martes, 20 de mayo de 2008

[**]


Como amapola,

Despertar en la luz

De un trigo claro;

Sólo ser bajo el sol

Sangre sola y sin nombre.


lunes, 19 de mayo de 2008

Ese tren sin real destino


A Paco Arroyo


“O Poeta é um fingidor"

Fernando Pessoa



Me traiciono en mis poemas.

Porque el grito y el lamento

No necesitan palabras;

Basta poner en el viento

Toda la sangre agolpada

En el pulmón purulento

Para lograr que entre el aire

Balsamando el sufrimiento.


Me traiciono en mis poemas.

Transmitir los sentimientos,

Que en las vísceras me nacen,

Y que ajeno entendimiento

Pueda descifrar sus claves

Y, cual suyos, acogerlos,

Requiere que yo me afane

Como artesano del verbo.


Me traiciono y me traiciono

Y transformo “ayes” en versos,

Transmutando mi dolor

En dolor del Universo.

Con la rima y la medida,

Con la elipsis y el hipérbaton,

Con anáfora y metáfora,

Con metonimia y retruécano.


Me traiciono pues procuro

Que la arritmia y el estruendo

De mi centro desbocado

Tengan un ritmo de arpegios;

Que mi estrépito es Babel

Que en mi canto traicionero

Obra el fúlgido prodigio

De ser legado sincero.


Pecado virginal


Sonó el viento en lo oscuro
a cólera en la altura.
Y entonces,
tuvo miedo.

Era
viento;
tan sólo
viento.
Mas tuvo miedo.

[*]


Regreso a mi alma.
Traigo los pies heridos
de zarza y barro;
¿son mis huellas abiertas
o el camino el que sangra?

domingo, 18 de mayo de 2008

Oí tu voz en el jardín, y tuve miedo


Bajo el sordo tañido
Que coagula las llamas
La flor se muda en piedras
Y el pájaro en ergástulas.

Oh ejércitos de herejes
Que alzáis en copa alfanje
El aire vegetal
De un líquido aquelarre,

Oh bocas que cantáis
A una luz de manzanas,
¡Quemad las aras tristes
Que encenagan el agua!


Ilustración: Adán y Eva, de Rubens.

sábado, 17 de mayo de 2008

Nacimiento del mar


Y un dios dijo en la nada

Que se hiciese la luz;

Y nacieron sus ojos.

Y en su celeste el sol,

La luna y las estrellas.


Y un dios hizo la luz

Y nacieron sus ojos.

Cual simientes de piélago,

Los míos / noche oscura,

Se hicieron para el llanto.



viernes, 16 de mayo de 2008

Haz de espadas


Esto es todo; terminó la partida.
Nuestras cartas
------------------------ no eran del todo malas,
Mas nunca supimos como jugarlas…
¡Y que yo haya debido perder tanto
Para que tú no hayas ganado nada!

La costra y el frío


Cuando muera mi amor;
Cuando mude en escoria
Esta helada memoria
Entre ocaso y albor;
Cuando ya ni el dolor
De la sal en la herida
Atestigüe la vida
Que jamás compartimos…
¿Dónde irán los racimos
De la estima perdida?

jueves, 15 de mayo de 2008

XXI (un poema de E. Barrett Browning)


Dímelo una vez más, tú continúa
diciendo que me quieres. Aunque suene,
como dices, al canto del cuclillo.
Que nunca la llanura o las colinas,

Los valles y los bosques son del todo
verdor de primavera sin su canto.
Amor mío, en mis sombras donde hay voces
de duda que me hieren, yo te imploro:

Dime otra vez ¡te quiero! ¿Qué más da
que haya muchas estrellas en la altura
o muchas flores adornando el año?

Di que me quieres, di te quiero, es como
un tañido de plata… Aunque no olvides
a quererme en silencio con el alma.


Elizabeth Barrett Browning


De “Sonetos del portugués”,
traducción de Carlos Pujol.
Say over again, and yet once over again,
That thou dost love me. Though the word repeated
Should seem "a cuckoo-song," as thou dost treat it,
Remember, never to the hill or plain,
Valley and wood, without her cuckoo-strain
Comes the fresh Spring in all her green completed.
Belovèd, I, amid the darkness greeted
By a doubtful spirit-voice, in that doubt's pain
Cry, "Speak once more--thou lovest!" Who can fear
Too many stars, though each in heaven shall roll,
Too many flowers, though each shall crown the year?
Say thou dost love me, love me, love me--toll
The silver iterance!--only minding, dear,
To love me also in silence with thy soul.

Nocturno (III)


Se han dormido los sueños, cansados de cellisca.
Rendidos sobre el páramo,
Finísimas partículas de hielo
Le tejen a su piel un manto oscuro
-Esa noche que cae
Cuando ya perecieron los temblores-,
Que en círculos perfectos sobrevuela su frío.
Sí, se han dormido, mas
Que nadie se lleve a engaño: los sueños
Sienten; aun llenos de escarcha sus párpados,
Sienten; con su sangre parada, sienten.
Porque funde la sal, con su aliento, la nieve,
Y penetra en la herida un licor amarillo,
Salobre y aguzado como espejo.
Y así dormidos, cual custodio insomne,
Se miran en el vuelo del iris de las sombras
Colmados de dolor, pero sin miedo.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Una leve luz en la tristeza


Poder verte.
Poder
Mirarme en tu mirada
Y que una leve luz en tu pupila
Se alumbre como queriendo decirme:

No pudo ser, ni es ni nunca será,
Pero quizá te quise.

martes, 13 de mayo de 2008

Línea de cercanías


Hay madrugadas en las que me siento

Igual que si estuviese despidiéndome,

Como si el nuevo día

Tuviese prisa y no fuese a esperarme.

Luego,

------------ cuando por el Este amanece,

Me adentro en los andenes en rüinas

Marchándome eternamente varado

Sobre el polvo de las sillas de plástico

Que agonizan en la sala de espera.


Intimidad del poema


Canto que se canta.

Sin corazón,

Sin lengua ni pulmones;

Monólogo en silencio

Entre él y quien lo escucha.


lunes, 12 de mayo de 2008

Los puntos cardinales


Mira esta herida que limita al Norte

Con el norte para siempre perdido;

Al Este,

----------- con aquella maraña de aguaceros,

Secando las veletas y los páramos;

Con la sangre manchada de sal por el Oeste,

Y al Sur con el mismo mal, sed ahogada,

Eterna marejada sin un abra

Que acoja las estelas en su seno.

Mira sus ansias mordiéndome el pecho,

Como devora el Levante a la calma,

Y dar la vuelta luego por mi espalda,

Clavándose a traición como el ocaso

Se clava en la mirada del otoño.

Mira su nieve metida en mi sexo

Y su tormenta de arena en mis pasos,

Llenándome de ampollas los suspiros

Y de sabañones el alma.

--------------------------------------- Mira

Las olas amarillas que destila,

Sangre eclipsada

---------------------------- de un ensueño roto.


domingo, 11 de mayo de 2008

Re-conocerse


(El fuego de lo oscuro)


Volver a la esperanza.

Andar con paso firme y sin espanto,

La noche sin caminos que lleva hasta uno mismo

Para volver a ser,

Para volver a estar

Y ser de nuevo parte

De lo vivo.


Con el viento en las alas del deseo, volar,

Sin el peso de un solo pensa-miento

Enturbiando las rutas migratorias

Que llevan al origen, hasta el sur,

Ese territorio mágico

Donde, fugaces, germinan los sueños

Cual flor de un solo día,

E inflaman las arenas un instante,

De efímero calor de eternidades.


Volver a la esperanza y al aroma,

La luna y las mareas,

A la aurora,

Antes de que la noche con su manto

Todo lo cubra por siempre de frío.


Volver a la esperanza,

Volver a las cavernas que atesoran

La ardua semilla de la luz primera,

El fuego de lo oscuro.


Charco sucio


Este estar…NO, YA BASTA!

Arrancadme de un tajo la azogada impostura

De esta agónica vida,

De este aliento en un alma,

QUÉ NO, QUÉ NO ES LA MÍA!


sábado, 10 de mayo de 2008

Angustia


Años,

Sin horas,

Que se desvanecen,

Altas distancias

En briznas de polen,

Minutos

Aguzados,

Angostura en el páramo.

No estar cerca, no estar

Lejos,

No ser, no estar.


Amor (un poema de Susana March)


Me dolerás todavía muchas veces.
Iré apartando sueños
y tú estarás al fondo de todos mis paisajes.
Tú con tu misterio
y tu extraña victoria.
Amor, ¿quién te ha dado esa fuerza de pájaro,
esa libre arrogancia
de mirar las estrellas por encima del hombro?
¿Quién eres que destruyes
mi corazón y puedo, sin embargo, existir?
¿Se vive en la muerte? Se vive
con el alma en desorden y la carne
desmoronándose en el vacío?
Nunca te tuve miedo
y, sin embargo, ahora te rehuyo
porque eres como un dios que me hace daño
cada vez que me mira.
Abandonaré todo lo que me estorba,
todo lo que dificulta la huida
y escaparé por la noche adelante,
temerosa de ti, temerosa
de esta grandeza que intuyo,
de este fulgor, de este cielo
que palpita en tus manos abiertas.
Me dolerás todavía muchas veces
y cada vez me extasiaré en mi daño.

viernes, 9 de mayo de 2008

Sin alboradas


Hay ocasiones en que las llagas
Son tan insultantemente hermosas
Que carecen de posible cura.

Vastas llagas que merecerían
Ser rosas, claveles, azucenas,
Fundiéndose al rocío en el alba.

Llagas del color de la amapola
Agostadas sin mañanas blancas.

jueves, 8 de mayo de 2008

Declaración de inocencia


“Yo no te pido que me bajes

una estrella azul”…

Pablo Milanés.


I


No,

Nada he de alegar en mi defensa.

Soy responsable de desconocer

Mi presunto pecado y, por lo tanto,

Me proclamo culpable.


II


Pero…

Cómo es posible;

No hay en mis manos sangre;

No, dios, están vacías!

CULPABLE, CULPABLE, MÁS QUE CULPABLE!


III


Qué crimen abjurar

Del signo y de la luz de las estrellas,

Renegar de los sueños.

Mas

Es tanto el desafuero en la vigilia!

Tan inicuo el insomnio!


IV


No,

Nada he de alegar en mi defensa,

Sólo ruego la gracia

De lo efímero,

La merced

Del olvido.


Ilustración: Carlos Ramón.