La flor del tabaco
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*(Pues si mata… que mate)*
*A Manolo Rubiales –echando humo.*
*Ayer noche, al quedarme sin tabaco*
*–Estaban los estancos y colmados,*
*Los quioscos...
domingo, 18 de agosto de 2019
Imperiofilia
"A mí el Imperio", dijo
ante la multitud narcotizada,
con claras intenciones populistas
de al fondo, muy al fondo a la derecha.
Estaba convencido
de que jamás vendría
la montaña a Mahoma,
y además él no era
profeta aficionado a la escalada.
"A mí el Imperio", repitió vehemente
—mentecato sin mente o juicio o seso—.
Entonces el Imperio —quién lo hubiera esperado—
se vino a él como un alud de lava,
lo llevó a las mazmorras y, después
de lamerle y llenarle
de babas el cogote,
le rompió sin condón
ni vaselina el culo.
Todos pudieron verlo
en la enorme pantalla que el partido
había contratado para aquel
magno acontecimiento que, a la postre,
resultó una función porno sin precedentes.
"Donde las dan las toman", pensó con regocijo,
un indio boliviano sin papeles
que había acudido al mitin,
porque un vecino suyo
—el del dúplex del 5º B, otro 'okupa'
venido de los Andes peruanos—
le había asegurado
que habría cerveza gratis
al fin de las arengas
de los politicastros.
La caduta degli dei
"Un nuevo y extraño ser
ha nacido en la ciudad"
Asfalto
"Un poeta en Rusia es más que un poeta."
Yevgueni Yevtushenko
Misma hora y en la misma ciudad de provincias. Mientras —ebrios de irracional e infundada mitomanía 2.0 y alcohol garrafón de 95 octanos— más de 5000 enfervorecidos aficionados acuden a presenciar la presentación del pateacueros local del momento, 17 amantes de la literatura se congregan en una humilde librería para participar en un recital poético en homenaje a Gloria Fuertes —amén de excelente poeta, incansable luchadora en defensa de la igualdad de la mujer, la paz y el medio ambiente.
Qué lejanos, qué olvidados ya aquellos tiempos —década de los sesenta del pasado siglo— en los que poetas soviéticos como Ajmadullina, Rozhdestvenski o Yevtushenko colgaban el cartel de no hay billetes en diferentes estadios en la URSS. Quizá el más destacado en este aspecto fuese el último, de quién se afirma que llegó a declamar en el Lenin de Moscú ante más de cien mil espectadores. Pero Yevgueni Yevtushenko también llenó estadios en otros países como México, España o Chile, e incluso el archiconocido Madison Square Garden de Nueva York.
Os seguiría contando curiosidades poéticas, pero en unos minutos dará comienzo, por enésima vez, el partido del siglo. Ya tengo puesta la camiseta —80 euros— y preparadas la bandera, la maría, los frutos secos y la cerveza bien fría de marca blanca.
En la fotografía: recital poético de Andrei Voznesenski.
sábado, 17 de agosto de 2019
Pecio
Un barco abarrotado
de doblones de plata
y latas de cerveza
naufraga en las ignotas
aguas de un litoral
neblinoso y sin faro.
Aquí nunca amanece
y jamás es visible
el brillo de la luna
velando las estrellas.
¿Cómo encontrar, entonces,
el pecio que nos sacie
la sed y nos aporte
la escala y la leyenda
de los mapas? Ron, ron,
la botella de ron
ronronea lo mismo
que un gato con su séptima
vida en la cuerda floja.
En la escuálida rada
custodiada por fieros
escualos ya no quedan
apenas barriletes
bailando bulerías,
ni cocos con la entraña
colmada de agua dulce.
Debe ser primavera
pero las pesadillas
que, en la noche, se quiebran
cuando el aire se anega
de cantos de sirena,
contaminan la arena
turquesa con letales
turbiones de cellisca.
Una violenta ráfaga
de pánico ha cerrado
a cal y canto —mudo—
la puerta. Esto es el fin,
mi único amigo, el fin.
Malamente
En España, cuyo más frecuente pecado capital ha venido siendo desde tiempos inmemoriales la envidia, es bien sabido —sin necesidad de encuestas, la pertinaz evidencia cotidiana avala tal afirmación— que entre el 99 y el 100 % de sus ciudadanos, pueblerinos y aldeanos son poseídos casi desde la misma cuna por el horripilante y descerebrado espectro de un seleccionador nacional de fútbol que, puertas giratorias del Averno mediantes, puede también adoptar a su antojo la personalidad de politólogo cum laude y Presidente del Gobierno por la Gracia de Dios. Y a título vitalicio, como los reyes. Esto ha venido siendo así hasta hace poco. Pero la cosa, tras la aparición de Rosalía Vila en el panorama artístico nacional, ha terminado complicándose. Así, se ha puesto la noche rara, y ahora todos llevamos también en lo más adentro un implacable, maleducado y soez a lo Perez-Reverte, y muy vehemente e infalible crítico musical. Sin puta idea acerca del oficio, pero implacable y etcétera. Mu mal, mu mal, mu mal.
(Sordoceguera logorreica, esa sin par sociopatología, connatural a la Marca España)
(Sordoceguera logorreica, esa sin par sociopatología, connatural a la Marca España)
Mastuerzos y demonios
Para tratar de desacreditar a los solidarios, a los que rebosan humanidad y empatía desde el altruismo y el compromiso, han acuñado —como moneda falsa tan afín a la estafa como a la usura— el término 'buenismo'. Ellos, los de la camisa nueva con el yugo y las flechas bordados en rojo la víspera, los de la tez requemada y el corazón de cinabrio, los malignos, los demonios fascistas. Un término aberrante e ignominioso que repiten como M61 Vulcan, tanto ellos como los mastuerzos con cerebro de loro subespecie vinilo rayado, a objeto de enmascarar —aquí completamos el quiasmo— su esterilidad y podredumbre.
viernes, 16 de agosto de 2019
El Rey
(Ópera bufa)
Esta noche he soñado
con la ciudad de Ilión
comida por las llamas,
un caballo traidor
y Aquiles, travestido,
acatándo las órdenes
de Odiseo el cobarde
—surcos de sal y miedo.
Y entre el humo y la sangre
cegando mis sentidos,
he buscado la luz
—quién no la buscaría—
de los ojos sin par
de la sin par Helena.
Y he hallado sólo sombras
chinescas. Tercer acto:
Paris asesinando
a Aquiles por la espalda.
Tras el fuego, el saqueo
perpetrado a destajo
por los impíos aqueos.
Consternado por tanta
y sangrienta masacre
y con lágrimas negras
mamando desde el último
rincón de las entrañas,
infringiendo el guïón
he cantado con voz
de solista tenor
"Oh, Troya, pobre Troya".
Y el coro —cómo molan
los ripios operísticos—,
todos sus integrantes
a la par, al unísono,
ha dado en responderme
"Agárranos la polla".
¡Joder, un coro mixto!
Cae el telón sin dejar
paso a los teloneros:
el Coro del Ejército
Rojo de cuando la URSS
aún era el contrapunto
al saqueo, la codicia
de la Alianza Atlántica,
gendarme, juez, fiscal
y parte de Occidente.
Epílogo: Penélope,
con tacón y valija
diplomática en tono
marrón —¡vaya un marrón!—
sacando del teatro
de forma clandestina
una bandera blanca
que nunca destejió,
y sabiendo que nunca
podrá ya regresar
a las playas de Ítaca,
ni oír un rock & roll
en vivo y en directo
en la voz de Elvis Presley.
Ilustración: Helena y Paris, por Jacques-Louis David.
Cangrejos antropófagos
Esto era la re(de)generación democrática prometida por la derecha ultramontana andaluza. Desmantelar el cortijo para dejar en su lugar una viña sin vallado. Más tarde, aunque bien pronto, arrancarán las vides. Y parcelarán la finca para venderla a saldo a las alimañas centrípetas que crían sebo sepultando la albahaca y la retama bajo pesadas losas funerarias de hormigón y asfalto. Demolición (des)controlada, preludio de lo yermo, para allanar el camino a los bárbaros y sus razias. Los rancios señoritos clásicos alzándose sobre las poltronas de los ya no tan nuevos ricos con falso pedigrí obrero, caídos en desgracia por sus propios y muy abominables pecados. Una vez más, la alternancia, ese engendro insaciable de todos los demonios.
(Erial)
(Erial)
Edithor
Edithor
Tb. Editroll.
1. n. p. m. Sujeto que, dedicado al mundo editorial, presume de progresista a la par que, debido a los estúpidos comentarios que de manera compulsiva pública en las redes sociales, se piensa martillo de herejes ["España, evangelizadora de la mitad del orbe; España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra." Marcelino Menéndez Pelayo.]; y no es más que un pobre diablo un tanto chocho y con impasibles ademanes de carácter nacionalcatolicista.
Tb. Editroll.
1. n. p. m. Sujeto que, dedicado al mundo editorial, presume de progresista a la par que, debido a los estúpidos comentarios que de manera compulsiva pública en las redes sociales, se piensa martillo de herejes ["España, evangelizadora de la mitad del orbe; España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra." Marcelino Menéndez Pelayo.]; y no es más que un pobre diablo un tanto chocho y con impasibles ademanes de carácter nacionalcatolicista.
jueves, 15 de agosto de 2019
Nanay
Bebo el granito en rama
que brota de las fuentes
de hielo del Averno
—la laguna sin pájaros.
No mitigo mi sed
de sol y sal y hormigas
acopiando en silencio
migas de pan y cánticos
de sirenas en modo
alarma —alerta roja—,
libando con pajita
el cóctel mineral
de cuarzo, feldespato
y mica. Solicito
al camarero —un diablo
con probada experiencia
en pócimas— un par
de cubitos de cieno
amén de una rodaja
de limón. Me responde
con un gesto: "nanay
de la China" —del árbol
de las lamentaciones
nadie debe tomar
fruto alguno—. De modo
que continúo engullendo
a palo seco el caldo
de cantera. Cien mil
moscas robapanales
con garras de erupciones
balcánicas anuncian
que amanece septiembre
del lado del ocaso
y que pronto los odres
de cantos esculpidos
a golpe de martillo
se verán rebosantes
como cloaca colmada
de espectros y cadáveres
—tras la primera guerra,
en toda causa bélica
las trincheras abiertas
en el lodo formado
por la sangre empapando
el vacío dejado
por las aves fugaces
que huyeron hacia el norte,
eran apuntaladas
con las tibias anónimas
de los soldados rasos
muertos y abandonados
en los campos estériles
de batalla—. Un vampiro
con aliento volcánico
—hiede a azufre y fritanga—
me ofrece amablemente
su yugular. Mañana
la resaca será
tan pesada que puede
que vuelva a conjurarme
para no beber nunca
más piedras on the rocks.
Es hora de cerrar
el tugurio; el fragor
pertinaz de las gotas
de silencio aporreando
los cristales auguran
un mal final de fiesta.
De pronóstico reservado
—Doctora, qué tengo que tanto me atormenta.
—Bueno, le ha salido un patriota en el culo.
—¿Y eso?
—Es su hábitat natural. Ya sabe: lameculos, comemierdas, caraculos, adictos a dar por culo...
—¿Y es grave?
—Es la cepa española. Muy agresiva.
—¿Y hay algo que se pueda hacer?
—Verá, no soy especialista, pero la derivaré a la mayor entendida del país en la materia. De momento le recetaré morfina.
—¿No podría ser algo más fuerte?
(Patrioteritis tópica maligna)
155 andaluz, y también dos huevos duros
NePPotismo o de las ventajas para acceder a un empleo público teniendo como hermanísimo a Moreno Carbonilla. La re(de)generación democrática va viento en popa con la derecha corrupta y sus dos primos hermanos —de 'caspa' le viene al galgo— desmantelando Andalucía y colocando por el morro a amiguetes y allegados. Esto sí que es un 155 con un par, y a ti te encontré en la calle, Catalino. Otrosí: Surrealismo radical de al fondo a la derecha —espectacular, por inigualable—, la jeta que le echa a todo Bendodo. Cemento armado contra la democracia, el servicio al pueblo 'soberano' y la decencia. ¡Vivan los hermanísimos y olé, mi 'arma'!
miércoles, 14 de agosto de 2019
Europa, crimen y barbarie
Escucho a los 'Provida'
decir gilipolleces
en tanto el Open Arms
se pudre a la deriva
cargado de cadáveres
que aún se piensan vivos,
y me entran unas ganas
locas de hacer papilla
a tanto malnacido
de golpe en pecho y rabo
y cuernos de cabrón
de todos los demonios.
A hostia limpia. La Europa
genocida se escribe
con 'g' de gilipollas
y una gran 'C' mayúscula
de cerdos asesinos.
Habría que acabar
con tanto hijo de puta;
lentamente, a dolor,
a pellizcos, merecen,
psicópatas de mierda,
morir con gran tormento.
Antes ellos que aquellos
que huyen de la miseria
con nada más que lágrimas
como exiguo equipaje.
Ojalá una epidemia
selectiva acabase
con esta infame plaga,
esta horda de mastuerzos
al servicio exclusivo
de la desigualdad
creciente y los mamones
que viven como príncipes
a costa de los parias.
¡Que alguien les rompa el culo
con una enorme polla
y luego los arroje
a una cloaca inmunda!
¿Delito de odio? El odio
que yo pueda expresar,
no es nada comparado
con tanta indiferencia
de consecuencias trágicas
y ADN fascista.
Fascista, sí, fascista,
llamemos a las cosas
de una vez por su nombre;
¡basta de medias tintas!
Sueño con destripar
con mis manos a tanto
dirigente bastardo
al servicio del crimen,
a tanto hijo de perra
con disfraz de demócrata
ocultando su esencia
de asesino fascista.
La Europa genocida
se alza sobre millones
de cadáveres, pobres
e indefensos diablos
saqueados por los siglos
de los siglos, cadáveres
muertos al fuego lento
del afán colonial,
que hoy han visto sumarse
a esas llamas el frío
de una muerte espantosa
en un lecho marino.
Europa, oh, pobre Europa,
tomada por legiones
de asesinos vistiendo
cuello blanco y corbata;
criminales de guerra
en la paz, esta paz
de gula y cementerios.
Yo os maldigo, cabrones.
Los hijos de la Bestia
En lo relativo a la posición que adoptan frente al drama de los inmigrantes que, huyendo de la miseria ocasionada por la codicia del mundo 'civilizado', naufragan o quedan a la deriva en el Mediterráneo, hay dos tipos de seres humanos: los que acuden a su rescate y los que se muestran de acuerdo con que sean rescatados. De otro lado están los genocidas, alimañas sin ética ni conciencia muy por debajo de las peores de las bestias del Averno.
(Tanto mata, mata tanto, Matteo Salvini que el 'Guapo'.)
martes, 13 de agosto de 2019
Masterchef Revolution edition
—Camarero, hay un fascista en mi sopa.
—Oh, no sabe cuánto lo lamento, señora. Se la cambio de inmediato. Y, si así lo desea, le puedo proporcionar una hoja de reclamaciones para que haga constar su queja al respecto.
—¿Sería de utilidad?
—Pues, siéndole sincero, he de decirle que lo dudo.
—Pues tráigame mejor un cóctel.
—¿Molotov?
—Si es tan amable.
(Cómo le gusta la gasolina...)
Geometropatologías (2)
Y, más allá de los equidistantes, aquellos que se empecinan en ubicarse siempre fuera del plano.
(Inmovilimbos)
(Inmovilimbos)
Geometropatologías (1)
Tal vez sea la adicción mórbida a las equidistancia uno de los métodos más eficaces para no avanzar hacia ninguna parte.
(Inmovilismos)
(Inmovilismos)
lunes, 12 de agosto de 2019
Leña al 'moro', que es de goma
Andan estos días sacando pecho los patriotas de Santiago, cierra España y leña al 'moro' y otros invasores del sacrosanto del solar patrio, con el asunto de Richard Gere y el Open Arms. Y se preguntan en las redes sociales de manera retórica si aquellos que reprobaron en su día al explotador Ortega, no serán los mismos que hoy cierran filas en torno al gesto solidario del actor. Y uno reflexiona y, dando la vuelta a la cuestión, concluye que son los que cerraron filas en torno al multimillonario gallego, gran maestro en embaucar al fisco y al pueblo 'soberano', los que hoy afean el gesto al multimillonario hollywoodense. Por qué, señores, por qué. ¿No será que de tanto enarbolar la bandera de cartón piedra del patriotismo supremacista y excluyente habéis acabado dando en ser unos racistas de mierda? Por otro lado están los puros, los impolutos, los estériles, los que no se casarían ni consigo mismos, los ineptos para tomar partido por su exacerbado miedo a terminar manchándose. Los extremos se tocan; aberrante amancebamiento que destripa con saña lo que aún no ha nacido, el futuro. Cuánta barbarie vestida de domingo.
Amebófilos
Cuando alguien, con esa simpleza mental propia de las amebas, te pregunte acerca de por qué no te llevas a los náufragos del Open Arms a tu casa, no te molestes en responderle. Con los fascistas no se dialoga —entre otras cosas, suelen carecer de aptitudes para el diálogo—, a los fascistas se les combate.
(Más vale Richard en mano, que cien ortigas volando.)
(Más vale Richard en mano, que cien ortigas volando.)
Alberto Cortez, sempiterno cantautor protesta. (Carlos Parejo)
Artículo publicado originalmente en la Revista La Comuna (revistalacomuna.com), el 8 de abril de 2019
Tras la muerte del cantautor de origen argentino y destino universal, Carlos Parejo le rinde merecido homenaje.
Se ha muerto nuestro querido Alberto Cortez. Ese cantautor que creíamos casi eterno. Empezó a tocar el piano en su Argentina natal a los seis años y a componer canciones con doce: su primera pieza fue Un cigarrillo, la lluvia y tú. Con dieciséis, forma el conjunto folklórico “Los Andariegos”, pero su padre le niega el permiso por sus malas calificaciones en el colegio. Y eso que ya era un hombretón que medía cerca de dos metros; pero un hombretón tan afable que en el colegio le llamaban Chiquito García.
A los dieciocho empieza a estudiar la carrera de Derecho, ya independizado de su familia; Y va pagándose la Carrera con actuaciones nocturnas en boîtes y salas de fiesta bonaerenses. Hace entonces sus pinitos como solista de una orquesta de jazz, bautizándose con el nombre artístico de Alberto Cortez, que le acompañaría de por vida.
En 1960, con apenas veinte años se viene Europa con una guitarra y una maleta repleta de canciones. Se casa con una joven belga y en el año 1964 llega a España. Participa como autor en el festival de Mallorca con la canción melódica “Me lo dijo Pérez”. No gana, pero el tema interpretado por cantantes como Karina, Moncha o Los Tres Sudamericanos se convierte en un éxito universal. Y le vino el éxito después de tanto esfuerzo y de luchar con tantas dificultades desde adolescente.
Empieza a grabar discos con la orquesta de Waldo de los Ríos en Madrid; aunque imagina otros mundos más libres y solidarios mientras cuenta estrellas por la noche. En el año 1967 canta en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, rompiendo totalmente con su vida profesional anterior, hasta entonces mucho más frívola. Ante el asombro de la audiencia, canta canciones revolucionarias. Se trata de poemas de Atahualpa Yupanqui, Jorge Dávalos y Pablo Neruda musicalizados. Y es que fue uno de los primeros cantautores protesta hispanos, de los llamados cantautores “rojos” en la España franquista. Sería pionero –junto a Paco Ibañez– en ponerle música a poetas malditos y prohibidos como Miguel Hernández o Antonio Machado.
Joan Manuel Serrat retoma la antorcha encendida por Alberto Cortez (año 1969) y presenta un trabajo discográfico con canciones con textos de Antonio Machado en donde incluye un par de ellas con música de Alberto Cortez, “Retrato” o “Don Guido” y “Las moscas”. Da un nuevo giro. En 1971 el gobierno mexicano adopta y utiliza su canción ecologista “Mi árbol y yo” para una campaña nacional de reforestación. Y ya con el cantautor Facundo Cabral inicia un espectáculo creado exprofeso para los dos, llamado “Lo Cortez no quita lo Cabral”. Se estrena en México en el Teatro de la Ciudad. También actúa con Pablo Milanés en el Teatro Nacional de Santo Domingo, en el marco de dos conciertos históricos denominados “De poeta a poeta” con cien representaciones. Curiosamente, sus amigos serán muchos y fieles y le durarán toda la vida: Facundo Cabral, Joan Manuel Serrat o María Dolores Pradera. Y así van pasando las décadas y – como Antonio Machín o Charles Aznavour – llega a frontera de los ochenta cantando por numerosos países de los cinco continentes.
¡Qué vida tan bien vivida y aprovechada! ¡Cuántos miles de personas se hicieron un poco más idealistas escuchando tus canciones que clamaban con dulzura y nostalgia por un mundo más justo y solidario!
(¢) Carlos Parejo Delgado
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