domingo, 29 de septiembre de 2019

Sin plan B


Mientras nos manifestábamos festiva y pacíficamente con la pueril esperanza de alcanzar a hacer recapacitar a los grandes responsables de la emergencia climática, en algún lugar ultrasecreto de Noruega, Canadá, Chile o Australia, estos supervisaban la construcción de sofisticados y lujosos vivács equipados para siglos y más siglos de inmerecida supervivencia para ellos y sus futuras generaciones de bastardos. Y no, no era su plan B.

1 comentario:

Carlos dijo...

Como decían los manifestantes, no hay Planeta B donde mudarnos