jueves, 11 de abril de 2013

Canción infantil

Como la mayoría
de cuentos y canciones infantiles,
también esta canción es para adultos.
Una canción de espanto en la que luego
de un lustro de sequía perpetrado
por los usurpadores de borrascas,
el asno enjuto y grave uncido al yugo
que lo ata la carreta conducida
por la gula y el látigo,
tropieza, cae de bruces, se abandona
a sed e indefensión en tanto engendros
con médula de buitre y bilis de hipopótamo
de radón y metano, sobrevuelan
sus restos moribundos,
esperando.


miércoles, 10 de abril de 2013

Bagatela



hubo un espacio-tiempo donde un punto
tan minúsculo y breve
que apenas perceptible en las tinieblas
-¿cómo saberlo entonces?-
pudo haber sido origen
de un vasto territorio sin confines
(anomalía insólito prodigio
que se esfumó sin nunca ser hollado)

martes, 9 de abril de 2013

Estupidez +IVA general


Definitivamente, ya apenas me queda humor para soportar con calma y en silencio a aquellos que repiten como papagayos que toda esta horda de corruptos de altos vuelos y baja estofa que están desangrando a España no son otra cosa que el reflejo de un pueblo asimismo corrupto. "Que mira tú que aquí todo aquel que puede elegir entre pagar o no el IVA, acaba defraudando a la Hacienda Pública" -dicen; y se quedan tan anchos como panchos.

Julia, 74 años, gran dependiente -que, pese a tener la correspondiente prestación aprobada hace ya más de un año, probablemente acabará muriéndose sin percibir un sólo céntimo de euro por tal concepto- y con un hijo, parado de larga duración y mayor de 26 años sin ingreso alguno, a su cargo, vive de una miserable pensión de viudedad de poco más de 600 euros mensuales. Con tan exigua renta, casi huelga decirlo, tiene que hacer frente al pago de las facturas del gas, el agua, la electricidad y el teléfono, al nauseabundo copago farmacéutico, las cuotas de la comunidad, el IBI y un largo etcétera; y además satisfacer esa pésima costumbre que tienen los pensionistas y sus hijos parados de larga duración de comer todos los días. Y tres veces; a ser posible.

Pero Julia, que siempre ha sido un portento economizando recursos, se las arregla para más mal que bien llegar a fin de mes casi todos los meses. Pero hete aquí que hace unas semanas a Julia le reventaron las tuberías del agua potable. Y el precio de la reparación -sólo lo indispensable- terminó ascendiendo a 2000 eurazos de vellón -que Julia tuvo que pedir "prestados". "Señora, con el IVA, si es que usted quiere que le hagamos factura, son 200 euros más, el 10 %" -le dijo el fontanero. Así que Julia, sin dejar de tener presente el mangoneo de cuello blanco generalizado del que adolece nuestra tan cristiana y una y grande y libre España, y atendiendo a que con esos 200 euros, no más, logra satisfacer durante aproximadamente un mes esa pésima costumbre anteriormente mencionada, decidió que el IVA -ese IVA que nuestro maravilloso Estado democrático, en lugar de dedicarlo a establecer pensiones y otras prestaciones dignas, ofrece en sacrificio para aplacar la gula insaciable de los demonios del mercado- lo iba a pagar Rita la Cantaora. ¿Tiene por ello Julia algo en común con los poseedores de cuentas millonarias en paraísos fiscales o los que cobran sustanciosos sobresueldos en negro o abultadas comisiones ilícitas por traficar con sus influencias? No. ¿Hay algo que se pueda o deba reprochar a Julia por haber tomado semejante decisión? Menos aún. Aplaudan a Julia, que lo suyo sí que es patriotismo.

Y, como Julia, en situación tan injusta y precaria, ¡hay tantas personas en España!; 6 millones de parados, varios millones de pensionistas y un elevadísimo porcentaje de trabajadores que, explotados por un empresariado de corte feudal, han de subsistir con salarios miserables.

Así que al próximo descerebrado gilipollas que tenga la poco acertada ocurrencia de hacer en mi presencia el dichoso comentario del IVA -y no es una amenaza, es una promesa- le pienso hacer un aterrador escrache en forma de patada en el escroto. Y con IVA. Al 21 %.

lunes, 8 de abril de 2013

Mujer loba amamantando a sus cachorros



 
Cae exánime la hiel de las estrellas
sobre la nieve y teje entre las ramas
sin savia de los árboles calcáreos
cepos de sal y jábegas.
El sitio de la herrumbre caria el tuétano
fetal de la penuria en tanto, hirsuto,
un fragor de murciélagos de acero
y de ametralladoras triza el aire,
cegando con sus babas las acequias
con las que se alineaban, desafiando
la opacidad cloacal del firmamento,
la luz de la vía láctea y las palomas.
Pero esta noche no.
Esta noche sin alas ni luciérnagas,
aguaceros de napalm y jaurías
de buitres cibernéticos profanan
el pródigo venero del aullido,
alzando sus patíbulos sedientos
en torno a la ternura y su guarida.
Como una maldición de ángeles bárbaros
triunfante se abre paso
la fiebre funeraria de lo eterno.

El túnel del tiempo de las comunicaciones (9 – y 3) La Galaxia virtual. (Año 2013 DC) (Carlos Parejo).


Se abre una nueva etapa de barbarie en el lenguaje a la vez que crecemos los expertos de la tecnología virtual. Pero no es sólo la lengua, las nuevas tecnologías aminoran nuestro heroísmo humano en el devenir de las guerras y los conflictos. Ahora, los robots inteligentes desarman bombas peligrosas y traidoras. Los aviones espías no tripulados localizan y destruyen la base del enemigo más peligroso. Y hay otras muchas guerras que parecen invisibles. Las Haciendas estatales contratan espías informáticos para investigar evasores de impuestos en paraísos fiscales. El delincuente en libertad condicional se mueve con su pulsera digital intentando que ésta se desconecte de algún modo.

Asistimos a una nueva Edad de Oro de la piratería. Éstos sólo navegan por el mar en el Cuerno de África. Son, sobre todo, contrabandistas o hackers (piratas) informáticos ajenos al Mar. Atacan y bloquean las páginas WEB de instituciones mediante redes organizadas a nivel mundial como “Anonymus”. Pero lo que domina es el contrabando mundial de la información. Los estrenos cinematográficos y musicales llegan cada día a nuestro ordenador sin que pasemos por taquilla, gracias a potentes organizaciones clandestinas, radicadas en remotos “paraísos” penales.

La comunicación íntima entre personas se está suprimiendo en múltiples tareas. Entro a comprar en una tienda y no me identifico ni por la huella dactilar ni por la firma, ni siquiera por la fotografía de mi carnet de identidad. Lo hace el número PIN de mi tarjeta, que una máquina convierte en dinero. Penetro en la cámara acorazada de un Banco y me dan acceso lectores electrónicos de mis pupilas. Me presento a una competición deportiva y los jueces indagan en mi pasaporte biológico. Voy a un museo y células fotoeléctricas vigilan que no toque o robe los cuadros. Para saber cómo murió mi tío Charlie –en las antípodas del globo terráqueo-, los médicos del hospital están investigando virtualmente su historial clínico.

Y, a la vez, estamos entrando en la era más sofisticada del espionaje, la del espionaje electrónico. Hay métodos sofisticados que nos permiten ver, oír y grabar las conversaciones en un coche en movimiento. Diferentes dispositivos que nos permiten escuchar en tiempo real las conversaciones entre teléfonos móviles, o acceder a lo que hacemos en cada momento en nuestro ordenador. Incluso, hay compañías que trabajan para empresas multinacionales investigando nuestro perfil personal en INTERNET, independientemente de nuestra visita en busca de empleo, antes de que éstas nos concedan el puesto de trabajo que tanto ansiamos.

Como ha ocurrido secularmente, los poderosos, llámese gobiernos, multinacionales o líderes financieros, siguen dominando el mundo gracias a que controlan y acceden prioritariamente a la información. Sólo que ésta se almacena y maneja ahora a través de un macro-servidor informático. Y, jubilado el mensajero manual, desde estas plataformas tecnológicas navegan increíblemente rápido por INTERNET. Ni más ni menos que a la velocidad de pulsar una tecla. Y si no me creen hay están las montañas rusas a que juegan las bolsas de valores cada semana, al hilo de tantos rumores y noticias de tan rápida difusión…

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 7 de abril de 2013

Planeta abeja

La abeja es una especie comunista.
Por eso no es correcto denigrar,
titulándola reina,
a la esforzada madre de toda la colmena.
Y no olvidemos nunca
que si este insecto un día se extinguiera,
se haría muy difícil,
hay quien sostiene incluso que imposible,
la vida en el planeta.

sábado, 6 de abril de 2013

1, 2, 3.

dolor
desprecio
dudas
desengaños

(pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi)

desconcierto
traición
falacias
odio

(pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi )

quimeras
espejismos
sueños rotos

(pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi)

perplejidad
amor

(oigamos lo que tengan que decirnos
los supertacañones)

babel
hipocresía
laberintos

(pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi pi-pi)

tortura
calabozos
guerras
muerte

(¡CAMPANA Y SE ACABÓ!)

(20 palabras acertadas -una
cuando menos, dudosa: no obstante, admitiremos
pulpo- multiplicadas o elevadas
al silencio o la ausencia
dan un total de cero -esto es la vida-)

viernes, 5 de abril de 2013

Marca España


Quién puede haber ya que no albergue serias y bien fundadas sospechas de que la tan cacareada Marca España no es más que una burda falsificación fabricada por mano de obra esclava y con materiales de pésima calidad.

Semana de Pasión (Texto e ilustración de Agustín Casado)



Encogido el corazón,

con una emoción extraña,

sin mover una pestaña,

con congoja y atención

ha vivido media España

la Semana de Pasión

no sólo por la cuestión

de una devoción tamaña,

también por la previsión

del tiempo y por lo que daña

para una buena campaña

que no haya anticiclón.

Y es que además de que empaña

Ramos y Resurrección

–lustre, brillo y vacilón–

está la ruina que entraña

el que tanto nubarrón

se empeñe con tanta saña

en que el turismo de España

ya no crea en la salvación.

Mas no es por la suerte esquiva

que se mojan la legión,

la saeta en el balcón,

y los ¡Viva-el-cristo!-¡Viva!

Más bien creo que es cuestión

de que al pedir se describa

con precisión objetiva

el sol en la petición.

Porque va a ser que el de arriba

viendo tanta procesión,

gente tanta en comitiva,

lo tome por rogativas

de aguacero y chaparrón.

Pero ni este borrascón

ha impedido que al final

se cumpla la tradición

y como es tradicional,

puenteándose al fiscal,

Nuestro Padre del Perdón

haga su gracia pascual

liberando de prisión

con su sola bendición

a más carne de penal.

Hay que darles la razón

a los que hablan –y hablan mal-

del atasco judicial,

mas sólo es lenta, atención,

la justicia terrenal;

la divina es un avión.

Es digno de admiración

a la Audiencia Celestial

y de pasmo general

ver cómo Luis El Cabrón

campa libre cual zorzal,

ya el indulto en el zurrón

sin terminar la instrucción,

boquiabierto el tribunal,

pues no hay otra explicación

que una absolución papal

pa’ que el buitre del caudal

ande aún suelto el julandrón.

Y la cosa es que el asunto

es de larga tradición

pues Cristo otorgó el perdón

a la hora tercia en punto

a Dimas el buen ladrón

cuando de crucifixión

muerte a ambos dieron juntos.

Y yo ahora me pregunto

¿no habrá cogido afición

nuestro divino difunto

al indulto del trincón?

Porque bueno la razón

dice que no, más barrunto

que chorizo es un montón.

Aunque sólo sea presunto.

(Agustín Casado)

jueves, 4 de abril de 2013

42 195


del pelotón de cola y qué
maratoniano al cabo así es la vida
sufrir seguir sufrir llegar
con una brizna de hálito a la meta
para al caer de bruces esbozar
sublime recompensa una sonrisa

Zombiorbones


Me dices, tan feliz, "la monarquía
parece haber cavado
al fin su propia tumba".
Y te vistes de fiesta
y brindas con cerveza y marihuana
y agarras un gran pedo
de rojos, amarillos y violetas.
Caución, compadre, un poco de mesura,
no echemos las campanas aún al vuelo;
cuánto, cuánto peligro hay en los zombis.

miércoles, 3 de abril de 2013

El séptimo ángel



Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.

Apocalipsis 16:18
UNA entelequia de doradas crines,
sobre un arroyo claro serpenteante,
galopa como un beso en la piel fría
de un batracio o acaso un cetro espurio.

El viento hace jirones con sus garras
de tigre hambriento y acosado el lienzo
virgen que, al sol tendido, allana un ángel
o un súcubo o vampiro o lava cáustica

o hiel o escolopendra. En el ocaso,
fuego y azufre caen sobre las mieses
como una maldición u hostil pezuña
de un carro de combate desbocado.

SOBRE la tierra calcinada, vigilante,
un aleteo de víboras alerta
a escuadrones de moscas que proyectan
metralla y excrementos contra el nido

donde descansan el muñón y el párpado
de una Venus castrada o Eva o ave
del paraíso transmudada en lóbrega
guarida de la Bestia y sus juglares.

SE me pudrió en los labios la manzana,
y las larvas nacidas de su seno
me han colmado hasta el hueso, sustituyen
mi aliento, prostituyen toda génesis

condenando a Lilith a una ordalía
de mitras y de golpes en el pecho
que, hipócritas, perpetran los esbirros
de un ídolo de barro. En la mazmorra,

entre vísceras, heces y coágulos,
carece de sentido alguno el salmo,
adolece de estrépito y silencio;
en su orfandad ruinosa, en la inocencia

de su túmulo o tálamo telúrico,
es la profanación del verbo, hereje
destrucción de la carne entre los ásperos
trapiches de execrables alimañas.

LA irrealidad se expande desde el lecho
de un aquelarre mártir que en cenizas
vomita caos caudal en tanto arrecia
una inquisitorial tormenta eléctrica:

!Truenos espeluznantes devastando
el aire que da abrigo a las luciérnagas
y castrando la alquimia que, fecunda,
mudaba en arco iris una lágrima!

¡Rayos quebrando el cielo, corroyendo
de viruela la máscara sin mácula
que templa los sarcófagos sedientos
donde yace el rocío sin crepúsculo!

NO hay pretexto que frene la insolencia
de tanta confusión, que abra una grieta
o arañe o muerda el muro sin confines,
mortaja y laberinto y todo y nada.

Féretro, deudo, réquiem y cadáver,
asisto a las exequias de la aurora
en una catacumba que es introito
de un cosmos sin prodigios, nunca hollado.

Hemerotéca libertina (1): 11 de mayo de 1814


LIBERTINAJE DIGITAL. Madrid, 11 de mayo de 1814.

Editorial

¡VIVAN LAS CAENAS!

Ilustración: Zarzuela satírica de costumbres políticas en tres actos,
dividida en ocho cuadros, de José Rogel y Enrique Pérez Escrich (1879)

martes, 2 de abril de 2013

Trastero abarrotado de sal y arena

Vendaval de levante que ululas como un clavo soldado a la memoria;
que llegas con la noche llamándome hacia el este, tierra adentro, a los páramos
que habitan los sicarios del silencio;
que has poblado el trayecto que conduce al magnolio
de infecundos otoños con astillas de invierno;
¡ah vendaval sin nombre!,
no es de abrigo la bruma frente a tus dedos gélidos
y agudos como el tiempo que acontece en lo cóncavo,
como hambrientas termitas que anidando en el hueso,
transmudan las auroras en anónima fosa.
¡Ah vendaval infame!
¿Cuánto tiempo tu voz me helará en mis vigilias?
¿Por qué tus alas negras me abaten contra el límite
de la asepsia y lo etéreo?
¿Tan delgada es la línea entre el aire y las sombras?
¿Por qué arrecias con saña postrándome en la arena
como a un junco caduco que no ha visto
jamás la mar; que, trémulo, nunca ha tenido fuerzas
para hacer frente al cáustico mordisco del salitre?
¡Oh viento de espejismo y remembranza,
viento de herrumbre y náufragos
hundiéndose entre abrojos en eriales
que esputan secarrales sin liturgias, espeluznantes cárcavas!
¡Oh viento cruel, aparta, te lo ruego,
tu baba hostil, tus vómitos
celestes de los lóbregos pingajos
de mis velas sudario sin rosa de los vientos
y entrega mis despojos a la herida
sangrante del poniente!

(Noviembre 2008 - abril 2013)

lunes, 1 de abril de 2013

Telebasura


¡¡¡Próximo estreno en LA DIEZMILLONÉSIMA!!!
Su canal de TV emitiendo desde las cloacas,
para la consolidación del pensamiento único
(o encefalograma plano)

MIRA QUIÉN CAGA
(famosos al escusado)

Políticos, toreros, jueces, tertulianos, “cantantes” de concurso, primas, suegras, amantes, vecinos, hermanos y un largo etcétera, no cagándola, que esto es algo ya muy visto, cagando (entiéndase en sentido literal).

Con un jurado de excepción: un encargado de Roca, el jefe de seguridad de Colhogar, Manolo –el hostelero de los cafés explosivos– , el perro de Scottex y un señor de Valladolid.

¡TELEBASURA EN ESTADO PURO!

Presenta:

Carlos Horrores

Con el patrocinio de "Hacen dados" (marca blanca trucada y churreteada)

El túnel del tiempo de las comunicaciones (9 – 2) La Galaxia virtual. (Año 2013 DC) (Carlos Parejo).


Las adicciones virtuales crecen sin cesar. Jorge Ángel os va a ser sincero: Ya casi no juega en la calle sino a través del ordenador. Miles de muchachos como yo compiten en ligas virtuales de videojuegos deportivos, ya sean fútbol o baloncesto, encerrados en sus habitaciones. Las chicas prefieren escuchar las novedades musicales de YOUTUBE y chatearse mensajes breves e intrascendentes, es el nuevo cotilleo virtual. Ambos, casi sólo nos comunicamos con los viejos -perdón, los padres- a la hora de cenar. El mundo virtual, con sus apariencias de plena libertad, va sustituyendo a la experiencia real de nuestras vidas.

El género epistolar en papel, con el que se aprendí a escribir desde la infancia, me resulta una rareza de museo. El buzón de mi correo postal sólo se llena con prosaica publicidad, facturas y recibos.

Y cuánto cuesta ahora escribir, teniendo que descargar continuamente actualizaciones de programas informáticos. Éstos marchan tan imparables como mi cuasi-analfabetismo del que, a veces, me arrepiento. Deletreo sólo un pobre sucedáneo de mi propia lengua, calculo que comprendo menos del uno por ciento de los vocablos del diccionario de la Academia Española. Un joven como yo logra llegar a la mayoría de edad sin apenas haber leído diez libros.

Pero, eso sí, estoy familiarizado con todo tipo de cookies y abreviaturas de palabras de los SMS cotidianos. Escribo cada vez más parecido a como lo haría una máquina.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 31 de marzo de 2013

Poemas serios (XXXVII)


Quoth the raven, "Nevermore."

Edgar Allan Poe

Recuerdo cada instante.
No digo sólo aquellos
escasos que, aunque ajenos
al sudor y al espasmo
visceral, compartimos.
Digo también la espera,
el insomnio, los sueños
de cerúleas luciérnagas
que mudó en pesadillas
y ceguera el silencio.
(Ojalá nunca sepas
cuánto duele mirar
con los ojos ausentes
con que miran los muertos)

sábado, 30 de marzo de 2013

El burro que no aprendió la lección


Cuentan que en un país muy, muy lejano, hubo hace mucho un burro al que su dueño, con grande pena, dio por desahuciado tras denodados esfuerzos por sacarlo sin fortuna del fondo de un pozo seco al que había caído unas horas antes. Pero el animal, que sin duda era un burro fuera de lo común, a fuerza de ingenio y tesón, acabó saliendo de aquella trampa mortal subiéndose sobre cada una de las paladas de tierra que los lugareños le echaban encima para cegar el fatídico agujero y, de este modo, evitar nuevos accidentes que pusieran en peligro alguna sus propiedades pecuarias.

Al parecer, la sin par hazaña del burro corrió de boca en boca y de hocico en hocico hasta llegar a los más remotos confines del Reino, y, en poco tiempo, el animal fue toda una celebridad. Su reputación no dejaba de crecer y, tras aparecer en diferentes reality shows televisivos, en varios pueblos de la comarca fue condecorado con la alta distinción de burro predilecto. Incluso le fue erigida una estatua ecuestre en la Plaza Mayor de la capital de la Corte, que, la verdad, no le hacía justicia ya que el escultor, que quería aprovechar aquella oportunidad para ganar fama y así poder comenzar a vivir de una puñetera vez de sus obras de arte, utilizó como modelo a un hermoso caballo árabe propiedad del señor Marqués. Tras aquella desafortunada e interesada suplantación, el burro cayó en el insondable pozo del olvido y, no mucho tiempo después, termino muriendo en la más absoluta miseria; alcohólico y demente.

También afirman que desde el mismo día de la renombrada hazaña, ya ningún otro burro murió atrapado en el fondo de cualquiera de los muchos pozos secos que había en el Reino como consecuencia, según pregonaban alarmistas agoreros, del cambio climático y el derroche suntuario que suponía el ingente volumen de agua utilizado para llenar las piscinas privadas y regar los campos de golf en los que se solazaba la aristocracia. Se cuenta, incluso, que los burros más jóvenes se divertían arrojándose a cualquier hoyo o ciénaga que se prestase a tal fin y que hasta se organizaban sustanciosas apuestas sobre el tiempo que les llevaría salir de las profundidades. Aún se rumorea que incluso alguno llegó a merecer figurar en el Guinness World Records por su destreza.

Pero pasaron los años, y una lluviosa y fría tarde de invierno un burro que, sin llegar a conocerse nunca los motivos, había logrado escapar de su reclusión en la Reserva Natural creada por el Ministerio de la Naturaleza para conservar la especie, ya que con la mecanización y modernización económica del reino, los burros habían perdido su utilidad y razón de ser, tropezó y cayó al fondo de la más profunda sima que había en aquel vasto territorio.

De inmediato, el desafortunado animal comenzó a entonar unos rebuznos de tal magnitud que no tardaron en llegar a los oídos del Director de la Reserva. El rescate fue organizado con diligencia y al poco se habían personado en el lugar una legión de Agentes de la Naturaleza, la señora Ministra del ramo, el líder del partido de la oposición, la Corporación Municipal en pleno, el Capitán General de la Región Militar, el Arzobispo, acompañado del sacristán catedralicio, el Presidente del Club de Empresarios, el cantante de moda y la plantilla completa del más laureado club de fútbol del Reino. Todos ellos, como era costumbre, llegaron algo después que los redactores y los reporteros gráficos de los principales medios de comunicación de ámbito nacional y que un grupo de turistas japoneses que esa mima tarde había estado visitando la Reserva. La Familia Real envío un mensaje de solidaridad con todos ellos y se disculpó por su no asistencia, motivada por el ineludible compromiso que sus miembros habían contraído para participar en un evento deportivo de rango internacional.

Unas horas después, que al burro se le antojaron una eternidad, y tras la conferencia de prensa, apretones de manos, gestos de preocupación, sonrisas falsas y una dilatada sesión de poses para las fotografías de rigor, el Capitán General, ataviado con su impoluto uniforme de gala, dio la orden de iniciar la operación de rescate, y una enorme pala excavadora comenzó a arrojar toneladas y toneladas de barro al fondo de la sima. El burro, inmediatamente, empezó a sacudírselo de encima para subirse sobre los montones que se iban formando, cuando, sorprendido, escuchó un leve quejido procedente del rincón más oscuro de aquel lúgubre agujero. Y, en ese instante, le pudo más la curiosidad que el deseo de salvarse.

Tras unos minutos, el Capitán General ordenó parar la pala excavadora e iluminar el fondo de la sima para así poder observar como había prosperado el burro en sus intentos por escapar de la misma. Pero, al asomarse desde el borde, quedó entre molesto y estupefacto. El burro no se había movido del fondo de la sima y con su cuerpo, ya en parte cubierto por el fango, trataba de dar calor a una cabritilla bañada en sangre y con las patas traseras evidentemente quebradas. Pese a que la estampa contemplada no era como para albergar esperanzas de que la operación que se estaba ejecutando llegase a buen fin, el Capitán General, con voz firme, ordenó que la pala excavadora reiniciase su tarea y tras unas horas, en las que ningún sonido salió del fondo de la sima, esta y sus fortuitos moradores quedaron totalmente sepultados.

Al día siguiente, la prensa escrita y prácticamente todos los noticiarios televisivos y radiofónicos coincidieron al resumir la noticia:

“Ayer por la tarde, un burro que había escapado de la Reserva Natural, cayó en una sima cercana. Tras afanosas y desafortunadamente infructuosas labores de rescate, el Excelentísimo Señor Arzobispo, en su calidad de Portavoz del Gabinete de Crisis, declaró que este órgano había llegado a la conclusión de que el animal carecía de la mínima inteligencia, motivo por el cual no había sido capaz de aprender la lección. El Consejo de Ministros, tras decretar el cese fulminante del Director de la Reserva, estudiará próximamente erigir en el lugar, en forma de estatua ecuestre con grandes orejas de burro, un Monumento a la Estupidez, como instrumento aleccionador que contribuya en el futuro a evitar desgracias similares. El escultor oficial del Reino se ha mostrado entusiasmado ante el anuncio gubernamental”.

A la cabritilla ni la mencionaron.

(Septiembre de 2005)

viernes, 29 de marzo de 2013

TNT

Esta vida que cargo como roca
de Sísifo a la espalda es una bomba
que más pronto que tarde
terminará estallando.
Espero hallarme lejos cuando ocurra
y disponer, por tanto,
de otra oportunidad
para empezar de cero.
Pero mucho me temo
que la explosión, el estallido, el boom, kaboom, el cataclismo
será en la intimidad de mis adentros.

jueves, 28 de marzo de 2013

Rapiña

Cuando más hundido estaba el pueblo en la miseria, decidieron construir otra pirámide.