jueves, 10 de diciembre de 2009

La falacia


Nunca esperó, tras saltar, escucharlo gritar "te quiero".

Playa Girón (un poema de Idea Vilariño)


Para todos aquellos -y no son pocos; lo he podido constatar hablando estos días con la gente- que no entienden el gesto -la lucha- de Aminetu.

R.L.

Playa Girón

Siempre habrá alguna bota sobre el sueño
efímero del hombre
una bota de fuerza y sinrazón
pronta a golpear
dispuesta a ensangrentarse.
Cada vez que los hombres se incorporan
cada vez que reclaman lo que es suyo
o que buscan ser hombres solamente
cada vez que la hora de la verdad la hora
de la justicia suenan
la bota pega rompe ensucia aplasta
deshace la esperanza la ilusión
de simple dicha humana para todos
porque tiene otros fines como Dios
como dicen los curas que su dios
tiene otros altos fines misteriosos
otros planes en que entran Hiroshima
España Argelia Hungría y todo el resto
en que entran la injusticia la opresión
el abandono el hambre el frío el miedo
la explotación la muerte
todo el horror todo el dolor del hombre.
Va cambiando de pies según el oro
Según la fuerza y el poder se mudan
Pero siempre habrá alguna
A veces más de una
Pisoteando los sueños de los hombres.

(1961)

Idea Vilariño

La acerba inmutabilidad de la crisálida


Atónito en la piel
Que muda en laberinto
De seda y sal
- a veces
Dudo


--------- ¿tanto he cambiado?

O acaso es que ya tú
Me miras de otro modo
A como hiciste entonces

Aquel tiempo en que aún
No estabas ciega y yo
Aún me soñaba lumbre

Fotografía: Arthur Fink

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Yo también soy Aminetu Haidar (un poema de El Ente)


Que cuando un pueblo canta,
es para espantar todos sus males
y hace tocar la sonanta,
para decir cuatro verdades.

La verdad es que me revienta
que haya tanto falso con
corbata y con chaqueta
que tocan la pandereta
al son que más conviene,
que parecen no tener sangre,
diciendo con la boca chica
pero muy abierta:
"Que coño me importa a mi
si ésta se muere de hambre"

Esa mujer luchadora
por la libertad y los derechos
no se pone medallitas,
ni se da golpes de pecho,
pero tiene dos ovarios
y fijaros si lo tiene fácil,
que ella sola solita
se hace eco en los diarios
defendiendo a su pueblo saharaui.

Y ahora se ponen chulitos
los del otro lado del Estrecho
amenazando con cortar "lo suscrito".
Y es que nadie se entera,
y eso me llena de mal coraje,
de que todo es una puta farsa,
que el problema de las pateras
y el de las putas drogas blandas
es solo un puto chantaje.

A ti pueblo saharahui
que andas pidiendo clemencia,
preso de la indiferencia
y de los que somos cobardes,
a ti te digo que no pierdas
la esperanza,
que algo no se consigue
si no se comienza,
y llevamos veinte días
viendo como esa mujer de coraje,
se está quedando en los huesos,
muriéndose por su pueblo
con una huelga de hambre.

Y a ti pueblo de España
que espantas males cantando,
te pido que dejes de mirar
para otro lado,
que ahora es tiempo de no cantar,
ahora es tiempo de luchar
y decir fuerte y gritando...

... PARA EL SÁHARA LIBERTAD,
POR LOS DERECHOS HUMANOS...
...YO TAMBIÉN SOY AMINETU HAIDAR.


PD: Todos aquell@s bloguer@s que quieran sumarse al apoyo a esta mujer y al pueblo saharahui, puede copiar este texto y la foto y hacer una entrada en su blog, sin poner el autor ni el blog de donde procede, eso es lo que menos importa.

El Ente.




NOTA de El Éxodo: Lo cierto es que me hubiese gustado conocer el nombre del autor. Siempre es bueno poder nombrar a aquellos que aún conservan el corazón.

AL PARECER ÉSTA ES LA DIRECCIÓN DE SU BLOG: http://relatoselente.blogspot.com

Tiempo de poda


Los brazos la esperanza los pulmones
La lengua las pupilas el deseo
Las piedras que dejé marcando el rumbo
A un sueño que jamás frenó al crepúsculo
Y quién sabe si pronto el corazón
Será hasta su raíz también castrado

Mas si has de hacer un yermo de esta ruina

Que agónica palpita desbocada
Llegado ese mal trance

Te lo ruego

Esgrime precisión de cirujano
Alberga en su interior

La podadora

martes, 8 de diciembre de 2009

Breve diccionario de términos políticos (I): competitividad


Competitividad:

1. Relación de condiciones dirigidas a favorecer una incesante y creciente polarización en la distribución de la riqueza.

2. Falacia usada para justificar y potenciar que el pez grande se siga comiendo al chico.

3. Zancadilla.

4. Ventajismo.

La jaula


Se han roto las cadenas del silencio
Y al borde del abismo
Desalado
Se alza en vuelo entre estrépitos opacos
Demente
Casi libre

Aún mana añil
Desde el grillete herido

La mar con su vaivén lamiendo el cuarzo

Esa inmisericorde conjunción
De aliento y de cenizas

Despedazando el aire

lunes, 7 de diciembre de 2009

Guante de nylon en puño de hierro (dictablanda)


EL GRAN PROBLEMA de la democracia, hoy, en los países mal llamados desarrollados –un carcinoma, cuando crece, no supone desarrollo alguno, sino merma-, no está tanto en la corrupción de las instancias gubernamentales o en el desprecio absoluto de los que detentan el poder político hacia la soberanía popular, como en la inexistencia de algo que pudiese ser llamado pueblo. La soberanía popular, el carácter de pueblo, requieren de conciencia colectiva, de espíritu solidario, de cooperación constante, y hay que conquistarlos día a día con la presencia reivindicativa y activa en las calles, en las fábricas, en las escuelas, aporreando sin descanso las puertas sordas de los diferentes poderes del Estado. Nada de eso existe hoy día, salvo en, aunque entusiastas, pequeños y muy contados grupúsculos que, tildados de radicales, son criminalizados y amordazados desde el poder –poder económico- y sus mamporreros políticos y mediáticos para que el germen democrático que tratan de conservar a duras penas no alcance a florecer desalojando la cizaña involucionista que es vomitada sin descanso desde las fauces del sistema.

Declaración de los "Intergrupos Paz y Libertad para el Sáhara Occidental"


Los “Intergrupos Paz y Libertad para el Sáhara Occidental”, respecto de la situación desesperada que vive Aminetu Haidar, en huelga de hambre desde el 15 de Noviembre pasado, y que se encuentra retenida, contra su voluntad, en el aeropuerto de Lanzarote (España), y el abortado regreso de la defensora de derechos humanos, que se ha producido en el día de hoy, 4 de Diciembre, siendo responsable del mismo los gobiernos de España y Marruecos, que han puesto de manifiesto nuevamente el desprecio del Reino Alauita del Derecho Internacional, y del gobierno de España, quieren manifestar lo siguiente:

1.- Instar enérgicamente al Presidente del Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero para que obligue al Reino de Marruecos a permitir la entrada de Aminetu Haidar en El Aaiun por razones humanitarias extraordinarias y el derecho internacional vigente.

2.- Instar al Reino de Marruecos a recibirla de acuerdo con sus obligaciones internacionales, y a garantizar el respeto de sus derechos, en todo el territorio no autónomo del Sahara Occidental (pendiente de descolonización) que ocupa militarmente, contraviniendo la legalidad internacional.

3.- Instar al Presidente del Gobierno Español a que intensifique las presiones diplomáticas sobre el Gobierno marroquí para conseguir la vuelta de Aminetu a El Aaiun. Por otro lado le instamos a que implique a la Unión Europea dentro de dichos esfuerzos diplomáticos.

4.- Pedimos también al Rey de España que realice gestiones ante el monarca marroquí, dados sus estrechos lazos, para posibilitar el regreso de Aminetu a su casa con sus hijos, y a que abandone el territorio ocupado ilegalmente desde el año 1975.

La presidencia de los Intergrupos

4 de Diciembre de 2009.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Invierno


Ya el tiempo aquél
De cálidas auroras
Se pudre sepultado en el invierno
Lentamente

La nieve
Alarga su agonía
Aguda como el filo de una espada
Colmada de laureles de antemano
Y atada a un hambre antigua de alacranes
Que infecta de aguijones piel y espasmos

Desde el poso oxidado de los años
Un cortejo de pájaros metálicos
Chirriando igual que un gozne anquilosado
Se eleva con el vuelo hecho pedazos
Y emigra al interior de los sepulcros
Silente como un canto degollado

Allí gime un cadáver
Carne viva
Que enclaustra en su interior el alma muerta
Del sueño de una noche de verano
Quimera que queriendo ser hoguera
Cayó en las entretelas de un mal trato
Quedándose varada entre la arena
Precaria que presagia un hielo hiriendo
Mortalmente la lumbre en los espejos
Quebrados por la sal de un mal recuerdo

viernes, 4 de diciembre de 2009

La plaga



El triste fenómeno de los cabezas rapadas y otros similares no son más que una erupción en la piel de occidente, la punta del iceberg de una virulenta infección que, desbocada y silente, corre por su sangre y anega sus adentros; víceras, pulmones, corazón, nervios, mirada.

Mi barrio está plagado de rumanos
Polacas colombianos negras moros

Nos limpian los portales cogen fresas
A 5 con 50 euros la hora
Alivian nuestras bajas frustraciones
O al precio de un paquete de pañuelos
Nos venden redención en un semáforo

Ruidosos sin medida
Sin embargo
Son pulcros dialogantes y educados

Se reúnen por las tardes en el parque

Y allí juegan a fútbol se enamoran
Meriendan cuentan cuentos son felices
Olvidan por un rato la miseria

No obstante en nuestra gula desmedida
Soberbios y protervos desearíamos
Que fuesen en lugar de cucarachas
Arañas venenosas alacranes
Hallando así razón para aplastarlos
Y luego hacer borrón con sus vestigios
Igual que hace una plaga de langostas

Desazón


Qué adusta esta creencia
La nada
Por bandera

Y sin embargo

Tanto por hacer

jueves, 3 de diciembre de 2009

La dignidad de Gaza...

La dignidad de Gaza pasa por la defensa de los Derechos Humanos.

El Centro Palestino de Derechos Humanos ha hecho frente a los címinales de guerra presentando querellas en muchos tribunales europeos y de todo el mundo. Por ello, están en el punto de mira del lobby sionista y hoy necesitan nuestro apoyo y colaboración.

Por pequeña que sea esta colaboración, puede ayudar al enorme trabajo legal contra los criminales de guerra israelíes.

Por que en Gaza y en Palestina, la dignidad pasa por la defensa de los derechos humanos, ayúdanos en este ingente trabajo.

Desencuentro


DE SÚBITO un mal día –fue tras aquel malentendido gris bajo la lluvia vespertina; nunca lo olvido- dejaron de verse para el resto de sus vidas. Un hecho éste prodigioso, algo inaudito, teniendo en cuenta que no les faltaban ocasiones más que sobradas para la concurrencia: en el parque, en el vestíbulo, en el metro, los pasillos, la oficina, la escalera… Siguieron, como hasta entonces, transitando los mismos espacios, pero siempre ya a destiempo: habían perpetrado tantas veces la aberrante rutina de evitarse mutuamente que, sin que apenas alcanzasen a percibirlo, esa tarde terminó por mudárseles en costumbre contumaz e infranqueable. Y así, al poco tiempo, se desvanecieron como el humo; nunca más volvieron a ser vistos. Nadie supo lo que pudo haberles ocurrido, pero todos pensaron que lo más probable es que hubiesen muerto. Después los olvidaron. Para siempre.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El rostro de "El David"


SOBRE su pedestal junto al Palazzo Vecchio, la copia en mármol blanco del crispado David que esculpió Miguel Ángel se está meando a chorros. Un grupo de turistas japoneses la observa atentamente en este trance, ajenos todos ellos al arduo devenir de sus micciones. Aguanta a duras penas, pudoroso, el David, y emerge de su párpado una lágrima sin que un solo nipón caiga en la cuenta. Tan sólo una paloma se percata y, haciendo caso omiso a su apretura, se aleja por los cielos de Florencia. Cuando al cabo parece que se marchan, y aliviado suspira el héroe hebreo, el guía llama la atención del grupo blandiendo un gran paraguas amarillo, y comienza a largarles un plomizo discurso acerca de los clásicos y el canon de belleza, que no asumió el toscano en su obra más nombrada. Rindiéndose a la urgencia de sus vísceras, la estatua orina sobre sus cabezas; “MILAGLO” exclaman todos al unísono, en tanto filman, ávidos, la escena y se relamen con fruición los labios. La estatua, complacida, se sonríe, quizá por el alivio que siente en la vejiga, quizá por ser origen de una fe tan hereje, casual y escatológica.

Epíteto


Dónde está la palabra
Que exacta corrobore
El ansia pura y frágil
Que detesta a la aurora
Ese insomne cuchillo
Con las fauces dispuestas
Para exhalar herrumbre
De amordazados cánticos

Dónde esa fantasía
Que adjetiva asombrando
Del color de lo eterno
El cadáver del verbo

Dónde está la tiniebla
Que cobije el gran sueño
En la duda perenne
Ese indicio

No existe

Diálogos (*) (un relato de Alejandra Pizarnik)


-Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía se asemeja a Mme. Lamort -dijo.
-No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de negro del tranvía en nada se asemeja a Mme. Lamort. Todo lo contrario: es Mme. Lamort quien se asemeja a esa de negro. Resumiendo: no solo no hay tranvías en París sino que nunca en mi vida he visto a Mme. Lamort, ni siquiera en retrato.
-Usted coincide conmigo -dijo-, porque tampoco yo conozco a Mme. Lamort.
-¿Quién es usted? Deberíamos presentarnos.
-Mme. Lamort -dijo-. ¿Y usted?
-Mme. Lamort.
-Su nombre no deja de recordarme algo -dijo.
-Trate de recordar antes de que llegue el tranvía.
-Pero si acaba de decir que no hay tranvías en París -dijo.
-No los había cuando lo dije, pero nunca se sabe que va a pasar.
-Entonces esperémoslo puesto que lo estamos esperando.

(*) Este relato puede aparecer también bajo el título de "Un cuento memorable"

martes, 1 de diciembre de 2009

Desentrañamiento


Cómo fingirte extinta cómo
Cómo apagada
Te llevo en lo más hondo y vives
Vives
Calcinándolo todo el horizonte
Ansia y sueños
Creciéndo en mí
Vaciándome

Desde la pequeña ventana del tranvía


Tras la conversación que usted y yo
Pretendo recordar que mantuvimos
Quedó bien claro que Mme. Lamort
Aun contando con una fe infinita
Padece algún trastorno de personalidad
Relacionado con espejos y espejismos
Amnésicos perplejos y enlutados
Y que estoica soporta su insensata ignorancia
En todo aquello que de algún modo concierne
A los sistemas de transporte público
Mme. Lamort no obstante
De bien nacidos es reconocerlo
Hace gala en cualquier momento y escenario
De una educación que es a todas luces
De lo más exquisita
Memorable sin duda

lunes, 30 de noviembre de 2009

El lugar de la herida


Tú eliges el lugar de la herida en donde hablamos nuestro silencio.

Alejandra Pizarnik

Nunca nada un dolor
tan hondo prolongado y pertinaz
tan vasto y deletéreo
como este contumaz silencio a voces
con que armas tu desprecio

Dignidad


Discreta en maquillaje y bien vestida
Con náuseas rebuscaba en la basura
Algún resto producto del dispendio
Que aún fuese aprovechable en su miseria

Protervo un transeúnte que ese instante
Casualmente se hallaba en mi camino
Con un guiño queriendo hacerme cómplice
Me dijo con vehemencia terminante

“En vez de andar hurgando en la inmundicia
Haría bien vendiendo piel o abrigo
Yo fui durante un tiempo peletero
Y sé que sacaría un buen dinero”

Mirándolo afligido y con renuencia
Seguí adelante sin decir palabra
Pensando en que quizá llegase el día
Que hubiese aquella lánguida señora

Sin fuerzas que humillarse a aquella venta
Dejando arrebatarse por los buitres
La escasa dignidad que aún conservaba
Ungida con su abrigo de piel vuelta

domingo, 29 de noviembre de 2009

Agnosticismo


Pulso el interruptor
Se hace la luz
La misma extraña luz
Sin sombras
Siempre
Siempre
Parejo esbozo en la retina
Falaz confirmación
De un mapa inmarcesible

Por encima del bien
Y el mal

De espacio y tiempo

Pulso el interruptor
Holgado gesto
Y un resplandor sin mácula
Chorrea por las paredes
Borrando
Pesadillas

Tacto
Sueños

Me siento igual que un dios así es el Hombre
Del próspero occidente
Feliz como un idiota
Si todo guarda un orden
Y parece hacedero
De rejas hacia adentro
De su adosado exánime

Pulso el interruptor
Pero esta noche
Ya no se obra el prodigio el gran milagro
De la energía eléctrica
Se ha fundido en la altura
La jodida bombilla
Abriendo entraña y puertas
A la duda al espanto

Fotografía: Peter Wienerroither

sábado, 28 de noviembre de 2009

Vertical


Trepar a uñas y dientes, trepar, salir del pozo:
Este anhelo proscrito
Entre el ayer y el nunca.

no plea / sin alegato (un poema de Isabel Guevara)


NO PLEA




to Rafael –from Ramtha-
for “finding value, not in conquering this kingdom
but in conquering ignorance”




new city - - - - you…
certify nothing

not even how you were created assisted
and consumed

you transcend yourself
as the loved one
as the lover


without pondering if you are the result
of a copulation
of superior beings

but you declare, yes
to re-discover yourself in the episode of the absence
between skin and bone

-your breath knows of not being dressed with scraps

________________________________________

SIN ALEGATO





a Rafael –desde Ramtha-
por “hallar valor, no en la conquista de este reino
sino en la conquista de la ignorancia”



ciudad nueva - - - - tú…
no certificas nada

ni de cómo fuiste creado asistido
y consumido

te sucedes amado
te sucedes amante


no ponderas si eres el resultado
de una cópula
de entes superiores


refrendas, sí
re-descubrirte en el episodio de la ausencia
entre la piel y el hueso

-tu soplo desconoce del acicalar mendrugos


viernes, 27 de noviembre de 2009

Execración


Toc toc toc un fantasma
Llama a tu puerta ¿escuchas
Sus gastados muñones
Con espanto golpeando
A destajo el vacío?
¿Sus ansias náuseas vértigo
A lo cóncavo atándolo?
¿Su súplica a Azazel
Clamando por un soplo
Ardiente que le otorgue
Un cuerpo un sueño un labio
La piel la voz sus huellas
La luz que en los espejos
Lastrada de desprecio
Se hundió traspapelada?
¿No escuchas, no me escuchas?
Por sólo un eco breve
Te entrego el alma a saldo

Toc toc

Toc toc toc



Toc





Toc

Gravedad


Se han vuelto a complicar las cosas.
Es cierto que las aguas parecieron
Volver hasta su cauce por un tiempo:
Puro espejismo;
Sigue la sequía.
Sin embargo en el cielo
Nubarrones hambrientos
Amenazan tormenta:
Sediento el más postrero
De los granos de arena.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Remembranzas (II)


La ausencia es una sierpe
Que anida en el silencio de la noche

(Otórgame una tregua
Son celeste
Que calme en su clamor la guerra fría
Tenaz de tu desprecio)

* * *

Con hielo y sal cegando la pupila
Contemplo la augural fotografía
De aquella vasta noche en el solsticio
Preñando el corazón de despedidas

* * *

Sobre un altar de hielo y sed pagana
Con vocación de hoguera en sus cenizas
Oficia el sacrificio de la sangre

Las vísceras aún vivas
Desahuciadas
Del cuerpo que habitaban
Se estremecen

A la espera de un ángel que detenga
El eclipse de luna

El ala en el destiempo
Sin embargo
Talada se hizo infierno y holocausto
Y el corazón

Cordero

* * *

No cabe aquella fecha en la memoria
Sin ayer ni mañana
Hoy
Es siempre

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Remembranzas


La flor de aquel deseo
Antaño en carne viva
No es más que un esqueleto
Hambriento devorando
Pulmón aliento labio
La lengua de un cadáver
Enjambre de gusanos

* * *

Hombre
Que es lobo al hombre
Sus desdichas sin luna
Han malogrado el cántico

* * *

Aúlla el tren
Cae la noche
Hay sal en los cristales

* * *

La escarcha en la paulonia
Me trae a la memoria un no sé qué
Talado

martes, 24 de noviembre de 2009

Noche de eclipse


Sobre el brocal del pozo,
ciego aguarda la lumbre
de un reflejo abatido.

Qué dolor de aguas negras.
Qué azogue en las pupilas,
soga suelta al vacío.

En el vientre del pozo
se consume en la espera
un espejo sombrío.

Loa al odio


Tras una eternidad, sin resultados,
Queriendo doctorarme en ciego olvido,
Hoy trato de aprender modos de odiarte.

Ya sé que no será el odio una adarga
Con nervio suficiente frente al hierro
Violento y pertinaz de tu desprecio,

Mas puede ser cauterio al desarraigo,
Al ser un sentimiento austero y firme
Que no requiere ser correspondido.

lunes, 23 de noviembre de 2009

La fuerza de los elementos


Anhela el corazón, roto y gastado,
mudar, raudo, en diamantes sus mitades,
mas, lento, se desgrana en diminutos
y frágiles coágulos de arena,
desértico, sin brillo, desolado.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Tanka para Isabel


A borbotones,
La fuente del deseo
Mana sin tregua.
Su grito herido riega
La flor de la memoria.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Guiñapos


Se ha cerrado una puerta.
Mordaz trepó la hiedra por sus huellas,
Secándola, fundiéndola al vacío,
Ahogando sus aldabas.

Colmando los abismos que divide,
Dos golpes contenidos de llamada
Estallan hacia adentro, el lodo, el frío,
Talados, olvidándose, olvidados;

Y, al tiempo en que maduran sus pingajos,
Los muros de una hoguera se desploman
Pariendo entre las ruinas un presidio
Sin rejas,
Sin candados,
Sin distancias;
Con sólo un miedo antiguo en los cimientos
Que anega umbral y sangre atestiguando
Que esta atroz pesadilla
No es un sueño.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Posguerra



A L., todavía.

Al fondo del asfalto,
Allí donde, obstinadas,
Las ruinas del lenguaje
A la ciudad desmienten,
Talado escupe vértigo el vencido.

Levántate y camina, no te rindas,
Aún puedes dar batalla,
Sigues vivo
–se dice, mas claudica a la sentencia
Silente que sepulta sus motivos:

La vida no se pierde en las derrotas,
Deserta y nos traiciona en el olvido.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Luces ciegas


Las luminosas mañanas
De desayuno y sonrisas
Se agostaron olvidadas
Entre la espera y la prisa.

Y en la mar desesperada
De mi renuncia sumisa,
Como luna ya menguada,
Sólo ocasos se divisan.

Luz de mi faro apagada
Desde que tú has renegado
De su brillo en tu mirada.

Luz de tus ojos que brilla
Como cuchillo en mi entraña
Asombrada en pesadillas.


Octubre 2007

martes, 17 de noviembre de 2009

La jarra


AYER, por la tarde, una vez más, volví a recorrer la enorme distancia de asfalto y silencio que me separa de tu casa, para tratar de verte a escondidas a la hora en la que pensaba que regresarías de la biblioteca. Estuve agazapado frente a tu portal no sé durante cuanto tiempo. Pero no regresaste. Cuando ya comenzaba a oscurecer e, inesperada, se iluminó una de tus ventanas, emprendí el camino de vuelta cargando en las espaldas de nuevo mi tristeza.

De camino me pasé a saludar a Cristina, mi buena amiga Cristina, tal vez ya la única que me queda –recordarás que en algunas ocasiones, cuando aún me soñaba a tu lado, te hablaba de ella. Sabía que anoche era la suya la farmacia de guardia.

Llovía.

Aprovechándome de su confianza, y a hurtadillas, tomé prestadas varias cajas de ansiolíticos de esos que, más que tranquilizarte, hacen desaparecer el mundo que tienes a tu alrededor de lo intensamente sedado que acabas estando al poco de ingerirlos. Su resultado es apabullante, demoledor. Podrían hacer dormir durante varios días a toda una manada de caballos salvajes. Lo sé porque lo he observado miles de veces durante los largos años en los que se los estuvieron prescribiendo a la buena de Manuela. Afortunadamente, ahora, está mucho mejor. Una de las cosas que más angustia me ha hecho sentir a lo largo de mi vida, aunque no la que más, ha sido que nunca hayamos podido entendernos realmente, a pesar de haberlo intentado con desespero, más ella que yo.

Pero ya es tarde.

Después me fui de putas. Igual te resulta increíble, pero ha sido la primera vez en toda mi vida. Estuve con Nadja, una hermosa chica rumana de diecinueve años, delgada, no muy alta y de largos cabellos rubios, que, a pesar de su cara de niña, aparenta ser, supongo que por el maltrato y los abusos que ha debido sufrir a lo largo de su corta vida, mucho mayor y se muestra mucho más madura de lo que le correspondería por su edad. Nadja es una mujer, dulce y amable, llena de buenos sentimientos; no dejó de sorprenderme poder encontrar a personas tan humanas como ella en la miserable sordidez de un prostíbulo. Pero, pese a su dulzura, finalmente no hicimos nada. Ella, aparte de cordialidad y sexo, no me podía ofrecer otra cosa. Y lo que yo necesitaba, también en esta noche, era sentir cariño, la fuerza del afecto penetrando por mi piel y corriendo de nuevo por mis venas. Pero nada de eso puede comprarse. Creo que cuando se despidió de mí con una gran sonrisa no exenta de un rictus amargo, le había transmitido, sin intención, parte de mi tristeza. Lo vi en sus ojos verdes. Y lo lamenté profundamente.

En el propio burdel compre una dosis de caballo y me la metí en la sangre rodeado por la mugre añeja de los servicios. También ha sido la primera vez. Fue horrible lo que tuve que hurgar con la aguja hasta alcanzar a encontrarme la vena. Y el fuego que, aunque me sintiese anegado de frío, me recorrió cuerpo y alma cuando la puñetera droga comenzó a circular desbocada por mi torrente sanguíneo. Vomite con violencia. Como no lo había hecho nunca: Y me dolían todas las entrañas. En cierto modo fue un alivio.

Tras regresar a casa, completamente destrozado, tampoco esta noche he logrado apenas pegar ojo. Hace varios meses que no lo consigo durante más de una hora seguida, en realidad no suelo dormir más de ese tiempo en toda la noche, me desvela saber que tu ausencia lo será ya para siempre. Y estoy cansado, muy cansado. Me da mucho miedo la muerte. Pero aún mucho más pavorosa es esta vida sin sentido esperando en todo momento sin esperanza, yo que ya nada espero, el fulgor de un relámpago que apacigüe, al menos por un instante, el intenso, agudo y permanente dolor que en mis pupilas ocasiona esta oscuridad de abismo en la que me encuentro sumido. Pero a este desierto en el que deshabito jamás llegaron los ciclones.

Ahora son poco más de las seis de la mañana. Estoy sentado en el salón de mi casa. Solo. Sobre la alfombra. Todos duermen. Tengo a mi lado el portátil que compré no hace más de una semana. Escribo cosas de vez en cuando, aunque no sé muy bien lo que trato de decirme. No puedo evitar pensar que adquirirlo ha sido tirar el dinero. Aunque eso ya nada importe. Sé bien que, por los demás, por ti, no tengo derecho, no debería hacerlo. Pienso en mis hijas, en Manuela, en los amigos, en el dolor que, sin duda, se les derrumbará de súbito encima cuando me marche prematuramente. Sé que aún hay gente que me quiere, aunque yo ya sea incapaz de sentir en mí ningún afecto ajeno, y que sentirá amargamente mi ausencia durante algún tiempo. Pienso en ti. No, no tengo derecho a hacerlo, pero me puede más el deber imprescindible de no continuar sufriendo. Y ya no soy capaz de imaginar ningún otro modo de lograrlo. Lo he intentado ya todo con el fracaso y la frustración como únicos resultados. Necesito descansar de una vez por todas. Y estoy cansado y tengo sueño, mucho sueño.

Estoy desnudo. Hace frío.

Frente a mí, sobre el terrazo que no alcanza a cubrir la alfombra, se encuentra el tentador recipiente de plástico que contiene en su interior mi salvación definitiva. Lo miro fijamente durante no sé cuanto tiempo, demasiado en cualquier caso –pienso. Acabo de alojar en la palma de mi mano las dos primeras de esas píldoras. Son bastante grandes. Y de color celeste. Un poco menos claras que tus ojos. Estoy temblando y me duelen las piernas. Sudo. Sudo a borbotones. Como cuando iba en busca de tu calor y sólo lograba resbalar y caer de bruces con violencia sobre el hielo de tu desprecio. Cuántas manchas de sangre han quedado para siempre sobre el hielo, cuántas manchas de frío sobre mi piel; penetrándome, anegándome.

Ya está: he conseguido tragarlas. Tras hacerlo no he sentido miedo; es gratificante, al fin, no sentir miedo. Pero no ha dejado de ser un mal trago. Me ha costado un esfuerzo colosal y he sentido como me desollaban de arriba a abajo el aliento y la garganta. Aún es de noche, las siete y trece de la madrugada; debo darme prisa, no quiero que cuando comience a clarear el alba, los tonos rojizos de un nuevo amanecer tintando el horizonte puedan llegar a hacer que me arrepienta. No quiero volver a tener dudas. Ni más miedo. Pero, para poder decirme adiós definitivamente, tendré que ir a por una jarra de agua a la cocina.

Febrero de 2007 / noviembre 2009

lunes, 16 de noviembre de 2009

La curva de tu espalda

A Vivian


La curva de tu espalda marca el norte
a un sur plácido y fértil de humedales
donde ha de ser mi boca fiel consorte
del oasis de tus labios connubiales.
La curva de tu espalda, el pasaporte
que lleva a esos espasmos cardinales
que empujan a saltar como un resorte
mi sed en marejadas seminales.
La curva de tu espalda, agreste Averno,
portal hasta la flor de un inframundo
tan lúbrico, excitante, abierto y tierno,
tan cálido, ancángélico y profundo
que, aun no portando el ala de lo eterno,
me eleva, hasta la gloria, inverecundo.

Fetal


(Versos para Elsa)

El canto, pulmón de acero
que, en esta atroz tetrapléjia
de sueños sin horizontes,
me impele a que, entre el salitre,
aún respire a duras penas.

El verso, bálsamo y llaga;
guadaña segando el hálito,
mas para el muñón muleta;
una rendija en la noche
y eclipse total de estrellas.

El verso, grito en las venas,
el verso, lengua cortada,
maldito y acerbo harapo
que contiene la hemorragia
de los sueños degollados.

Elegía


No cabe este dolor en tanto mundo,
En tanta podredumbre a vida o muerte,
Con sus cinco sentidos, puro nervio,
Abiertos como abismos al silencio.
El cántico no alcanza a mitigar
El perro desaliento que amortajan
Los sádicos bozales de la nada,
Y el aura inmarcesible de una flor
Que ya mudó el otoño en gris ceniza,
Usurpa sus matices a los sueños.
La sal seca entretanto el horizonte
Dejándolo en muñón, reflejo ciego
De un ala que, truncada, cae a plomo
Sobre un osario mórbido y maldito
Que hincando sus esquirlas al lenguaje
Lacera los aullidos y los cambia
Por un gemido sordo que se espesa
Y anega en su ponzoña la garganta.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Sucio el cabello


Cuán absurda es la búsqueda sabiendo
que más allá del tránsito precario
del sol rendido a Sedna
no hay respuestas.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Desbocado


Febril corro,
Demente,
Tras tus pasos,
En sueños,
De estallarme
Las piernas,
Doloridas,
A punto.
Mas te alcanzo,
Mi sueño,
Y, a pesar del dolor,
Febril corro,
Rabiando,
Descompuestas
Las piernas;
Da igual, tan sólo ya a un
Paso
Te tengo, te
Tengo,
Ya llego, ya
Llego,
Te alcanzo, mi
Sol, mi sueño;

¡DESPIERTO!,

Y, estancado, el muñón
Se evidencia
Doliendo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Estatuas


Movido por un pálpito animal
La vista dirigió hacia la ventana
Al, ciego, presentir tras la penumbra
La estela de una luz ya sepultada.

Y entonces, aunque ausente, apareció
Mirándolo al pasar sin vislumbrarlo.

No supo en ese atroz y exiguo instante
Si alzar su vuelo huyendo tras la aurora
O, en cambio, bajo el légamo enterrar
Por siempre los vestigios de sus alas.

Autobiografía


Qué decir
- - - - - - - - ya de mí
Que fui dado por muerto,
Que fui sin miramientos
Borrado,

- - - - - - - condenado
A vagar como sombra
Que recusa el azogue
Y se humilla impotente
De antemano a las ruinas
Que devora el destiempo;
Qué decir ya de mí,
Porción de un basural
De salmodias sin eco,
De horizontes perdidos,
De acallados lamentos.
Qué decir si no soy,
Qué decir,
-- - - - - - - - nada digo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Aunque ya nada importe


Que al alba no existiesen.
Que al alba, al despertar
De esta atroz duermevela
Detenida en las ansias
Que eterniza el recuerdo,
Jamás en mi memoria
Hubiesen existido;
Y así poder partir
Sin cargos de conciencia
Ni vínculos de sangre
A los vastos jardines
Donde habite el olvido
.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Planeta rojo

(Despedazando a Manrique.
O de Cronos
devorando a sus bastardos)


Nuestras vidas no son ríos
que vayan a dar al mar;
no son más que cauces secos,
llagas de espanto, de sal,

que en su inercia sin destino
tan sólo podrán cerrar
cuando muden en Leteo
vacuo, yermo y mineral.

martes, 10 de noviembre de 2009

Presentación de "Croniria", de Raquel Lanseros



Leocadio Marín Rodríguez, alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Baeza, se complace en invitarle a la entrega del XIII Premio Internacional de Poesía “Antonio Machado en Baeza” a Raquel Lanseros Sánchez y a la presentación del libro ganador “Croniria”.

El acto tendrá lugar el próximo día 13 de noviembre, viernes, en el Paraninfo de la Antigua Universidad (I.E.S. Stma. Trinidad) a las 20:30 horas.

Baeza, noviembre de 2009.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Máscaras (a los cobardes)


CUANDO, con la intención de zaherir, se pretende manifestar una opinión desde el anonimato, no cabe acudir a la libertad de expresión en su defensa, pues quién así actua lo hace desde los intolerables e intolerantes territorios del libertinaje. Desde tan mórbidas regiones, cualquier intento de ironía no alcanza a ser más que un exabrupto chabacano y falto de ingenio, y hasta la crítica que pudiere parecer más certera queda desacreditada y sin valor alguno tras las bochornosas y aberrantes máscaras del ventajismo y la cobardía.

Se alza tu mano en la distancia


Mudadas gesto inicuo, las palabras
Crispan sus dedos y un chirrido
Oprime el corazón de los ensueños:
Estrépito y silencio, amancebados,
Copulan sobre un lecho de mordazas
Y engendran al verdugo que ajusticia
Con saña las vedadas esperanzas.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Aleación


Estaba a punto de decirte

“Siempre”


Cuando exclamaste “¡NUNCA!”:

Quedó herido en mis labios el lenguaje.

Fue entonces cuando, atónito, entendí
Lo falaz de lo eterno,
Que nunca y siempre son,
Fundidos,
Haz y envés de una moneda
Sin lustre ni valor,

Moneda falsa.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Poema imposible


No hay verso ni palabras que precisen
Las náuseas que cautivan al que, hundido
Sin cantos de sirena que lo arrullen,
Simula colectar coral y perlas
Con aire en abundancia en los pulmones,
Y no es más que un despojo uncido al légamo
Que engulle anoxia y sal en la ardua espera
De un súcubo del piélago que absorba,
Piadoso y raudo, su último suspiro.