o los que cobran sustanciosos sobresueldos en negro o abultadas comisiones ilícitas por traficar con sus influencias? No. ¿Hay algo que se pueda o deba reprochar a Julia por haber tomado semejante decisión? Menos aún. Aplaudan a Julia, que lo suyo sí que es patriotismo.

Y, como Julia, en situación tan injusta y precaria, ¡hay tantas personas en España!; 6 millones de parados, varios millones de pensionistas y un elevadísimo porcentaje de trabajadores que, explotados por un empresariado de corte feudal, han de subsistir con salarios miserables.

Así que al próximo descerebrado gilipollas que tenga la poco acertada ocurrencia de hacer en mi presencia el dichoso comentario del IVA -y no es una amenaza, es una promesa- le pienso hacer un aterrador escrache en forma de patada en el escroto. Y con IVA. Al 21 %.

lunes, 8 de abril de 2013

Mujer loba amamantando a sus cachorros



 
Cae exánime la hiel de las estrellas
sobre la nieve y teje entre las ramas
sin savia de los árboles calcáreos
cepos de sal y jábegas.
El sitio de la herrumbre caria el tuétano
fetal de la penuria en tanto, hirsuto,
un fragor de murciélagos de acero
y de ametralladoras triza el aire,
cegando con sus babas las acequias
con las que se alineaban, desafiando
la opacidad cloacal del firmamento,
la luz de la vía láctea y las palomas.
Pero esta noche no.
Esta noche sin alas ni luciérnagas,
aguaceros de napalm y jaurías
de buitres cibernéticos profanan
el pródigo venero del aullido,
alzando sus patíbulos sedientos
en torno a la ternura y su guarida.
Como una maldición de ángeles bárbaros
triunfante se abre paso
la fiebre funeraria de lo eterno.

El túnel del tiempo de las comunicaciones (9 – y 3) La Galaxia virtual. (Año 2013 DC) (Carlos Parejo).


Se abre una nueva etapa de barbarie en el lenguaje a la vez que crecemos los expertos de la tecnología virtual. Pero no es sólo la lengua, las nuevas tecnologías aminoran nuestro heroísmo humano en el devenir de las guerras y los conflictos. Ahora, los robots inteligentes desarman bombas peligrosas y traidoras. Los aviones espías no tripulados localizan y destruyen la base del enemigo más peligroso. Y hay otras muchas guerras que parecen invisibles. Las Haciendas estatales contratan espías informáticos para investigar evasores de impuestos en paraísos fiscales. El delincuente en libertad condicional se mueve con su pulsera digital intentando que ésta se desconecte de algún modo.

Asistimos a una nueva Edad de Oro de la piratería. Éstos sólo navegan por el mar en el Cuerno de África. Son, sobre todo, contrabandistas o hackers (piratas) informáticos ajenos al Mar. Atacan y bloquean las páginas WEB de instituciones mediante redes organizadas a nivel mundial como “Anonymus”. Pero lo que domina es el contrabando mundial de la información. Los estrenos cinematográficos y musicales llegan cada día a nuestro ordenador sin que pasemos por taquilla, gracias a potentes organizaciones clandestinas, radicadas en remotos “paraísos” penales.

La comunicación íntima entre personas se está suprimiendo en múltiples tareas. Entro a comprar en una tienda y no me identifico ni por la huella dactilar ni por la firma, ni siquiera por la fotografía de mi carnet de identidad. Lo hace el número PIN de mi tarjeta, que una máquina convierte en dinero. Penetro en la cámara acorazada de un Banco y me dan acceso lectores electrónicos de mis pupilas. Me presento a una competición deportiva y los jueces indagan en mi pasaporte biológico. Voy a un museo y células fotoeléctricas vigilan que no toque o robe los cuadros. Para saber cómo murió mi tío Charlie –en las antípodas del globo terráqueo-, los médicos del hospital están investigando virtualmente su historial clínico.

Y, a la vez, estamos entrando en la era más sofisticada del espionaje, la del espionaje electrónico. Hay métodos sofisticados que nos permiten ver, oír y grabar las conversaciones en un coche en movimiento. Diferentes dispositivos que nos permiten escuchar en tiempo real las conversaciones entre teléfonos móviles, o acceder a lo que hacemos en cada momento en nuestro ordenador. Incluso, hay compañías que trabajan para empresas multinacionales investigando nuestro perfil personal en INTERNET, independientemente de nuestra visita en busca de empleo, antes de que éstas nos concedan el puesto de trabajo que tanto ansiamos.

Como ha ocurrido secularmente, los poderosos, llámese gobiernos, multinacionales o líderes financieros, siguen dominando el mundo gracias a que controlan y acceden prioritariamente a la información. Sólo que ésta se almacena y maneja ahora a través de un macro-servidor informático. Y, jubilado el mensajero manual, desde estas plataformas tecnológicas navegan increíblemente rápido por INTERNET. Ni más ni menos que a la velocidad de pulsar una tecla. Y si no me creen hay están las montañas rusas a que juegan las bolsas de valores cada semana, al hilo de tantos rumores y noticias de tan rápida difusión…

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 7 de abril de 2013

Planeta abeja

La abeja es una especie comunista.
Por eso no es correcto denigrar,
titulándola reina,
a la esforzada madre de toda la colmena.
Y no olvidemos nunca
que si este insecto un día se extinguiera,
se haría muy difícil,
hay quien sostiene incluso que imposible,
la vida en el planeta.

sábado, 6 de abril de 2013

1, 2, 3.

dolor
desprecio
dudas
desengaños

(pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi)

desconcierto
traición
falacias
odio

(pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi )

quimeras
espejismos
sueños rotos

(pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi)

perplejidad
amor

(oigamos lo que tengan que decirnos
los supertacañones)

babel
hipocresía
laberintos

(pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi)

tortura
calabozos
guerras
muerte

(¡CAMPANA Y SE ACABÓ!)

(20 palabras acertadas -una
cuando menos, dudosa: no obstante, admitiremos
pulpo- multiplicadas o elevadas
al silencio o la ausencia
dan un total de cero -esto es la vida-)

viernes, 5 de abril de 2013

Marca España


Quién puede haber ya que no albergue serias y bien fundadas sospechas de que la tan cacareada Marca España no es más que una burda falsificación fabricada por mano de obra esclava y con materiales de pésima calidad.

Semana de Pasión (Texto e ilustración de Agustín Casado)



Encogido el corazón,

con una emoción extraña,

sin mover una pestaña,

con congoja y atención

ha vivido media España

la Semana de Pasión

no sólo por la cuestión

de una devoción tamaña,

también por la previsión

del tiempo y por lo que daña

para una buena campaña

que no haya anticiclón.

Y es que además de que empaña

Ramos y Resurrección

–lustre, brillo y vacilón–

está la ruina que entraña

el que tanto nubarrón

se empeñe con tanta saña

en que el turismo de España

ya no crea en la salvación.

Mas no es por la suerte esquiva

que se mojan la legión,

la saeta en el balcón,

y los ¡Viva-el-cristo!-¡Viva!

Más bien creo que es cuestión

de que al pedir se describa

con precisión objetiva

el sol en la petición.

Porque va a ser que el de arriba

viendo tanta procesión,

gente tanta en comitiva,

lo tome por rogativas

de aguacero y chaparrón.

Pero ni este borrascón

ha impedido que al final

se cumpla la tradición

y como es tradicional,

puenteándose al fiscal,

Nuestro Padre del Perdón

haga su gracia pascual

liberando de prisión

con su sola bendición

a más carne de penal.

Hay que darles la razón

a los que hablan –y hablan mal-

del atasco judicial,

mas sólo es lenta, atención,

la justicia terrenal;

la divina es un avión.

Es digno de admiración

a la Audiencia Celestial

y de pasmo general

ver cómo Luis El Cabrón

campa libre cual zorzal,

ya el indulto en el zurrón

sin terminar la instrucción,

boquiabierto el tribunal,

pues no hay otra explicación

que una absolución papal

pa’ que el buitre del caudal

ande aún suelto el julandrón.

Y la cosa es que el asunto

es de larga tradición

pues Cristo otorgó el perdón

a la hora tercia en punto

a Dimas el buen ladrón

cuando de crucifixión

muerte a ambos dieron juntos.

Y yo ahora me pregunto

¿no habrá cogido afición

nuestro divino difunto

al indulto del trincón?

Porque bueno la razón

dice que no, más barrunto

que chorizo es un montón.

Aunque sólo sea presunto.

(Agustín Casado)

jueves, 4 de abril de 2013

42 195


del pelotón de cola y qué
maratoniano al cabo así es la vida
sufrir seguir sufrir llegar
con una brizna de hálito a la meta
para al caer de bruces esbozar
sublime recompensa una sonrisa

Zombiorbones


Me dices, tan feliz, "la monarquía
parece haber cavado
al fin su propia tumba".
Y te vistes de fiesta
y brindas con cerveza y marihuana
y agarras un gran pedo
de rojos, amarillos y violetas.
Caución, compadre, un poco de mesura,
no echemos las campanas aún al vuelo;
cuánto, cuánto peligro hay en los zombis.

miércoles, 3 de abril de 2013

El séptimo ángel



Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.

Apocalipsis 16:18
UNA entelequia de doradas crines,
sobre un arroyo claro serpenteante,
galopa como un beso en la piel fría
de un batracio o acaso un cetro espurio.

El viento hace jirones con sus garras
de tigre hambriento y acosado el lienzo
virgen que, al sol tendido, allana un ángel
o un súcubo o vampiro o lava cáustica

o hiel o escolopendra. En el ocaso,
fuego y azufre caen sobre las mieses
como una maldición u hostil pezuña
de un carro de combate desbocado.

SOBRE la tierra calcinada, vigilante,
un aleteo de víboras alerta
a escuadrones de moscas que proyectan
metralla y excrementos contra el nido

donde descansan el muñón y el párpado
de una Venus castrada o Eva o ave
del paraíso transmudada en lóbrega
guarida de la Bestia y sus juglares.

SE me pudrió en los labios la manzana,
y las larvas nacidas de su seno
me han colmado hasta el hueso, sustituyen
mi aliento, prostituyen toda génesis

condenando a Lilith a una ordalía
de mitras y de golpes en el pecho
que, hipócritas, perpetran los esbirros
de un ídolo de barro. En la mazmorra,

entre vísceras, heces y coágulos,
carece de sentido alguno el salmo,
adolece de estrépito y silencio;
en su orfandad ruinosa, en la inocencia

de su túmulo o tálamo telúrico,
es la profanación del verbo, hereje
destrucción de la carne entre los ásperos
trapiches de execrables alimañas.

LA irrealidad se expande desde el lecho
de un aquelarre mártir que en cenizas
vomita caos caudal en tanto arrecia
una inquisitorial tormenta eléctrica:

!Truenos espeluznantes devastando
el aire que da abrigo a las luciérnagas
y castrando la alquimia que, fecunda,
mudaba en arco iris una lágrima!

¡Rayos quebrando el cielo, corroyendo
de viruela la máscara sin mácula
que templa los sarcófagos sedientos
donde yace el rocío sin crepúsculo!

NO hay pretexto que frene la insolencia
de tanta confusión, que abra una grieta
o arañe o muerda el muro sin confines,
mortaja y laberinto y todo y nada.

Féretro, deudo, réquiem y cadáver,
asisto a las exequias de la aurora
en una catacumba que es introito
de un cosmos sin prodigios, nunca hollado.

Hemerotéca libertina (1): 11 de mayo de 1814


LIBERTINAJE DIGITAL. Madrid, 11 de mayo de 1814.

Editorial

¡VIVAN LAS CAENAS!

Ilustración: Zarzuela satírica de costumbres políticas en tres actos,
dividida en ocho cuadros, de José Rogel y Enrique Pérez Escrich (1879)

martes, 2 de abril de 2013

Trastero abarrotado de sal y arena

Vendaval de levante que ululas como un clavo soldado a la memoria;
que llegas con la noche llamándome hacia el este, tierra adentro, a los páramos
que habitan los sicarios del silencio;
que has poblado el trayecto que conduce al magnolio
de infecundos otoños con astillas de invierno;
¡ah vendaval sin nombre!,
no es de abrigo la bruma frente a tus dedos gélidos
y agudos como el tiempo que acontece en lo cóncavo,
como hambrientas termitas que anidando en el hueso,
transmudan las auroras en anónima fosa.
¡Ah vendaval infame!
¿Cuánto tiempo tu voz me helará en mis vigilias?
¿Por qué tus alas negras me abaten contra el límite
de la asepsia y lo etéreo?
¿Tan delgada es la línea entre el aire y las sombras?
¿Por qué arrecias con saña postrándome en la arena
como a un junco caduco que no ha visto
jamás la mar; que, trémulo, nunca ha tenido fuerzas
para hacer frente al cáustico mordisco del salitre?
¡Oh viento de espejismo y remembranza,
viento de herrumbre y náufragos
hundiéndose entre abrojos en eriales
que esputan secarrales sin liturgias, espeluznantes cárcavas!
¡Oh viento cruel, aparta, te lo ruego,
tu baba hostil, tus vómitos
celestes de los lóbregos pingajos
de mis velas sudario sin rosa de los vientos
y entrega mis despojos a la herida
sangrante del poniente!

(Noviembre 2008 - abril 2013)

lunes, 1 de abril de 2013

Telebasura


¡¡¡Próximo estreno en LA DIEZMILLONÉSIMA!!!
Su canal de TV emitiendo desde las cloacas,
para la consolidación del pensamiento único
(o encefalograma plano)

MIRA QUIÉN CAGA
(famosos al escusado)

Políticos, toreros, jueces, tertulianos, “cantantes” de concurso, primas, suegras, amantes, vecinos, hermanos y un largo etcétera, no cagándola, que esto es algo ya muy visto, cagando (entiéndase en sentido literal).

Con un jurado de excepción: un encargado de Roca, el jefe de seguridad de Colhogar, Manolo –el hostelero de los cafés explosivos– , el perro de Scottex y un señor de Valladolid.

¡TELEBASURA EN ESTADO PURO!

Presenta:

Carlos Horrores

Con el patrocinio de "Hacen dados" (marca blanca trucada y churreteada)

El túnel del tiempo de las comunicaciones (9 – 2) La Galaxia virtual. (Año 2013 DC) (Carlos Parejo).


Las adicciones virtuales crecen sin cesar. Jorge Ángel os va a ser sincero: Ya casi no juega en la calle sino a través del ordenador. Miles de muchachos como yo compiten en ligas virtuales de videojuegos deportivos, ya sean fútbol o baloncesto, encerrados en sus habitaciones. Las chicas prefieren escuchar las novedades musicales de YOUTUBE y chatearse mensajes breves e intrascendentes, es el nuevo cotilleo virtual. Ambos, casi sólo nos comunicamos con los viejos -perdón, los padres- a la hora de cenar. El mundo virtual, con sus apariencias de plena libertad, va sustituyendo a la experiencia real de nuestras vidas.

El género epistolar en papel, con el que se aprendí a escribir desde la infancia, me resulta una rareza de museo. El buzón de mi correo postal sólo se llena con prosaica publicidad, facturas y recibos.

Y cuánto cuesta ahora escribir, teniendo que descargar continuamente actualizaciones de programas informáticos. Éstos marchan tan imparables como mi cuasi-analfabetismo del que, a veces, me arrepiento. Deletreo sólo un pobre sucedáneo de mi propia lengua, calculo que comprendo menos del uno por ciento de los vocablos del diccionario de la Academia Española. Un joven como yo logra llegar a la mayoría de edad sin apenas haber leído diez libros.

Pero, eso sí, estoy familiarizado con todo tipo de cookies y abreviaturas de palabras de los SMS cotidianos. Escribo cada vez más parecido a como lo haría una máquina.

(¢) Carlos Parejo Delgado