sábado, 3 de marzo de 2012

Agronomía


Mi corazón, campo de trigo, en un secano ajeno a los ciclones; mi corazón, arado y plaga.

viernes, 2 de marzo de 2012

¿De qué se reirán estos?


(Seguidilla políticamente incorrecta)

Dicen que el pueblo es sabio,
yo no lo creo;
no es sabio quien no lucha
por sus derechos.

Y es quien alaba
a aquel que se los roba,
tonto de baba.

Croquis


Creo increíbles. Crisis, crisopeya, crucial crisol, incrédulo crepito crispado en el crepúsculo; cruento crujir de crónicas sin crédito, cripta y crespón, encrucijada crítica, cromático cristal, criaturas crípticas, criterio corolario, cruz con creces, creativo credo crudo.

jueves, 1 de marzo de 2012

Poema de amor


(Hay quienes afirman que una de las mejores formas que tiene una mujer para conquistar a un hombre es a través de su estómago. Yo no lo afirmaría tan categóricamente, pero tampoco seré quien niegue que en tal aserto puede haber algo o mucho de cierto).

volví a soñar contigo y la verdad
siento algo de pudor pero preciso
contarte que en mi sueño
a la luz de unas velas tu piel me supo a tango
tu cabello a cerveza
y tu boca a tomates rajados con aceite
de oliva sal y ajos

Para no olvidar la existencia de Luna (Isabel Guevara)


El poeta traslada de lejos la palabra.
Al poeta lo traslada lejos la palabra.
-Marina Tsvetaeva-


Para no olvidar la existencia de Luna
ni abandonar su ventana
–esa casa encantada

escribes
su iconografía de solitudes y porfías –que ya son olvido



escribes
. . . . . . . sin siervos
. . . . . . . . . . . . ni carrozas
. . . . . . . . . . . . . . . . . ni caballos


escribes
en hojas eremitas
el clamor de su sin nada

escribes
ebrio de cismas
las veces que has fallecido
voceando sus espíritus extintos


escribes
sobre su tierra sin mapas
acerca del limo y la marea

y representas tu papel
como la primavera
como el verano
como el otoño
como el invierno

escribes
porque la muerte no existe y sí la eternidad


A Rafa, hermano en la letra, celebrando su cumpleaños

miércoles, 29 de febrero de 2012

Clavo ardiendo


rota la soga
jadeando lame el bálsamo
letal de la mandrágora

Nocturno de invierno


apenas una luz tenue y efímera
la llama de una vela mordida por el viento
en la noche cerrada
devastados sus goznes
una ventana abierta

martes, 28 de febrero de 2012

Prioridades


Aun más que los instantes de contento,
que el tiempo presta siempre con usura,
contigo compartir los de amargura
poder quisiera, aunado a tu lamento.

Aun más que respirarte, ser tu aliento;
sendero hacia la luz en la espesura
que opaca hace crecer la desventura;
en el desierto, tu agua y tu alimento.

Porque, más que mi gozo, es tu existencia
lo que otorga sentido a mi camino;
saber que eres dichosa, aunque mi sino
lo marquen tu desprecio y tu carencia.

Da igual que no me quieras o me quieras,
ya sólo importa que no te me mueras.

lunes, 27 de febrero de 2012

Relatos verosímiles (29): El testamento vital de Filomena (Carlos Parejo)


Está en la mitad de su vida, y mira con nostalgia los cuarenta y cinco años que ha dejado atrás. Ha visto menguar su fe en el Dios de la infancia y adolescencia, y el fanatismo de sus juveniles credos sociales revolucionarios. Tan sólo le queda el ideal ecologista.

Y se aplica a ello con perseverancia. Su universo íntimo se ha poblado de un nuevo código de valores. Busca ansiosa a las personas sanas, que le transmitan sus energías positivas, frente a las tóxicas y cargadas de basura mental. Se instruye en costumbres naturistas frente a las artificialmente nocivas:

Vigoriza y mantiene en forma constantemente su cuerpo con la natación y la gimnasia. Su nuevo templo de comunión diaria de la edad madura, tras su paso por la iglesia y el sindicato, es el SPA. Ha exiliado de su hogar a la televisión y las redes sociales de INTERNET. Su tiempo de ocio lo entretiene mediante la convivencia con animales y plantas domésticas muy variadas, la práctica de una dieta vegetariana, la separación selectiva de todos los residuos generados y el reciclaje en objetos de nuevas formas de sus muebles y prendas de vestir de siempre.

Filomena me comentaba que ya ha expresado ante notario cuál será su última voluntad: Desea irse de este mundo naturalmente, para poder transformarse en otro ser animado –planta, animal o humano –, y cerrar así el ciclo que ahora da sentido a su existencia.

© Carlos Parejo Delgado

domingo, 26 de febrero de 2012

Poema de urgencia


Fachas, go home!

Fotografia: Dennis Stock

sábado, 25 de febrero de 2012

Hilo


¿Ya nada me une a ti? ¿Ni tan siquiera
precario un hilo frágil SOSteniendo
en vilo mi alma, sólo por atuendo,
el gélido sudario de la espera?

De esta espera sin fe que desespera,
y hacia un fondo sin fondo va cayendo
roída por el vértigo, el horrendo
mordisco de pensarse ya quimera.

Dime que aún algo queda, aunque sea falso;
te ruego solamente un espejismo
para, en su luz ficticia, un catecismo
urdir que dulcifique este cadalso
donde en caída libre llevo al cuello
la soga de no hallarme en tu destello.

viernes, 24 de febrero de 2012

Certificado de defunción


La encontró su casero,
colgando de la lámpara del baño,
al ir al reclamarle el alquiler
que hacía no pagaba varios meses
–instante en que dejó de percibir
las últimas limosnas del sistema.

Motivo reseñado de la muerte:
suicidio por ahorcamiento. Fue
un error del forense.
¿La verdadera causa?
Asesinato. ¿El asesino?
El totalitarismo financiero.
¿Los cómplices? Los títeres políticos,
venales, pusilánimes
y sucios mamporreros,
bastardos mercenarios del mercado.

En mi pupila tu pupila azul


¿Qué es poesía?

Gustavo Adolfo Bécquer

hay palabras que pueden dar lugar
radiantes por sí solas a un poema
luciérnaga relámpago cometa…
pero hay una palabra –un nombre propio-
que es más que soledad y que cautiva
de noche en mi garganta es la poesía

jueves, 23 de febrero de 2012

Los alojados


Hasta hace no muchas décadas, prácticamente hasta anteayer, existía en la España de la Dictadura Franquista, quizás como infausta reminiscencia feudal, la figura del alojado. El alojado era un pobre miserable, un desgraciado, que, a cambio sólo de un rancho nauseabundo y escaso, y de un techo exiguo y precario, debía trabajar de sol a sol para el señorito de turno y plegarse a todos sus caprichos –que, en más de una ocasión, llegaban a ser hasta de índole sexual- para evitar ser puesto con una mano delante y otra detrás de patitas en la calle. La situación del alojado era, por tanto, mucho peor que la del siervo de la gleba del medievo, pues este, al menos, pese a estar ligado hasta su muerte a la tierra que debía trabajar para el señor feudal, tenía derecho de por vida al usufructo de la casa que habitaba y sobre una parte de los pagos que cultivaba.

La llamada transición democrática española, con la Constitución de 1978 como estandarte, tuvo la virtud de, en unos casos, dulcificar y, en otros, como ocurrió con la figura del alojado, erradicar muchos, prácticamente casi la totalidad, de los injustos e inmorales vicios de la Dictadura. Pero también estuvo plagada de resquicios y agujeros a través de los cuales era posible y hasta probable en exceso, la vuelta atrás, el retroceso de los derechos ciudadanos secuestrados criminalmente casi durante cuatro décadas por el régimen fascista.

Como ha ocurrido a consecuencia de una, pese a su constitucionalidad, injusta Ley Hipotecaria, que ha terminado abocando a un buen número de ciudadanos a trasformarse en una suerte de “remasterizados” siervos de la gleba, obligados a trabajar casi de por vida para, empleando en ello un alto porcentaje de su salario, pagar a los poderes financieros por satisfacer su derecho constitucional a una vivienda digna. Unas viviendas muy sobretasadas –qué necio confundir valor con precio- por y al servicio del poder omnímodo y abusivo del feudalismo y la usura de la banca española; y sobre las que muchos ciudadanos, en contra de lo que sucedía en el caso de los siervos de la gleba, podían terminar perdiendo todo derecho, como ya ha quedado suficiente e infaustamente demostrado por la putrefacta ola de desahucios de la que adolecemos en la actualidad.

Y, por otra parte, aunque formando parte de la misma problemática, de esas carencias democráticas de una transición con demasiadas fallas, la recién perpetrada salvaje contrarreforma laboral, con el objetivo de satisfacer la gula desmedida y creciente del totalitarismo económico de los especuladores financieros, hace temer la posibilidad de que, si una muy improbable revolución no lo remedia, una de las próximas vueltas de tuerca que puedan operarse sobre el llamado mercado de trabajo, traiga de nuevo a “nuestras” tierras la vergonzosa figura del alojado. Porque el mercado de trabajo, no nos engañemos, con esta denominación tan fiel a lo que es su esencia, no es en la actualidad más que un mecanismo dirigido a transmudar lo que nunca debería dejar de ser un derecho fundamental de los ciudadanos, el derecho a un trabajo digno y bien remunerado, en una mercancía vendida a precio de saldo.

Con estos mimbres, quizá no sea muy descabellado especular con la posibilidad de que la llamada transición democrática española, para una mayor fidelidad entre lo que ha supuesto y los términos que la nombren, debiese comenzar desde ya a denominarse proceso de dulcificación de la Dictadura o “dictablanda”; una “dictablanda” presta a ir endureciéndose más y más nuevamente, al albur de las caprichosas “necesidades” del totalitarismo económico nacional e internacional.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Viuda negra


Empiezo a estar cansado de poesía
y a un tiempo a sospechar que la poesía
está harta ya de mí. E, imaginando
que el vínculo que me une a la poesía
pudiera, semejante al matrimonio,
ser hasta que la muerte nos separe,
me temo que pudiera la poesía,
a objeto de librarse de ese vínculo,
estar taimadamente envenenándome.

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Vago en las calles
que ahora no transitas.
Y sin embargo…

¿Democracia? ¿Qué democracia?


UNA horda de felones sin escrúpulos, está obligando a la democracia, en España, a transmudarse en una puta de lujo que sólo ofrece sus viciados ser-vicios a inmorales y sádicos con recursos suficientes para pagarlos. Y los proxenetas, protegidos y cómodos, se nutren de ella con gula, esquilmándola, desde tronos, púlpitos y estrados.

lunes, 20 de febrero de 2012

Mar-athon


“Recuerde el alma dormida”

Jorge Manrique

siempre fue –por decirlo de algún modo-
un animal de fondo

y conste que con este apelativo
no quiero referirme
–pese a estar abocado
a ocultarse en el fango-
a que fuese una suerte de lenguado
estático a la espera de su presa

era más bien como Filípides
malherido avanzando sobre abrojos
aunque hubiese olvidado hacía tanto
cualquier buena noticia por mensaje
así como –tropiezo tras tropiezo
cayendo levantándose cayendo-
su lóbrego y estólido destino
de exánime animal –canto rodado-
de opaco fango y fondo

Relatos verosímiles (28): El último jefe de protocolo (Carlos Parejo)


José Ignacio es hijo del antiguo Jefe de Protocolo del gobierno provincial. Entró a trabajar como ordenanza en la institución a los dieciséis años. Y al cumplir la mayoría de edad heredó el puesto paterno.

De esto han transcurrido treinta años. Y en este tiempo han ido decayendo las normas de urbanidad –que ya no se estudia en las escuelas –, y casi ningún joven sabe siquiera lo que es el protocolo. Todos los días recorre infatigable el viejo cuartel donde se encuentra, es el amable, eterno sonriente y diplomático “corre ve y dile” del Presidente. Su ojeador indio, si éste fuera el General Custer.

¡Qué orgulloso y ufano va con su traje de chaqueta azul con el escudo provincial bordado en oro, su camisa blanca nieve y la corbata y el pantalón gris¡ Fueron el legado de su padre al jubilarse y ningún día se deprende de su uniforme, como un doctor de su bata.

Pero los más jóvenes -recién colocados- lo miran extrañadísimos. Su indumentaria es tan decimonónica respecto a la que usan: cabellos peinados a la moda y teñidos de colores, camisetas hip hop y pantalones cagados. Y expresan para sus adentros: ¿Pero, de dónde ha salido este hombre, acaso de la película de Parque Jurásico?

Y, sin embargo, su uniforme lo llevaban casi todos los funcionarios oficiales hasta finales de la Dictadura, hace menos de medio siglo. Pero hoy en día la actualidad se confunde con la única realidad, y los gustos cambian tan rápidamente, que las antiguas costumbres y urbanidades de Jose Ignacio han caído en el agujero negro del olvido.

© Carlos Parejo

domingo, 19 de febrero de 2012

Hemerodromo



¡Corre, Filípides, una carrera más!

Robert Browning

Filípides atípico
corro de la derrota hacia la nada
sin nada en las alforjas por mensaje
ni nadie tras los muros de una Acrópolis
que nunca figuró en mi mapamundi
a quien pese al poema amordazado
sudario del muñón de la esperanza
poder confiar mi huera malavieja

no estallará al llegar mi corazón
postrado lo dejé sobre la grama
y no ha meta esta huida desbocada