domingo, 18 de enero de 2009

La alevosa educación


Pese a que siempre actuaba con nocturnidad y alevosía, aquel individuo era sumamente educado; nunca dejaba de dar las buenas noches antes de disparar a bocajarro a cada una de sus víctimas.

sábado, 17 de enero de 2009

Reinventando el diccionario (IV): Libre albedrío


Canallesca y nauseabunda coartada que utiliza una nada selecta minoría para, imbuida de mesianismo y ajena al significado de la palabra justicia, ejercer el libertinaje más vejatorio, inhumano y abyecto como modo de avasallar y uncir con su ignominioso yugo a la inmensa mayoría.

Conocer el Río Tinto



En el mes de Junio de 2008, Ecologistas en Acción organizó en Bonares (Huelva) unas Jornadas de Educación Ambiental denominadas "Conocer el Río Tinto", que acogieron una exposición de fotografías de Julio Segura Carmona, acompañadas por textos de escritores y aficionados a la escritura (entre los que yo me conté). Estos son los textos que aporté. A la fotografía que veis le corresponde el texto número 9. Y, si os gusta la fotografía, no os perdáis las de este magnífico fotógrafo; usando un buscador, en la web se encuentran muchas.

Foto 7

Talla barroca
Sobre cauces metálicos,
Mano del agua;
Cincel que gota a gota
Desdibuja el vacío.

Foto 8

Manan las aguas
Como heridas abiertas,
Latido rojo;
Arteria en la que fluye
La luz de otros planetas.

Foto 9

Traza acuarelas
Sobre el lienzo del agua,
Pincel de azufre;
Boceto de un Dorado
Forjado en hierro y cobre.

Foto 10

Agua que preñó la historia
De fenicios y romanos,
De iberos y mahometanos;
Agua luz, agua memoria,
Agua que forjó la gloria
De sus patrias y culturas;
Aguas rojas, aguas duras
En las que pugna la vida
Por ser sangre amanecida,
Germen de tardes maduras.

Foto 11


Reflejo
--------- de un reflejo.

El verde de los pinos,
Junto al azul del cielo,
Tiñe las aguas rojas
De luz de sol y bosque.

Foto 12


Con las nubes mirándose en sus aguas
Y el fecundo paisaje que besa sus riberas,
Indiferente a su sangre metálica,

Podría estar latiendo
Bajo cualquier estrella,

------------------------------ pero es único.

viernes, 16 de enero de 2009

Tanka (a Marta)



Pongo a tus pies
mi sombra evanescente,
alfombra yerma.
Camina hasta la luz
sobre su ocaso herido.

jueves, 15 de enero de 2009

Azud


Que no es fácil la vida es evidente;
Rodamos como un canto diminuto
Que, a fuerza de su empuje atroz e hirsuto,
Arrastra hacia el abismo la corriente.

No obstante, esta odisea decadente
–Naufragio que, minuto tras minuto,
Expropia a nuestro ser del atributo
De la vida- ha un mágico aliciente:

El mar que, pese a ser incertidumbre,
Es la única esperanza a esta deriva
Sin luna entre la niebla que la alumbre.

Pero esta puñetera cuesta arriba,
Que estanca mi periplo, ya es costumbre
Que en vasto desaliento me cautiva.

miércoles, 14 de enero de 2009

de lo insalvable



ya apenas siento

pasión urdiendo el cántico
refugio en el poema
cauterio
en la palabra

no es casi nada

solamente otra pérdida

martes, 13 de enero de 2009

La sangre del viento


El verbo fracasado, estar vencido,
Tratar de edificar con el silencio
Un cándido estandarte hecho poema,
buscando que los versos lleguen limpios
al centro atrincherado del mutismo.
Mas tanto es el dolor en esa herida
Que estallan en jirones las palomas
Al son del alarido que, encarnado,
Las mancha, desangrándose en el viento.

lunes, 12 de enero de 2009

Odisea



Zozobra evanescente, en un Leteo
Que, acerbo, de añoranza me golpea;
Mi afán loco es volver con la marea
A la Ítaca en que mora mi deseo.

Mas yo no he sido nunca tu Odiseo
Ni tú mi fiel Penélope a la espera;
De modo que es mi puerto atroz quimera
Sin Ctímene, Telémaco ni Eumeo.

Y preso de salitre en el destiempo
Y ajeno a cualquier canto de sirena,
No hay Circe ni Calipso mitigando

Mis ansias de regreso naufragando
De amargo desaliento y vasta pena,
E inermes frente al cíclope del tiempo.


Ilustración: Penélope, de A. William Bouguereau.

domingo, 11 de enero de 2009

Yo también soy...


Yo también soy… fórmula, ya estereotipada, que usamos para, cuando una situación se nos antoja injusta, ubicarnos emocionalmente del lado del débil, junto al que está siendo explotado, privado de libertades o masacrado.

Así que hoy tocaría decir “Yo también soy palestino”. Pero no, no lo haré. En cambio diré “Yo también soy israelita”, yo también, hasta ayer, con mi silencio e indiferencia, he estado siendo cómplice del genocidio. Sí, hoy “yo también soy israelita”, el mundo entero es israelita –no digo sionista, digo israelita-… Pero ¡ya basta!, hoy, como ayer, sigo siendo israelita, pero no quiero seguir siendo cómplice de los asesinatos sionistas y, en mi condición emocional, hoy, de ciudadano de Israel, les digo a los asesinos que ¡ya basta! y exijo que éstos y sus cómplices internacionales sean juzgados y, de ser considerados culpables –algo bastante probable, si se consigue un juicio justo- den con sus repugnantes huesos en la celda de un presidio. Para lavar el insoportable peso de mis manos israelitas manchadas de sangre, y comenzar a hacerlo también con las manos de este podrido mundo manchadas con la sangre, las vísceras y el lamento de los inocentes de todas las Palestinas que existen sobreviviendo a duras penas de norte a sur y de este a oeste. Para comenzar a construir la Justicia...

¡YA BASTA!

sábado, 10 de enero de 2009

¡¡¡¡YA BASTA, HIJOS DE SATANÁS, YA BASTA!!!!

NO MATARÁS!!!




(Si piensas que tienes estómago suficiente, pica en el enlace)

viernes, 9 de enero de 2009

La insoportable levedad del cántico


Al fondo desolado de lo adentro
Paraje singular donde confluyen
Las tenues semirrectas de lo efímero-
Centrípeta y voraz se consolida
La grave densidad de lo vacío.
El fondo de lo adentro es sólo un punto
Carente de simiente y de destino.
Por eso, herido, canto
Buscando que mi son aplaque el ruido
Que viene a desvelar mi último sueño.
(Mejor la evanescencia en la nostalgia
Que el grávido cauterio del olvido).

jueves, 8 de enero de 2009

Canibalismo


El latido hecho añicos
¡Duele tanto!,
Tan voraz es su estrépito vacío,
Que, en un afán atónito, del pecho,
Tratamos de arrancarlo con las uñas
Del verso consternado, cuando aprieta.
Mas sólo conseguimos que devore
Más lento, en su furor, la sangre herida
Cocida al fuego lento del poema.

miércoles, 7 de enero de 2009

La fuerza del corazón


Podrás degollar mi aliento,
Podrás amputar mis manos,

Cercenarme lengua y sueños,
Castrarme tímpano y labio,

Talar de mi trino el eco
Segarme pupila y párpado…

Mientras palpite mi pecho
Contigo estará mi canto.

martes, 6 de enero de 2009

Buenos deseos navideños



(Pasadas ya las fiestas, y con el recuerdo permanente de lo que está ocurriendo en la franja de Gaza, recupero este texto de diciembre de 2001).

Navidad, Año Nuevo, Reyes... estamos en la época de los buenos deseos. La gran mayoría de los que durante estos días somos interpelados sobre lo que nos gustaría que ocurriese con el nuevo año, probablemente daremos respuestas muy similares: que cesen las guerras, que termine el hambre en el mundo, que sea erradicada la explotación laboral de los niños... Por desgracia casi siempre son respuestas vacías, irreflexivas, sin ningún grado de compromiso, cargadas de demagogia hacia nosotros mismos. Porque un compromiso serio con todos estos buenos deseos requiere voluntad de renuncia y el anhelo de un menor gasto superfluo y una mayor sencillez en nuestras vidas.

Nosotros, en cambio, tras expresar tan elevado altruismo de “boquilla”, nos lanzamos en tropel hacia las grandes superficies en adoración del dios consumo incluso de un modo más compulsivo que durante el resto del año. No nos paramos a pensar que la enfermedad, el hambre y la guerra que sufren los habitantes de los países empobrecidos tienen cuota importante de su origen en la ostentación, el despilfarro y la opulencia de nuestra caritativa civilización occidental; que miseria y acaparamiento de riquezas son las dos caras de una misma moneda, y que, por lo tanto, cada uno de nosotros tenemos una parte de responsabilidad (ciertamente unos más y otros menos) cada vez que un niño muere de hambre.

Para que nuestros buenos deseos navideños sean menos virtuales, propagandísticos y “lava-conciencias”, y más comprometidos, reales y efectivos será preciso que comencemos a tomar enseñanza de personas como Mohandas Karamchand Gandhi, “bautizado” por Rabindranath Tagore como Mahatma (el alma grande), que ya hace años nos dejo un pensamiento esencial en este sentido: “Algunos tendremos que aprender a vivir más sencillamente para que muchos puedan sencillamente vivir”. Y Gandhi fue un ejemplo de sencillez, austeridad y renuncia.

¿Está usted dispuesto? ¿Lo estoy yo? La verdad, no sé. En cualquier caso deseo que cada habitante del Mundo pase felices fiestas, que no haya más hambre, ni más guerras, ni más miseria. Ahora perdonen, no es que realmente en este momento necesite nada, pero me voy de compras.

Diciembre de 2001

lunes, 5 de enero de 2009

Super 8


Estoy soñando.
---------------------- Tras un largo insomnio,
Ya con la madrugada, estoy soñando
Sueños en blanco y negro.

A la velocidad que engendra el vértigo,
Silente y fotograma a fotograma,
Irrumpe, ascua, en mi mente un filme trágico,
Narrando hechos deformes que nunca hube vivido.

(Me aterra sospechar, por un instante,
Estar naciendo a gritos nuevamente).

domingo, 4 de enero de 2009

Plegaria...

Los que lo vieron –las palmas de las manos unidas delante del pecho, la tez lívida, los ojos desencajados y abundante sudor recorriendo sus mejillas- pensaron que estaba a punto de alcanzar el éxtasis. Pero en realidad era miedo. Aquel pavoroso insecto que había tratado de eliminar de una palmada en el aire, ahora se retorcía entre sus manos queriendo escapar para cobrarse venganza.

Fotografía: Vivian

Acrofobia


No es pánico al abismo.

Es el ansia implacable
Del cuerpo que, cautivo
De un alma sin aliento,
No alcanza a alzar el vuelo;

La fugaz mariposa
Que tejió su capullo
Con el plomo del miedo;

Una grave vigilia

Abatiendo la frágil
Levedad de los sueños;

La violenta impotencia

De unas alas lastradas
Por la ausencia de cielo.

sábado, 3 de enero de 2009

Nocturno en los espejos


Comienza a amanecer y alzo los sueños,
Que penden de mis noches, degollados,
A modo de saludo al nuevo día.

Adiós responde el alba, esquiva y fría,
Y añade no ser más que ave de paso
Sin luz para alumbrar noches estigias.

Comienza a amanecer y alzo los ojos,
Reflejos del abismo que los mira.

(Se pueden compendiar en un nocturno
Lo cierto, lo soñado y la poesía).

jueves, 1 de enero de 2009

Los Nistassio


Adela y Roberto habitaban un piso humilde en el barrio de Nasplaeti. Apenas 70 metros cuadrados en los que con un gran esfuerzo trataban de llevar hacia delante a su numerosa familia: siete hijos, su nuera Carmen, su yerno Manuel y cinco nietos.

Nasplaeti, con una situación privilegiada, suponía un problema casi irresoluble para las autoridades locales. Poblado por gente honrada y trabajadora que, incansable, se resistía a los planes del consistorio por reurbanizar el barrio para beneficio de los especuladores.

Tras varios años de enfrentamientos nada había dado resultado; ni procesos judiciales, ni intervenciones policiales, ni nada. De modo que los regidores locales decidieron instalar en el barrio a una familia ajena al mismo a modo de quinta columna que sirviese a sus intereses: los Nistassio. Pero en Nasplaeti no había ni una sola vivienda libre en la que establecer su residencia y, mediante una resolución judicial amañada por los regidores locales, los Nistassio terminaron por ser instalados en el piso de Adela y Roberto que, junto con todos los miembros de su familia, fueron hacinados en la habitación más pequeña de la casa. Al principio podían acceder sin demasiados problemas al cuarto de baño y la cocina, pero paulatinamente los Nistassio fueron restringiéndoles su uso.

Una mañana, cuando un Nistassio estaba agrediendo a una de las nietas de Adela y Roberto, Manuel, su padre, al acudir en su defensa, le propinó una puñalada en el abdomen y después huyó para salvar la vida propia. Desde entonces no han cesado las represalias de los Nistassio. Les han retirado el mobiliario, los han privado de la electricidad y de agua corriente, Roberto ha sido mutilado –le destrozaron las dos rodillas a martillazos-, sus hijas y su nuera Carmen han sido violadas por los Nistassio en repetidas ocasiones, dos de sus hijos y sus cinco nietos han sido asesinados… Los que van quedando, que se han convertido en el símbolo de la resistencia en Nasplaeti, siguen aguantando como pueden la creciente presión que, con el apoyo de las autoridades locales, a cuyos intereses sirven, ejercen día a día los Nistassio con el objetivo de expulsarlos definitivamente de la que fue su casa y del barrio. Pero, pese a que Manuel, agazapado en las sombras, siempre que puede golpea a los Nistassio, su familia tiene los días contados. Las autoridades regionales y estatales, conocedoras de la situación, hacen la vista gorda… Adela llora, llora desconsoladamente por la impotencia día y noche.



Terrible ¿verdad? Aunque, tal vez, por el título y la ilustración se esperase que esta fuese una historia de mafiosos. Pues lo es. Y a lo grande.

Cambiémoslo todo de escala. Pensemos que el barrio de Nasplaeti o, mejor, la casa de Adela y Roberto, es Palestina –sólo hay que reordenar las letras-; los Nistassio, los sionistas; la autoridad local, Estados Unidos; las autoridades regionales y estatales, la Comunidad Internacional… Manuel, por supuesto, sería… bueno, ya sabéis, resulta evidente.



Año nuevo... ¿vida nueva?


"Mientras el resto del planeta celebra la llegada de 2009, un ataque aéreo israelí contra "un jefe local del brazo armado de Hamas" en el Sur de la franja de Gaza dejó tres civiles muertos, todos vecinos del objetivo. El jefe de Hamas resultó ileso pues no se encontraba en su casa."

IVKE Mundial (Venezuela), 31 de diciembre de 2008.

No, no estaban celebrando, pero no hubo lugar en el mundo donde las tracas produjesen tanto estruendo.

Nota: La fotografía es de 2006. Recoge a familiares del palestino Omar Younis, fallecido tras un ataque de Israel, tapándose los oídos en su funeral ante los disparos de un grupo de milicianos. Pero la imagen de niños tapando sus oídos ante el horror y el estruendo forma, para vergüenza de la Humanidad, parte del día a día en Gaza.