Qué necia pesadumbreLa de un ateo
Que esperando un milagro
Pierde su tiempo.
Y yo, sabiéndolo,
Sin fe ruego a la O
Por tu regreso.
Ilustración: María Santísima de la O.

"Quiero seguir siendo libre, al igual que en vida recorrí mil caminos, seguiré corriendo sin parar."
Manuela Rejas.




Me arrastro ante el despertador,
como un gusano pidiendo clemencia.
Pero él sigue con su grito fiero,
implacable, impertérrito.
Dolo Vidosa

Sin mancha herido roto.

"Quiero decir contar
hasta dos o hasta cinco"
Mario Benedetti.
De noche alguna noche
Lo cierto es casi todas
Cuando lo acosa un sueño
Y estalla en aguijones
Que se hunden en las manos
Contra la espera el sexo
Y todo cubre en sangre
De vísceras picadas
De vómito insolente
Y en la náusea pervierte
Las mejillas los labios
La osamenta el aliento
De noche asqueado entonces
Impotente aterido
Atónito en su semen
De noche digo entonces
Si es que puede eludir
Ingerir los sedantes
Quiebra el bozal se arranca
La camisa de fuerzas
El nudo en la garganta
A golpes convulsiones
Zarpazos rasgaduras
Patadas dentelladas
Revienta los grilletes
Las manos desanuda
Las rejas despedaza
Y se abraza a lo cóncavo
Y se traga el espasmo
Y sin eco el jadeo
Y en su asfixia acolchada
Se demora su pecho
Y se muere se muere




