sábado, 27 de febrero de 2010

El nudo


Una soga la higuera
La mandrágora el miedo
Los orines la náusea
Los espasmos las heces
La hiel las horas muertas.

viernes, 26 de febrero de 2010

Boceto apresurado para un nocturno


(Golpe de gracia)

Postrado

De rodillas
Nada imploro
Ya no espero
Clemencia
Ni prodigios
No es tiempo
Ya de súplicas
De altares
Redenciones
Milagros
Amnistías.
Postrado
De rodillas
Sólo ansío
Que todo
Pase
Pronto el golpe
Ya
De gracia el fin la noche.

Amapolas (a un cuadro de Mar Sánchez)


Amapolas quemando el horizonte
Calcinado seráficas los trigos
Altivas sin apenas maquillaje
Las alas cercenadas la caída
Tristes de sangre herida rojas ama-
polas tornando en vida lo amarillo.

Ilustración: "Amapolas", de Mar Sánchez
(Medidas: 120 x 100 cm. Técnica: Óleo al agua sobre lienzo).

Poema escatológico


Tanto tiempo en su afán
Soñando con ser hito
Que al fin mudó en mojón
–Vocablo polisémico
Que puede ser usado
A modo de sinónimo
O bien como es sabido
Con un significado
De tinte escatológico
Completamente opuesto.

jueves, 25 de febrero de 2010

Haikus urbanos (veinte)


Se echa de menos
La luz de las estrellas;
Noche amarilla.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Última voluntad

Despertar a tu lado.
No digo cada noche
Roído devorándote
No digo cuerpo a cuerpo
Muriendo en ti muriéndonos.
Despertar contra el suelo
A los pies de tu cama
Como un perro que sabe
Que sólo ha de rumiar
Ya el hueso duro cóncavo
Letal de la impotencia.

Fin


Se acabó
Esto es todo
Nada
De aquella vida
La vida
Permanece

martes, 23 de febrero de 2010

Que no vale la pena


Que no vale la pena.
Me digo
Me reitero
Que no vale la pena
Que todo esto es mentira
Un fraude una falacia
Falsaria devoción
Sofisma hueca máscara
Que no vale la pena
Tan huera esta esperanza
Que son pura invención
Los sueños estas alas

Y qué si la verdad
Tampoco vale nada.

lunes, 22 de febrero de 2010

Robo de mar


(Rompientes)

Como un islote exiguo
Sin balsa orilla
Puerto
Sin una vela al viento
Ni mapa
Del tesoro
Sin gaviotas
Ni aullidos
De sirenas
Sin mar

domingo, 21 de febrero de 2010

Buscamos


A Isabel

"–con mis ojos fecundos para alcoba de pájaros".

Isabel Guevara.


Buscamos ateridos

Como pájaro atado
Bajo el crudo rocío

Un nido en la pupila
De la paulonia en flor

–Tibieza derramada
Contra la escarcha yerma
Que atenaza las alas
Del corazón desnudo.

sábado, 20 de febrero de 2010

Como un gusano pidiendo clemencia


Me arrastro ante el despertador,
como un gusano pidiendo clemencia.
Pero él sigue con su grito fiero,
implacable, impertérrito.

Dolo Vidosa
HACE YA incontables lunas no existía el tiempo; sólo espacio y movimiento, vida y muerte, daban cuenta de la sucesión de las estaciones, del ciclo interminable de la savia y de la sangre. Con el tiempo -que, como ya ha sido dicho, entonces no existía- tan afortunada carencia comenzó a ser considerada peligrosa por chamanes y tiranos: ¿cómo alcanzar a subyugar al Hombre, cómo explotarlo, en un mundo en que todo fluía continua y mansamente sin plazos por cumplir ni metas que cruzar?, se preguntaban. Y comenzaron a buscar con ahínco un método, una cadena, el arma definitiva con la que dominarlo. Les costó inhumanos esfuerzos, noches de insomnio -durante las cuales se les fueron oscureciendo perfil, vísceras e intenciones-, así como la pérdida absoluta de sus rostros de enmascarados sin retorno tras la infame y ventajista cobardía de las sombras. Pero les mereció la pena: por fin, una noche sin luna ni estrellas, terminaron inventando el nunca, el siempre, los relojes.

Nunca sueñes


Nunca me mires
Vuelve
La espalda a estos pingajos consumidos
Qué agónicos se asfixian
En lo cóncavo

Al grito desgarrado de este espejo
Arrítmico y reseco en su hemorragia
Muriendo sin
Tu luz tu voz
Muriendo.
Ya no me mires
Dime adiós nunca
Me sueñes

No sea que al soñarme al fin
Comprendas

Te envuelvan con sus fauces
Palpes sientas

Dolor llanto y zozobra
Náuseas miedo

Congoja abatimiento evanescencia
Las ansias la impotencia un mar rugiendo
Rompiéndote también también
Muriendo.

viernes, 19 de febrero de 2010

Solución

Está lloviendo tengo
Ahogadas las liturgias
Y está lloviendo a males.
Y es tanto ya el diluvio
De aquel sol que
Crujiendo
Como pez en el ascua
Me diluyo en cenizas.

jueves, 18 de febrero de 2010

Consumismo

Sin mancha herido roto.
Igual que un trasto viejo
De no usar y tirar
Echado al vertedero
Cubierto en desazón
Me voy mudando estiércol
Emanando en mi asfixia
Sed metano crujiendo
Descompuesto estallando
De silente destierro.
Manchado inmundo roto.
Sin nada por decir
De aquello nunca dicho
La tierna cicatriz
Se abre de nuevo al labio
Y en su infecta matriz
Insaciable y caníbal
Se dibuja tu nombre.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Seguidilla


Pa’ mí fuiste la vida,
Liturgia y suerte;
Qué engañosos disfraces
Viste la muerte.

Cuánta amargura
Saber tras de tus hábitos
Mi sepultura.

Las tetas más bonitas del mundo



Una ciudad cualquiera. Una calle cualquiera. Una esquina cualquiera. Dos personas chocan brutalmente. La primera una chica que lleva consigo una caja que sale despedida por los aires. La segunda un chico que corre desesperadamente huyendo de no se sabe el qué. Este es el comienzo de "Las tetas más bonitas del mundo", una historia urbana sobre dos personas perdidas en el mundo y perdedoras en el juego de la vida, a las que el azar une violentamente una vez y vuelve a unirlos de nuevo para entretejer lo que puede ser el comienzo de una gran amistad... o algo más.

martes, 16 de febrero de 2010

Cuento erótico (cuestión de perspectivas)


SE PUSO a escribir un cuento acerca de Blancanieves y le crecieron los enanos. Buena suerte (para Gruñón, Mudito y compañía).

lunes, 15 de febrero de 2010

En este oficio atroz de fracasados...


En este oficio atroz de fracasados
No es fácil poetizar los sentimientos.
No cabe en la palabra un grito el ay
No cabe el estilete del silencio
No caben la esperanza un miedo el frío
No cabe el horizonte un tren perdido.
Difícil con las ansias en la nieve
Cantar en un poema la tristeza
Cantar cuentos contar cantos ser música
A imagen de las náuseas en su arritmia.
A veces el amor –ese espejismo-
No obstante se simula contemplado
Fielmente en los jirones de un poema
Haciendo renacer sueños antiguos
Veraces como carne y alfabeto.
Mas sólo una verdad –papel en blanco-
Acecha mansamente muda acecha.

domingo, 14 de febrero de 2010

Transmudaciones


LA NIÑA DE OJOS celestes y trencitas diminutas teñidas de azufre sostenía entre sus manos una muñeca que temblaba. Era una muñeca-hombre que aullaba tímidamente llanto y náuseas contenidos. Entretanto la niña –con fruición y mano férrea, pero inocente- jugaba a estrangular sus sueños, a arrancarle la lengua, las alas, a sacarle los ojos, a perforarle el tímpano, el corazón, la luz de los pulmones. No había luna. La niña creció y de una brutal dentellada castró sexo y huellas a la muñeca-hombre, y la muñeca-nido estéril –que en ese instante, ya sin sueños, se soñaba pájaro- comprendió entonces que durante toda su insignificante inexistencia no había sido otra cosa que un patético muñeco sin voz en los espejos. La niña rubia de ojos celestes ya no existía. Ahora las trencitas, desteñidas, eran nieve, y el muñeco de alas desgarradas lloró; al fin lloró bilis y sangre mientras una jauría de cuervos rabiosos picoteaba los restos helados de su semen sifilítico y virgen. La niña ya no existía, pero tenía los labios manchados y la inocencia al desnudo. Era invierno, un invierno de cabellos revueltos y silencio a borbotones. La maldad no se crea ni se destruye, tan sólo nos transforma. Era invierno; la noche, una noche tiznada de amarillos, de arena sin estirpe.

Animal de fondo


Pegado al fondo inmóvil
Oscuro mudo y frío
Su pulso ignoto y ciego
Prensado y desvaído
Se cifra en subsistir
Tragando lama fango.