viernes, 14 de abril de 2017

Caza humana


Únicamente el ser humano puede llegar a ser tan estéril y cínicamente salvaje como para parir asociaciones de ideas en las que confluyen una bomba y la maternidad. La espantosa cuadratura del círculo que reabre la caja de Pandora. Afuera, apostados en la sombra, drones sin alma venidos del infierno, aguardan el instante justo para iniciar la caza.

(MOAB)

14 de abril de 2017

Otro año más, sin falta
por primavera, flores 
amarillas, moradas
y rojas se conjuran

y adornan las cunetas
y los muros heridos
antaño por la sombra
del ciprés y la sangre

de aquellos a los que hoy
en lugar de rendirles
homenaje pretenden
condenar al olvido.

Pero las flores tienen
memoria y nunca olvidan
por primavera el canto
tricolor del vencido.

Hoy, 14 de abril
de 2017,
mientras en los cuarteles
ondearán al viento
banderas a media asta
tomando en vano el nombre
de Cristo pa’ mayor
gloria del nacional-
catolicismo patrio,

las flores y nosotros,
estirpe de vencidos,
alzaremos lo más
alto posible, al cielo,
las nuestras, las genuinas,
con sus colores limpios,
su aroma a primavera,
esperanza y justicia,
recordando.

Foto de Eva Garcia Sempere

Contar... (Sara Berenguer Laosa)

El paso por la frontera...
los campos de concentración
y montañas de tristeza:
la lucha para vivir
guardando la esperanza
de volver a nuestra tierra,
que nunca quedó olvidada.
Mas la angustia,
la cizaña de pensamientos dispersos,
debilitaron las fuerzas
de aquella juventud sana,
que se marchó voluntaria...
al maquis, la resistencia
y a reivindicar España,
cuando habían pasado
por los campos de exterminio
cuya tragedia ¡fue amarga!
Trabajar; de todo un poco,
en el bosque, la mina, el campo.
Ha sido a fuerza de años,
con una espina en el alma
que nos fuimos integrando
a esta tierra de Occitania
que en los reculados tiempos
se entrelazó con Hispania.
¿Queréis escribir la historia,
oír contar, cazar palabras?
Mortecida la memoria
que ya poquísima queda...
es como hacer el inventario
cuando una manga de viento
parte de lo que hay, se lleva.

Sara Berenguer Laosa

jueves, 13 de abril de 2017

Otra versión del refrán anterior


A civiles que huyen, bomba y metralla.

(Es lo que debieron pensar los perros fascistas al servicio del malnacido y genocida Franco cuando, el 8 de febrero de 1937, en la carretera Málaga-Almería a la altura de Motril, perpetraron la masacre de la Desbandá, en la que exterminaron a varios miles de civiles indefensos que huían de la guerra. Hoy nos gobiernan los herederos ideológicos, económicos y en bastantes casos hasta de sangre de aquellos golpistas asesinos, de aquel totalitarismo criminal que estuvo ajusticiando a los vencidos durante décadas. Pero los catetos pata negra de la monarquía bananera de Esperpentaña, esos que van presumiendo de cultos y liberales progresistas, esos que viven acomodadamente y se piensan por encima del bien y mal y en todo momento con toda la razón de parte de sus miserias intelectuales y morales, erre que erre con el peligro totalitarista que, según sus delirantes cabezotas rellenas de serrín, representa Podemos.)

Nuevo refranero espaguiñol


A enemigo que huye, puente de alpaca.

(Y es que hasta en el refranero empiezan a dejarse notar ya los recortes -ese eufemismo tras el que se oculta el robo descarado de lo público y el asalto a los empobrecidos para engordar a los pudientes- perpetrados hoy en Esperpentaña por el Partido Popular siguiendo el camino iniciado por los mal llamados socialistas de Ferraz).

Alguien tenía que decirlo (Agustín Casado)


A ver cómo lo digo que se me entienda. A ver cómo lo explico que nadie se ofenda ni me tome el número equivocao.

Estoy, dicho sea con todo el respeto, hasta allí mismo de Semana Santa. Es culpa mía, un caso de intolerancia como quien la tiene con el glúten; un asunto de hipersensibilidad patológica sin duda pero, repito que, respetuosamente, quiero decir y digo que me empieza a ser astragante el overbooking de Cristos sangrantes, Vírgenes dolientes, complicadísimos escalafones honorarios y cofrades, señores con más escapularios que corbatas, señoras a las que le cae la mantilla como a mí mismo un traje de Supermán, niños con carita de dolerles los zapatos, concursos de saetas, de bandas de tambores y cornetas, reportajes explícitos de los atracones de gambas de cualquier Hermandad –que ya se sabe que los duelos con pan son menos-, y sobre todo, de la agresiva y fanática intolerancia a cualquier crítica o incluso tibieza que uno se atreva a emitir sobre el asunto.

Puedo ahora entender y entiendo el hartazgo de la ominipresencia del fútbol para los no aficionados, la agresividad de los antitaurinos hacia casi todo lo que tenga que ver con cuernos, a los que denostan la Navidad por puro empacho.

Bendito lo que industrialmente tenga de conveniente negocio para nuestro monocultivo del turismo, el mayor respeto a las creencias de cada quién (bueno sería un ejercicio de coherencia humana a lo largo del resto del año), mi admiración por el barroco como género artístico… Pero hasta el jamón puede uno llegar a aborrecerlo.

Cosas mías, ya digo.

Texto e ilustración: Agustín Casado

miércoles, 12 de abril de 2017

ADN cañí


"En eso ha salío a su papa; lo lleva en los gérmenes."

La creación

Aquella guerra santa
duraba demasiado. 
Demasiados cadáveres,
demasiadas ciudades
arrasadas y un número
incontable de huérfanos.
El general, un día,
aterrado y cansado
ante tanta barbarie,
fue a ver al hombre santo.
― “Hay que parar ―le dijo— esta hecatombe,
su crueldad sin medida, su ultrajante rapiña.”
― “Es voluntad de Dios” ―respondió el hombre santo.
― “¿De Dios? Pero qué Dios;
viendo tanta barbarie ―respondió el general―,
permítame dudar de su existencia.”
El hombre santo, entonces, montó en cólera.
―”Obviaré su insolencia ―respondió―,
su espantosa herejía,
siempre que reflexione
conmigo y se pregunte
de dónde viene el hombre,
de qué modo se explican su razón
de ser y su existencia
sin la de un Dios creador
del cielo y de la tierra.”
―”Lo admito, es un misterio ―respondió el general―.
Tanto como este otro
que, siendo usted tan sabio,
espero me responda.
¿De dónde viene Dios
de qué modo se explica su razón
de ser, qué ser supremo
tomo barro en sus manos
e insuflándole aliento
le dio vida? ¿Y quién fue
a su vez su creador,
y así hasta el infinito?”
Fue su última pregunta:
aquella misma tarde ardió en la hoguera.

martes, 11 de abril de 2017

Un dictamen como otros cualesquiera


―Y a ti, ¿qué juicio te merece el asunto este de la Semana Santa?

―Bueno, yo prefiero no opinar... es más: no me resulta posible opinar al respecto. Es lo que tiene ser diagnóstico.

Strawberry fields forever


“Living is easy with eyes closed,
misunderstanding all you see.”
John Lennon

Miserables de tres
al cuarto más cazurros
que un saco de bellotas
de alcornoque mostrenco,
dan un día un mordisco
en la aorta del limo
y engordan con su sangre.
Mientras,
                   la autoridad
hace la vista gorda.
Y el mal ejemplo cunde
y es seguido por otros
que, tras haber logrado
encasquetarse el gorro
de medio pelo gracias
a su dieta hematófaga,
arrancan un pedazo
de piel al monte negro
y se hacen un tambor
para ir a celebrarla
a Ella, la pastora
Reina de las Marismas.
La autoridad mirando,
mientras, hacia otra parte:
ya habrá tiempo algún día
de pararle los pies
a estos desaprensivos,
pero ahora no conviene,
que vienen elecciones
y está la cosa que arde.
Y así, tras varias décadas
de hacer la vista gorda
y ancha es Castilla, llega
de súbito el instante
en que la autoridad
no puede continuar
mirando hacia otro lado
―la tan cacareada
joya de la corona
ha enfermado y se muere—.
Pero aquellos cazurros
avaros que arrimaban
cada cual, al principio,
el ascua a su sardina,
frente a la oposición
creciente a sus desmanes, 
han ido haciendo piña
—la unión hace la fuerza—
hasta mudarse en mafia.
A ver hoy quién los para.

lunes, 10 de abril de 2017

Serie "B"

Ciencia-ficción y crítica
política a la par
que historia de estos días
histéricos y hambrientos.
La caja tonta
hoy está que se sale:
ponen una de zombis
a los que no les quedan
ni tres telediarios.
Y es que aquí hace ya tanto
tiempo desde el destierro
y la huida a la par
del último cerebro.

Hogar, dulce hogar, los paisajes domésticos (7): La yurta de Gengis Khan en Ulan Bator (siglo doce). (Carlos Parejo)


Una caravana de carros, dispuestos en forma de anillo defensivo, nos dan paso a una colosal tienda circular, cuyas paredes y techos son enteramente de cuero. Es la vivienda rodante de Gengis Khan, emperador de los mongoles. Su diámetro es colosal –unos cien metros - , es decir, hasta veinte veces mayor de las tiendas de esclavos y siervos del último rango. Hacen falta varias carretas tiradas por tres o cuatro bueyes para transportarla.

A la entrada nos reciben -a ambos lados- sendas esculturas de un bóvido y un caballo, dioses animales tutelares y protectores del hogar. Pisamos un mullido suelo de gruesas alfombras persas que evita que entre la humedad de la estepa. En el centro de la tienda hay un fuego perpetuamente ardiente. Despide un olor acre y desagradable, pues se queman excrementos de todo tipo de animales junto con hojas secas. Allí hay una gran marmita de la que se van extrayendo las viandas, pinchándolas con los cuchillos y depositándolas en cuencos de barro. Se comen todo tipo de carnes. En momentos de grandes celebraciones el rey de los manjares es el cordero, acompañado de otros platos de carne de caza. En tiempos de penuria no se le hace ascos a carnes de insectos y ratas esteparias. Aún más nos sorprende cómo beben sus fuertes licores de leche fermentada. Sus recipientes son cráneos humanos, forrados en cuero, que les sirven de copas o vasos.

La parte más alejada de la estancia guarda los dormitorios, la sala de armas y los establos. De la segunda estancia cuelgan instrumentos de combate como hachas, mazas y jabalinas. Un lugar especial lo ocupan los carcajs llenos de puntiagudas flechas. Sus tapas son las manos disecadas de algunos de los enemigos muertos. Todas tienen grandes limaduras con las que las afilan diariamente. En los establos hay entre tres y cinco caballos, reciamente enjaezados. Los esclavos sacan lustre y repasan sus arneses hasta que están perfectos y relucientes.

Hombres, mujeres, niños y niñas visten iguales pantalones anchos y botas de cuero, y una camisa amplia por encima. Su moda es la más indicada para andar cabalgando continuamente y de por vida. Los que aún no han llegado a la adolescencia son instruidos a través de papiros extendidos en el suelo o en la pared sobre las distintas posturas para cabalgar (de huida, de lucha, de caza, de paseo, de disparo de flechas, etc.) y se aprenden de memoria las distintas señales de los estandartes alusivas a estrategias y operaciones de combate (movimientos envolventes, huidas falsas para reagruparse, guerra de guerrillas o dispersa,…).

Para saber más: CONRAD, PHILIPPE. Las civilizaciones de las Estepas. Club de Amigos de la Historia. Madrid. 1977.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 9 de abril de 2017

¿Hasta cuándo?


Ahora que ETA, afectada de severa inanición por la merma de apoyos en esa parte de la sociedad civil que la amparó durante tanto tiempo, se ha dejado morir, ¿cuánto habremos de soportar que aquellos que la han estado utilizando durante décadas como injustificable instrumento para sus fines políticos espurios, saquen a su fantasma a pasear a caballo en plan Rodrigo Díaz de Vivar?

¡NO A LA GUERRA!


Nos han manipulado hasta que hemos escupido contra el viento los últimos restos de razón y criterio propio. Nos han metido en la cabeza que la posesión de armas químicas es un crimen monstruoso, en tanto que disponer de arsenales nucleares con potencial para destruir varias veces el mundo es un acto de responsabilidad, una sofisticada medida disuasoria para evitar posibles conflictos bélicos. Y la supuesta existencia de armas químicas –de destrucción masiva las llamaron en Iraq- es utilizada como coartada, muy a menudo falsa, para reducir a ruinas países enteros, para asesinar impunemente a cientos de miles de seres humanos. Todo sea por eso que llaman democratización y liberación de los pueblos y no es otra cosa que rapiña. Nos han hecho pensar que quitar la vida a un grupo de personas usando gas sarín es propio de bárbaros, en tanto que no lo es tanto y puede estar hasta justificado hacerlo utilizando misiles Tomahawk. Como en la obra más renombrada de Orwell se retuerce el lenguaje -"La guerra es la paz; libertad es la esclavitud; ignorancia es fuerza".- para denominar de Defensa a ministerios cuyo objetivo último y casi único es aniquilar y asesinar algún día a pueblos hermanos para tratar de satisfacer los estómagos insaciables de cuatro alimañas que llevan la palabra “codicia” tatuada en el capó de sus vehículos blindados. Y nos venden alianzas militares de ámbito internacional como instrumentos destinados a protegernos cuando a lo único que sirven es a los intereses económicos del Imperio y sus capos, a costa de los pueblos de aquí y allá. Y las compramos sin derecho a devolución. OTAN no. No a las armas. A todas las armas. No a los ejércitos y a los criminales que los dirigen. No a la guerra.

sábado, 8 de abril de 2017

Abismos

No estás tan lejos; puedo verte,
escuchar tu silencio, oler tu ausencia.

Pero algo falla: faltan
la espina de la rosa
invocando a la sangre,
una porción de mal
menor
mitigando la sed
de mar que mueve al río;

nos sobran alas,
pero nos falla el viento.

Crónicas del Régimen (35)


Criminocracia global.

OTAN, de entrada NO. De aquellos polvos -porque nos la terminaron metiendo doblá-, estas ruinas ensangrentadas.

BONUS TRACKS

La Asociación de Gilipollas Nacionalcatolicistas de Esperpentaña se querella contra una señora de Albolote que fue fotografiada hace 33 años -un robado- haciendo punto de cruz.

. . . . . . . . . . . . . . . .

Con la Inquisición campando una vez más a su antojo a lo largo y ancho de su sufrido y esquilmado territorio, Esperpentaña se está convirtiendo en un país de ver, oír y cagar,

Ppiratas del Caribe y otros pparaísos fiscales


Los tentáculos del octOpus Dei son alargados.

(Kraken)

viernes, 7 de abril de 2017

Crónicas del Régimen (34)


Zoido, en un nuevo ataque agudo de fiebre condecoradora nacionalcatolicista, clava un pin der Beti en una botella de aceite de oliva VIRGEN extra de 5 litros. (Er mu ministro de lo anterió lo ha dejao to perdío de pringue).

BONUS TRACKS

Asqueado y perplejo ante las arbitrariedades perpetradas con prevaricación y alevosía por los tribunales de excepción al servicio de la ultraderecha nacionalcatolicista en Esperpentaña, no deja de darme vueltas en el magín una letrilla de Lole y Manué que no termino de poder recordar con exactitud. Creo que, más o menos, venía a decir:

"De lo que pasa en la Audiencia
por Marx que no entiendo na;
el cardo siempre gritando
y la flor amordazá.

¡Que grite la flor
roja y se calle el cardóóóóó,
y to aquel que sea un puto facha
se vaya al carajo!"

(Máh o ménoh me creo qu'era asín.)

. . . . . . . . . . . . . . . .

Hasta hoy lo hemos venido llamando corrupción. Ya es hora de que empecemos a llamarlo fascismo.

Ceci n'est pas une pipe


Enciendo un cigarrillo
y pego una calada
que me llega hasta el culo.
"Que vicio tan estúpido el tabaco"
-me digo y, con desprecio,
lo arrojo casi entero
en una alcantarilla.
Pero nada vislumbro
en torno a mí más que humo,
estulticia y cenizas.
De modo que me lío
un porro de maría
que fumo con fruición
hasta casi llegar
a quemarme las uñas.
¡Que rule por la izquierda!

jueves, 6 de abril de 2017

Ni puñetera la gracia


No me gustan un pelo los chistes sobre Carrero Blanco u otros fascistas de idéntica mala ralea. Y es que, recordando sus abominables desmanes, sus espantosos crímenes, no les termino de encontrar la gracia. Pero, bueno, como parecen estar de moda en estos tiempos de presos políticos de izquierdas y desalmados de la ultraderecha bipartidista robando a manos llenas y gobernando pa' el inglés, ahí va uno. ¿Saben aquel que diu que en un país de sanguijuelas corruptas que presumían con interesada hipocresía de demócratas, había un alto tribunal de excepción que era un nauseabundo nido de alimañas fascistas prevaricadoras dedicadas a joderle la vida a aquellos que no comulgaban con el régimen heredero de una dictadura genocida y nacionalcatolicista que se impuso a los demócratas tras perpetrar un golpe de Estado que desembocó en una guerra que duró casi tres años? ¿Que es una pregunta muy larga para un chiste? ¿Que no tiene puñetera la gracia? Ya, ya, lo que ya dije justo al principio.

Rum and Coca Cola


Se rumorea, por esos mentideros políticos de todos los demonios, que Rafael Hernando, hace no demasiado, se llegó a zampar durante una noche de pparranda hasta siete cubalibres de ron Legendario. Y que acabó cantando "Y en eso llegó Fidel" a las puertas de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Madrid. Desde el Partido Popular quitan hierro al asunto, alegando que cuando Hernando comenzó a ingerir el diabólico mejunje, ya iba bastante pedo y tal causa de fuerza mayor lo llevó a pensar que estaba consumiendo chinchón.

Igual que en un escenario...


La Emperaora del Dedal está que trina con unos Presupuestos Generales del Estado de los que dice que son los más dañinos de los últimos años. Yo también lo creo. Pero no fui yo quien conspiró para defenestrar al Secretario General de su partido a fin de facilitar de este modo la investidura de Rajoy y un nuevo gobierno del tan corrupto como inepto Partido Popular. De aquellos polvos, este embarazo no deseado. ¿O no será más que puro teatro?

miércoles, 5 de abril de 2017

Póquer de ases


Promesa tras promesa
se ve ampliada la oferta
de sueños y derechos
que aseguran los hombres
y mujeres de Estado
pondrán sobre la mesa
de los empobrecidos.
E imaginan "los dueños
de nada", "los ningunos"
que, a no mucho tardar,
más allá de comer
las exiguas migajas
que caen desde la mesa
del rico, acabarán
haciéndolo a la carta.
Pero obras son amores
y la gula no es buena
compañera de viaje
del amor, y a la postre,
de las promesas dadas,
no quedan más que hipócritas
y espurias sinrazones.
Y "los nadies", después
de un tiempo y, a menudo,
ya muy tarde, terminan
por comprender, frustrados,
que comer a la carta
nada tiene que ver
con lo que habían pensado;
que comer a la carta,
hoy día, en este mundo
desigual, significa
que sólo les es dado
gozar de un buen menú
a aquellos que disponen
de las cartas más altas.

Spam-ku (LXXXVIII)


en la otra orilla
hay seres diminutos
turbias las aguas

Insomnio


En las noches de insomnio
me formulo respuestas
sin preguntas posibles.
Mentiras delirantes,
espontáneas, piadosas,
a la luz ilusoria
de sueños que se niegan
a admitir que murieron
cuando aún no habían nacido.

martes, 4 de abril de 2017

Brexit, Gibraltar y feudalismo


Los empresarios británicos, en especial los del sector de la hostelería, están que trinan con el asunto este ya tan manido y cansino del Brexit. Y es que temen que la mano de obra barata (esa que se ocupa en empleos de baja cualificación, aunque aquellos que los desempeñen tengan en sus currículos 3 ingenierías, 5 másteres, y hablen 17 idiomas, incluidos yorùbá y tuvaluano) procedente de las Europas de segunda y tercera división se termine teniendo que marchar a sus países de procedencia dejando el papel de siervos de la gleba a unos desempleados británicos que, en mayor o menor medida, no parecerían estar dispuestos a servir pintas de cerveza a 5 libras de vellón o a limpiar letrinas por unos miserables peniques a la hora. Entretanto empiezan a sonar tambores de guerra con munición de fogueo en torno a Gibraltar y su afamada colonia de monos para mantenernos distraídos con tamañas monerías. Ah, el Brexit, ese dislate perpetrado con premeditación y alevosía por la pérfida Albión, que viene a hacer temblar los cimientos de esta nuestra siempre justa y solidaria Europa social que tantos años nos ha costado ir edificando.

Spam-ku (LXXXVII)


Cortina de humo.
Qué peñazo el peñón
de Gibraltar.

lunes, 3 de abril de 2017

Propuesta para democratizar y dar un nuevo impulso al arte contemporáneo


Ese arte conocido
como contemporáneo
ha empezado, según
afirman ciertos críticos,
a mostrar evidentes
signos agotamiento.
La causa, según estos
mismos críticos, se halla
en la más que flagrante
falta de calidad
y el parco o nulo esfuerzo
empleado en componer
gran parte de las obras


que hoy en día se exponen
en las más afamadas
galerías de arte.
Hay incluso quien llega
a enjuiciar buena parte
de este arte como un timo
ya que la relación
entre arte y precio va
de mil a uno y hasta
de mil a cero a veces
en favor del segundo.
No seré yo quien entre
a valorar el tema.
Prefiero contribuir en positivo.
Y, en tal sentido, opino
que, a fin de renovar
y hacer más accesible
el asunto al gran público,
no estaría de más
comenzar a exponer
arte contemporáneo
en los supermercados.
Porque en ellos, sin duda,
hay un filón. Si observan,
un sinfín de clientes
de estos modernos templos
del consumo y a un tiempo
del ocio, se ensimisman
contemplando una lata
de anchoas o un paquete
de arroz como si fuesen
un cuadro de Dalí
o la Venus de Milo.
Te acercas a comprar
al "super" cinco litros
de aceite virgen extra
y al cabo de unas horas
sales sin el aceite,
pero con unos cuantos
artículos que, amén
de no necesitar,
no tenías previsto
comprar ni por asomo.
Pero ante todo sales
con los cinco sentidos
henchidos de ese goce
que proporciona el hecho
de contemplar lo bello:
tarros de mayonesa,
latas de mejillones,
paquetes de garbanzos
y un etcétera eterno
con unas etiquetas
de cuidado diseño
sin nada que envidiar
a la mejor performance
de las últimas décadas.
Arte sin paliativos
que te llevas a casa
por un módico precio
—que resulta irrisorio
siempre en comparación
con las obras expuestas
en galerías de arte—
y que, cuando te cansas
de su contemplación,
puedes usar a fin
de preparar un sano
y rico picoteo.

Crónicas del Régimen (33)


De caspa le viene al galgo

Después de casi cuatro décadas de gobierno del PSOE-A, que no de socialismo, en Andalucía, la Comunidad Autónoma sigue haciendo aguas a borbotones por sus cuatro costados. Ni porque su última y actual Presidenta provenga de una casta de fontaneros, oiga.

Hogar, dulce hogar, los paisajes domésticos (6): Villa Vailima (Islas Samoa): El último hogar de Robert Louis Stevenson (Carlos Parejo)


En lo alto del monte Vaia estoy enterrado junto a mi mujer, contemplando la inmensidad del Océano Pacífico y mi último hogar en la Tierra. La enfermedad de la tuberculosis me condujo, tras una larga peregrinación por medio mundo, a esta isla tropical, casi sin frio, donde el año se reparte entre una estación de lluvias y ciclones y otra seca y soleada (de octubre a mayo). La planta baja la ocupaban nuestros criados samoanos. Sus pilares estaban pintados de colores intensos-añil, rojo y, amarillo- de los que colgaban las tazas labradas en nueces de coco y las calabazas para el agua. Su mobiliario se limitaba a esteras trenzadas con fibras vegetales, en las que se sentaban, comían y dormían. Sólo tenían un adorno, el de sus collares de concha rodeando cada hueco o ventana. Nosotros vivíamos en la planta alta. Las paredes las decoramos con fotografías y retratos de nuestra larga historia viajera y algunas piezas exóticas como las estatuas de dos budas indios. Puertas vidrieras separaban las diferentes habitaciones y el único lujo de que disponíamos era una larga mesa de ébano y una vajilla de porcelana, para recibir invitados. El agua para el baño y para la cocina nos llegaba desde unas tuberías de latón que la bajaban por gravedad desde el monte cercano.

En Villa Vailima había lugares para soportar mejor los meses lluviosos, eran las habitaciones traseras, pegadas a las laderas de la selva montuosa. Allí sólo se oían voces aladas: durante el día de todo tipo de pájaros y, al ocaso, los lúgubres acentos de los murciélagos nocturnos. Aquí estaba mi dormitorio con mosquitero, consistente en una gran cama de madera de caoba y una mesilla de noche en la que reposaba un barómetro para conocer el tiempo que se avecinaba; junto a él, mi gabinete de trabajo tenía una mesa y una cómoda butaca, un piano siempre forrado con una estera trenzada con fibras de cocotero y unas paredes tapadas con miles de libros forrados igualmente en cuero (para que no los corrompiese la humedad). En las habitaciones que daban al mar pasábamos los días soleados, protegiéndolas con estores de telas colocados en las ventanas para que no entrara tanto fulgor de luz, o salíamos a las sombradas barandas perimetrales para sentarnos al aire libre. Junto a ellas había dos pistas de tenis donde jugar y distraer los momentos de ocio, mientras los nativos optaban por charlar y bailar el hula. Y, sobre todo, teníamos muy cerca el huerto donde cosechábamos frutas y verduras para sustento propio y pequeñas plantaciones de vainilla o cacao para vender fuera.

Para saber más: PIERRE, ALEXANDRA. Fanny Stevenson. Plaza y Janés.Barcelona.1993.

(¢) Carlos Parejo Delgado

domingo, 2 de abril de 2017

La utopía

Hay que limpiar de ratas
―con urgencia y zotal—
las cloacas y mazmorras del Estado
de todos los estados
sin excepción alguna.
(Pero hablemos de España,
que es lo que cae más cerca,
y sus ratas. Aquí
resulta perentorio ―tanto o más
que en otras muchas partes―
remover de sus puestos, 
en la magistratura, los gobiernos
―desde el central al más humilde
de los ayuntamientos―, los mass media
y todo un largo etcétera
tanto en la esfera pública
como en la del negocio
privado que se nutre de las arcas
del Estado, a las ratas
que mordisquean las carnes
llagadas y famélicas de los pueblos de España,
antes de que la peste
negra se extienda y borre,
infectándolo todo de pasado y cadenas,
cualquier resto de trocha hacia el futuro.)
Y, una vez saneadas,
habrá que colocar en sus pilares
las cargas explosivas necesarias
―señores de la Santa Inquisición:
sabiéndolos tan bestias y cortitos
de mente, les aclaro: esto es una metáfora―
para echarlas abajo de forma controlada,
y luego construir, sobre las ruinas,
un mundo sin estados, sin gobiernos
ni tribunales ni otros
nichos de podredumbre susceptibles
de dar de nuevo albergue
a las ratas; un mundo
de libertad e iguales, sin fronteras,
en paz, sin jerarquías,
sin mazmorras ni cloacas.

El proceso

Te juzgan unos jueces
en base a acusaciones
que no se sostendrían ni un segundo
en una democracia.
Los miras con recelo; siempre oíste
que no son de fiar, que son la herencia
indeseable de un tiempo
en que la libertad era un cadáver
expuesto al sol en plena plaza pública
con fines evidentes.
Pero mantiene el Régimen
―la prensa, los políticos, los capos
del totalitarismo financiero—
que el poder judicial es más que independiente
y que la democracia no está en duda.
Y vuelves a confiar en la justicia
y esperas quedar libre
de polvo y paja en un proceso
que ya hubiese gustado
a Kafka como tema de una de sus novelas.
La rabia, la impotencia
y la estupefacción
se mezclan en tu boca
como un mejunje a base de aceite de ricino
cuando dictan sentencia;
te han reventado el ano sin compasión alguna
y para más recochineo,
te obligan a que pagues la cama y los condones.
¿España o Venezuela?

sábado, 1 de abril de 2017

Spam-ku (LXXXVI)


Luces de exilio.
Por siempre en la retina
pese a la noche.

Spam-ku (LXXXV)


Sólo el silencio
como eco en el azogue;
gritos ahogados.